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¿Puede la vacuna contra la COVID-19 reactivar el herpes zóster?

Publicado lunes, 16 agosto 2021
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Nos habéis preguntado por la relación entre la vacuna contra la COVID-19 y el herpes zóster, una infección viral que causa una erupción dolorosa en la piel.

Este herpes no aparece entre los efectos secundarios confirmados de las vacunas contra la COVID-19 que están en uso en nuestro país. De hecho, un fármaco no puede causar el herpes zóster, ya que es una infección producida por el virus varicela-zóster (VVZ). Lo que sí podría ocurrir, según las expertas consultadas por Maldita.es, es que la vacuna propiciara su reactivación.

Cuando nos recuperamos de la varicela, el VVZ no desaparece, sino que se queda latente en un ganglio y puede reactivarse si nuestras defensas bajan porque están luchando contra otras amenazas. Es por este motivo por el que la vacunación contra la COVID-19 podría facilitar un brote de herpes zóster.

Esta verificación ha sido realizada en el marco del proyecto #VacúnaTE que Maldita.es y la agencia de noticias Servimedia desarrollan contra la desinformación sobre las vacunas de la COVID-19 con el apoyo de Google News Initiative.

Qué es el herpes zóster

Según recoge en su web la Asociación Española de Vacunología (AEV), el virus varicela-zóster (VVZ) causa la varicela cuando infecta por primera vez a una persona y el herpes zóster cuando se reactiva.

"Cuando una persona padece la varicela, algunos virus quedan latentes en los ganglios sensoriales, y durante la edad adulta, al disminuir las defensas contra el virus, este puede reactivarse localmente y reaparecer en forma de herpes zóster, afectando al área del nervio que sale del ganglio sensorial afectado", explica la AEV.

El herpes zóster provoca erupciones en la piel, que pueden llegar a ser "sumamente" dolorosas y que aparecen siguiendo el recorrido de un nervio sensitivo. "Esto implica que la erupción rodea de forma lineal un lado del tórax, razón por la que popularmente se le conoce con el nombre de 'culebrilla'", apunta la AEV. Otro síntoma de esta infección es la neuritis aguda (la inflamación de un nervio), que produce dolor en el área de la piel donde después aparecerá la erupción.

No está entre la lista de efectos secundarios de las vacunas contra la COVID-19

La reactivación del herpes zóster no está entre los efectos secundarios de las vacunas contra la COVID-19. Desde Maldita.es hemos consultado a la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) por esta cuestión, pero nos remiten a las fichas de información de las distintas vacunas que están en uso (PfizerModernaAstraZeneca y Janssen) y a la lista de actualizaciones de seguridad de las vacunas. En estos documentos no aparece ninguna referencia al herpes zóster.

Por su parte, desde el Ministerio de Sanidad nos remiten al informe de farmacovigilancia sobre las vacunas contra la COVID-19 de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), en el que tampoco se recoge información sobre la reactivación de esta infección.

La relación entre la vacunación contra la COVID-19 y la reactivación del herpes zóster

La reactivación del herpes zóster puede ocurrir cuando hay una alteración en nuestra inmunidad, según explica a Maldita.es Paloma Borregón, dermatóloga de la Fundación Piel Sana de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).

Cuando una persona pasa la varicela, el virus no desaparece, sino que se queda latente en un ganglio. "¿Qué pasa? Que cuando tenemos una bajada de defensas por una infección, por estrés o por lo que sea que haga que nuestra inmunidad esté entretenida con otra amenaza, el virus, que hasta entonces estaba controlado por nuestras defensas, puede brotar, causando el herpes zóster", aclara Borregón.

Según la dermatóloga, esto es lo que podría ocurrir con las vacunas contra la COVID-19, que hacen que nuestras defensas se entretengan en aprender a luchar contra el coronavirus. Una situación que el virus varicela-zóster (VVZ) podría aprovechar para reactivarse.

Un estudio español publicado en la revista British Journal of Dermatology analiza las reacciones cutáneas de 405 pacientes que se vacunaron contra la COVID-19. La reactivación del herpes zóster se observó en un 10,1% de los participantes y fue una de las reacciones más notificadas con la vacuna de Pfizer. Además, se contemplaron reactivaciones de otros virus, como el virus del herpes simple (VHS).

Los autores concluyen que podría haber un "vínculo causal" entre la reactivación de estos virus y la vacuna. "Un mecanismo plausible es que una fuerte respuesta inmune específica contra el SARS-CoV-2 o la proteína S de las vacunas puede distraer el control celular de otro virus latente", apuntan.

En otro estudio realizado en Israel, publicado en la revista Rheumatology, 6 participantes (entre un total de 491) experimentaron la reactivación del herpes zóster por primera vez tras recibir la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer. Los investigadores afirman que se necesitan más estudios para aclarar la asociación entre la reactivación y esta vacuna.

En cualquier caso, Borregón aclara que la reactivación del herpes zóster "no es algo exclusivo" de la vacuna contra la COVID-19. Se da cuando nuestras defensas bajan porque tenemos otra infección o, incluso, porque tenemos estrés. Además, se suele reactivar más en personas mayores que tienen las defensas más bajas.

Según la web de la AEV, la disminución de la inmunidad puede ocurrir de manera natural "con la edad avanzada" o también por medicamentos o enfermedades que "causen una disminución de las defensas". En este sentido, el portal de noticias sanitarias Healthline señala que investigaciones anteriores han establecido que algunos medicamentos inmunosupresores como "la quimioterapia y los corticosteroides", así como enfermedades que atacan al sistema inmunitario (enfermedad de Crohn, el VIH y el lupus), aumentan el riesgo de una reactivación del herpes zóster.

De hecho, la reactivación del herpes zóster se ha relacionado también con la COVID-19. Inés Escandell, dermatóloga y maldita que nos ha prestado sus superpoderes, afirma que en pacientes enfermos por SARS-CoV-2 "existe un aumento de riesgo de reactivación del herpes zóster, y esto ocurre porque se produce una alteración en la función del sistema inmune que favorece esta reactivación". Y añade: "Esta sería la teoría que se ha propuesto también para los casos de la vacuna, esa 'debilidad' transitoria del sistema inmune sería la que facilitaría la reactivación".

Qué debemos hacer si notamos síntomas del herpes zóster

Paloma Borregón asegura que el herpes zóster no es "grave" y es una infección que se cura. Sin embargo, la dermatóloga señala que es importante acudir al médico cuanto antes si sospechamos que lo tenemos para recibir tratamiento (antivirales orales), ya que una de sus posibles complicaciones es la neuralgia postherpética. Se trata de un trastorno que causa un dolor que puede durar mucho tiempo después de que las erupciones del herpes zóster hayan desaparecido de la piel. Además, cuanto mayor sea la persona, mayor riesgo tiene de padecer esta complicación.


En este artículo ha colaborado con sus superpoderes la maldita Inés Escandell.

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