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MALDITA CIENCIA

Aborto y salud mental: la importancia del acceso y acompañamiento para reducir el impacto psicológico de quien lo necesite y por qué no hay que generalizar

Publicado jueves, 7 octubre 2021
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Salud mental
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En España el derecho a interrumpir voluntariamente el embarazo por cualquier circunstancia durante las primeras 14 semanas existe desde el año 2010, cuando se aprobó la Ley del Aborto, conocida como ley de plazos. Este derecho está reconocido según esta normativa, pero en Maldita.es ya os hemos contado que sólo cerca del 15% de los abortos que se realizan en el país se llevan a cabo en centros públicos.

Más allá de los datos, os contamos por qué es importante el acompañamiento psicológico y un adecuado tratamiento sanitario durante un proceso de interrupción voluntaria del embarazo, por qué no se puede generalizar y qué dicen los estudios científicos sobre ello. 

No generalizar es la base para abordar las interrupciones voluntarias del embarazo

“Hay tantas interrupciones como mujeres y circunstancias. Si generalizamos, estamos banalizando”. Esta es la premisa básica con la que se deben abordar las Interrupciones Voluntarias del Embarazo (IVE), según indica a Maldita.es Isabel Silva Reus, miembro de la Junta Directiva y vocal de la Sociedad Española de Contracepción (SEC). Los motivos que pueden llevar a una persona a decidir interrumpir voluntariamente su embarazo, señalan las expertas consultadas, son diversos y dependerá, entre otros múltiples factores, de las circunstancias personales, sociales, familiares o económicas, por lo que el impacto emocional también variará. 

Tradicionalmente, los estudios científicos han destacado impactos emocionales negativos y supuestos trastornos psicológicos que presentan las mujeres después de someterse a una IVE. Sin embargo, no se puede afirmar, indican las expertas, que la culpa y el dolor sean las únicas emociones que se pueden sentir durante una intervención de este tipo ni se puede asegurar que el derecho al aborto se ejerza únicamente con tristeza. Artículos académicos han mencionado el alivio entre los sentimientos experimentados tras una IVE y hay autoras que han reivindicado lo que se ha definido como “aborto feliz”. “Una IVE puede dejar o no huella, pero que tenga un impacto psicológico no significa que para todas vaya a suponer un trauma”, afirma a Maldita.es Ana Ramírez de Ocáriz Sorolla, sexóloga en el Centro Sexológico Emaize y en la Asexoría, un programa de atención a la sexualidad de las personas jóvenes del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. 

De hecho, indica Silva Reus, quien ejerce como médica en la Unidad de Salud Sexual y Reproductiva del Centro de Salud de Villena (Alicante), que los últimos estudios están cuestionando este llamado “Síndrome Post Aborto” y que no existen pruebas que demuestren que después de una IVE se tengan consecuencias psicológicas si el acceso y el tratamiento sanitario ha sido el adecuado.

La experiencia durante una IVE estará condicionada por el acceso a la misma y un adecuado tratamiento sanitario más que por la intervención en sí

Si en algo coinciden las expertas consultadas y la literatura científica es que el impacto de una IVE no depende de la intervención en sí, sino de todos los factores que rodean al proceso. Como hemos explicado en Maldita.es, según los datos del año 2019 del Ministerio de Sanidad, tan sólo cerca del 15% de abortos realizados en toda España fueron en centros públicos y aunque, bajo el punto de vista de las expertas, este no sería el principal problema, la experiencia de las mujeres y su impacto psicológico sí se verán condicionados por una serie de factores como el acceso a la interrupción (si en su provincia existen o no clínicas que practiquen IVEs, por ejemplo), los tiempos de espera, el tratamiento en el sistema sanitario o el grado de información que se les facilite. A ello, añade la sexóloga Ramírez de Ocáriz Sorolla como factor clave la edad: “Que sea o no necesaria la autorización de los progenitores afecta en cierta medida a este proceso”. 

Gaceta Sanitaria, la revista científica de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria, ha publicado este 2021 una revisión de un total de 19 artículos académicos que abordan el impacto emocional en las interrupciones voluntarias del embarazo. En ella se destaca que la relación con el personal sanitario condiciona en gran medida la vivencia del aborto y que una asistencia sanitaria de calidad tiene efectos emocionales beneficiosos para las pacientes como la reducción de la tristeza, del sentimiento de pérdida, del llanto, de la preocupación y del miedo. Mientras que otros estudios documentan que la falta de comunicación y el trato impersonal, distante y frío provocan mayor sensación de soledad o tristeza.

Un protocolo común en todo el territorio y seguimiento psicológico: algunas de las medidas a tener en cuenta para mejorar el proceso

En cuanto a posibles medidas a implementar para reducir el impacto psicológico durante el proceso de una IVE, Diana Sánchez, psicóloga especializada en psicología perinatal, destaca en Maldita.es la importancia de ofrecer apoyo psicológico a aquellas mujeres que lo necesiten. Según explica, aunque las clínicas privadas en las que se realizan la mayoría de las interrupciones cuentan con psicólogos entre su personal, la intervención que realizan es insuficiente. Sánchez incide en la necesidad de un seguimiento posterior a la intervención a través de entrevistas con un profesional que ofrezca apoyo psicológico en caso de que sea necesario y aboga por la creación de un programa común específico de acompañamiento.

Sobre la inexistencia de un programa específico y la desigualdad territorial también se pronuncia la vocal de la SEC, Silva Reus, que demanda igualdad de acceso a la IVE en todo el territorio y un protocolo común de actuación. “En la Comunidad Valenciana ofrecemos una consulta de vuelta en el centro de referencia tras la intervención para que la mujer exprese su experiencia y establecer con ella, si es el caso, un método anticonceptivo eficaz. Esta consulta la consideramos fundamental, pero somos conscientes de que no en todas las comunidades autónomas se realiza”, indica.