Ya os contamos aquí que no hay evidencias de que beber una cerveza diaria rejuvenezca y alargue la vida, por mucho que algunos titulares aseguren que un estudio lo ha demostrado.

Ahora incidimos en ese mismo mensaje porque hay otros artículos y contenidos que se basan en un estudio diferente para defender la misma conclusión, y tampoco es cierto.

El nuevo estudio ha sido realizado por científicos de la Universidad de California, Irvine y se llama 90+, ya que se trata de una extensa recopilación, que empezó en 1981, de datos sobre hábitos y salud de más de 14.000 personas mayores de 90 años. Entre las conclusiones de esa recogida de datos se observó una correlación entre el consumo moderado de alcohol (un par de bebidas alcohólicas al día) y un riesgo un 15% menor de muerte que los abstemios.

Sin embargo, es incorrecto sacar la conclusión de que es ese consumo moderado de alcohol lo que prolonga la vida, por varios motivos.

Correlación no implica causalidad

El primero es que, como ya hemos dicho varias veces, correlación no implica necesariamente causalidad. Esto significa que dos cosas que ocurren a la vez no están necesariamente provocadas la una por la otra. Hacen falta otro tipo de estudios que permitan averiguar cuál es exactamente la relación entre ambas.

En este caso, por ejemplo, es posible que las personas que consumen alcohol con moderación tengan una mejor salud de partida, mientras que los abstemios podrían serlo porque padecen enfermedades o problemas de salud que a su vez reducen su esperanza de vida.

También hay que tener en cuenta en este caso que se está estudiando a personas mayores de 90 años, lo cual quiere decir que ya pueden haber sufrido problemas de salud previos que afecten a su esperanza de vida y al mismo tiempo a sus hábitos.

Sí se han demostrado efectos perjudiciales

En resumen, si bien el estudio que mencionan estos titulares existe y ha hallado una relación entre el consumo diario moderado de alcohol y la longevidad, no sabemos de qué tipo es esa relación y desde luego no hay evidencias para asegurar que sea ese consumo diario de alcohol lo que favorezca la longevidad.

Muchos otros estudios sí han demostrado los efectos perjudiciales del alcohol sobre el cuerpo y la salud, favoreciendo entre otros el riesgo de varios tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares y problemas de hígado entre otros.