González subraya que unos niveles saludables tanto de vitamina D como de zinc “son esenciales para un buen funcionamiento del sistema inmunitario, por lo que si hay déficit, si tenemos una infección, puede que esta sea más grave, ya que nuestro sistema inmunitario no puede combatirlo adecuadamente”. Ahora bien, esto es un factor a tener en cuenta antes de la exposición al agente infeccioso (al hantavirus o al que sea), no una vez que una persona desarrolla la infección.
En este último caso, “no hay ninguna evidencia científica que asocie la ingesta de suplementos de vitamina D y zinc con resolver ninguna infección en concreto; no ayuda a prevenir ni a combatir, ni a curar, la infección por hantavirus”, recuerda González. Además, insiste en los riesgos asociados a la suplementación sin supervisión médica, sobre todo en relación a este tipo de sustancias, “que en alta proporción pueden ser perjudiciales”: “La vitamina D es liposoluble, se acumula en la grasa, y en cantidades elevadas puede ser tóxica (hipervitaminosis). Lo mismo ocurre con el zinc, que es un oligoelemento, necesario para el organismo en cantidades muy bajas”.
En Maldita.es estamos actualizando la información sobre el brote de hantavirus en este artículo y recopilando las desinformaciones que circulan.
Este artículo fue actualizado el 19 de mayo de 2026 para incluir las declaraciones de la inmunóloga.