El argumento utilizado en redes sociales para defender el uso de ivermectina como tratamiento en infecciones por hantavirus es que esta podría inhibir que el virus se replicase, al impedir que sus proteínas accediesen al núcleo de la célula huésped (la célula, humana en este caso, que pretende infectar). Sin embargo, aunque existen estudios in vitro (en condiciones de laboratorio, no en humanos) en otros virus de ARN que sí respaldan esta afirmación, la replicación del hantavirus no involucra el núcleo de la célula huésped, sino que se limita al citoplasma celular (el líquido que “llena” la célula y en el que se encuentran los distintos orgánulos), por lo que, como señalan desde Science Feedback, “es improbable que la capacidad de la ivermectina para interferir con la infección viral [...] aplique a la replicación del hantavirus”.
A mayo de 2026, no existen siquiera ensayos clínicos que estén estudiando la posible eficacia de la ivermectina frente a las infecciones por hantavirus, como puede comprobarse al utilizar estos dos conceptos en una búsqueda en ClinicalTrials.gov, una base de datos que incluye los estudios de investigación clínica de todo el mundo.
