La Organización Mundial de la Salud (OMS) informaba, a fecha 3 de mayo de 2026, sobre cinco casos sospechosos y uno confirmado en laboratorio de infección por hantavirus a bordo de un buque de crucero en el Océano Atlántico. Según señala, de los seis individuos afectados, tres han fallecido.
¿Qué es el hantavirus y cómo se transmite?
Como recoge en su página web el Centro Europeo de Control y Prevención de Enfermedades (ECDC), se trata de un virus zoonótico que puede transmitirse de roedores a personas al inhalar las partículas presentes en la orina, las heces o la saliva de los animales infectados.
Es importante subrayar que no se trata de un virus nuevo o desconocido: “Se conocen desde los años 50 y se identificaron en los años 70”, señala a Science Media Centre España Salvador Peiró, epidemiólogo.
Como recuerda Charlotte Hammer, profesora adjunta y epidemióloga especializada en enfermedades infecciosas de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), existen dos linajes principales de hantavirus: los del Viejo Mundo (Europa y Asia) y los del Nuevo Mundo (América). En el caso actual, añade, “lo más probable es que se trate del virus Andes, un hantavirus del Nuevo Mundo presente en Argentina”.
¿Puede transmitirse de persona a persona?
Aunque ha habido casos muy concretos en los que el contagio de hantavirus entre personas ha ocurrido, esta situación no es habitual y solo ocurre con determinadas cepas. Según añade el ECDC, los hantavirus europeos no se transmiten de persona a persona, y ningún insecto es portador de estos virus.
En los casos reportados de contagio entre personas (por ejemplo, tres casos en Argentina en 2014), se trató del virus Andes que, a pesar de pertenecer a los hantavirus, es el único que puede transmitirse de persona a persona.
¿Qué riesgo supone para las personas?
Tanto los síntomas como las complicaciones asociadas a la enfermedad por hantavirus son diversos. En relación a los síntomas, puede ocurrir que no los haya, que estos sean leves o incluso graves, dependiendo también del tipo de hantavirus. Sobre las complicaciones, también varían según la cepa, siendo algunas cepas más letales que otras.
En Europa, lo más frecuente es que provoque cuadros con fiebre y afectación renal, raramente graves y que, en muchos casos, pasan desapercibidos, añade Peiró. En Sudamérica, por el contrario, la variante es más agresiva y provoca un síndrome cardiopulmonar con insuficiencia respiratoria rápida, hemorragias y una mortalidad significativa.
¿Existen curas o tratamientos con evidencia científica?
Como recoge el ECDC, actualmente no existe una cura específica para esta infección. El tratamiento principal suele centrarse en el control de los síntomas. Tampoco existe ninguna vacuna autorizada para su uso en Europa.
¿Qué hipótesis se barajan en relación a los casos del crucero?
“Dado que el barco procedía de Sudamérica, es plausible que la cepa Andes del virus sea la responsable de este brote [...] aunque aún no se sabe con certeza”, explica a Science Media Centre Reino Unido Michael Head, investigador en Salud Global de la Universidad de Southampton (Reino Unido). Para comprobar si se trata de esta cepa, añade, sería necesario realizar pruebas de PCR.
“Es demasiado pronto para especular sobre cómo se infectaron las personas afectadas. Pero es muy improbable que este brote suponga un mayor riesgo en el Reino Unido o en cualquier otro lugar de Europa”, añade Paul Hunter, catedrático de Medicina de la Universidad de Anglia del Este (Reino Unido).
Teniendo en cuenta la cronología, como propone Hammer, existen múltiples escenarios posibles en este caso: “No es del todo infrecuente que los roedores se suban a bordo de un barco, lo que sería una posibilidad; que las personas se hayan infectado cuando el barco atracó por última vez en Argentina es otra posibilidad, especialmente dado que los periodos de incubación pueden llegar a ser de hasta ocho semanas; y la última sería la transmisión de persona a persona, lo que, sobre todo a gran escala, sería muy improbable”.