Advertencia de contenido: esta investigación aborda temas sensibles relacionados con la sexualización de menores y el abuso sexual infantil.
“100 x 100”, “Código Postal” o “Café con Pan”: el código para acceder a la pornografía infantil e identificarse entre ellos
Cuando los potenciales pedófilos dejan comentarios en vídeos de menores para proceder a la compraventa o intercambio de material de abuso sexual infantil, lo hacen con un lenguaje codificado que puede pasar desapercibido para el usuario común, pero que es fácilmente identificable para sus pares.
Así, palabras como 100 x 100, 50 x 50 o 200 x 200 son habituales en los comentarios de los más de 1.000 usuarios identificados por Maldita.es. Según Javier Sanz, criminólogo especializado en cibercriminalidad, análisis de conducta en el ciberespacio y maldito, se trata de una especie de protocolo de negociación: “El usuario que tiene 200 archivos quiere avisar a otros, 'tengo como mínimo 200 archivos, si quieres intercambiar, pero tú tienes 30, ni te molestes', y también es una forma de señalar la capacidad de cada usuario y su reputación”, añade.

Este lenguaje codificado también sirve como contraseña entre ellos. De esta forma, cuando Maldita.es ha escrito a un usuario que comentaba uno de los vídeos con el mensaje “100 x 100” y le ha preguntado qué significa, el usuario ha dejado de responder, ya que ha visto que no compartimos los mismos códigos.
100x100 es un código, pero también lo que escriben estos perfiles para decir que tienen pornografía infantil sin nombrarlo. “Saben que otros usuarios con el mismo interés lo verán y entenderán el lenguaje en clave (“cp”, “pizza”, “100x100”), mientras que para la mayoría de la gente pasa totalmente desapercibido”, explica a Maldita.es Luis Santos Diz, criminólogo especializado en análisis criminal, investigación aplicada y prevención del delito y maldito. Añade que, de esta forma, “los códigos les ayudan a esquivar los sistemas automáticos de moderación”.
Otros juegos de palabras que usan con frecuencia vienen derivados de las siglas Child Pornography (en español, Pornografía Infantil). Así observamos palabras como: Caldo de Pollo, Código Postal, Café con Pan, Ce Puede o CP, entre otras. Palabras que pueden pasar desapercibidas para el resto de usuarios y para la propia plataforma.

En ocasiones podemos ver variaciones de estas palabras en diminutivo, como la que usa uno de los usuarios con el que hablamos por el propio chat de TikTok: “Tengo vídeos de caldito. Hasta 2.000 vídeos de todo tipo. Lo cambio por una tarjeta de Steam o directamente juegos”. “Quien entiende qué significa 'caldo de pollo'”, añade el experto Javier Sanz, “ya está demostrando que conoce el código y que, por tanto, es parte del círculo. Y quien no lo entiende, simplemente ve un comentario absurdo y sigue su camino. Por eso, el lenguaje codificado no solo oculta la actividad, sino que construye identidad de grupo”, concluye.
En nuestro análisis también recogimos aquellos comentarios que hacían referencia a la pizza, textualmente o con el emoji [🍕]. Diversas organizaciones que trabajan en la protección de menores en entornos digitales han advertido del uso de este término para ofrecer imágenes explícitas de menores. Pizza de queso en inglés (Cheese Pizza) lleva las iniciales de Child Pornography. De hecho, su uso se ha vinculado a la teoría de conspiración del Pizzagate, que se viralizó durante las elecciones estadounidenses del 2016: una supuesta red de pedofilia en el sótano de una pizzería de Washington DC de la que, según los conspiranoicos, formaba parte la propia Hillary Clinton y su equipo de campaña.
Durante nuestra investigación, identificamos que varios de los perfiles registrados usaban este lenguaje en código en sus descripciones y en los vídeos que subían.

Estas palabras, en muchas ocasiones, van acompañadas de la plataforma de mensajería por la quieren ser contactados, junto con su nombre de usuario o número, en el caso de Zangi.
El intercambio de contenido entre usuarios es la tendencia más observada, aunque también se pueden ver algunos usuarios que venden. “Las motivaciones en este tipo de conductas pueden ser diversas, aunque suelen agruparse principalmente en dos categorías: por un lado, motivaciones de carácter sexual vinculadas a la atracción hacia menores; y por otro, incentivos económicos derivados de la comercialización de este tipo de material”, explican desde el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) a Maldita.es.
Del comentario en vídeos de menores en TikTok a plataformas de mensajería privadas
TikTok es el punto de encuentro de usuarios que pueden estar a miles de kilómetros entre sí, pero que persiguen el mismo objetivo: obtener contenidos de abuso sexual de menores de edad, mayormente niñas, ya sea intercambiando y regalando material o comprando a aquellos que ofrecen imágenes a cambio de un pago. La estrategia siempre es la misma. Primero, estos usuarios dejan un comentario en un vídeo de una menor indicando cómo ser contactados en alguna plataforma de mensajería privada como Zangi, Telegram o Signal, donde harán el intercambio o la compraventa del material.

“El vídeo de una menor funciona como punto de encuentro”, explica a Maldita.es el criminólogo Luis Santos Diz.
“Subir un vídeo con material explícito conlleva un riesgo altísimo de baneo [suspensión] inmediato y rastreo policial. Sin embargo, dejar un comentario en un vídeo viral de un menor les permite 'pescar' a otros interesados aprovechando el tráfico orgánico de ese vídeo, operando en las sombras de una publicación que la plataforma considera 'segura'”, nos cuenta Álex Buitrago, profesor titular e investigador en la Universidad de Valladolid, especializado en educación mediática y redes sociales. Además, añade, “este lenguaje les permite reconocerse sin activar las alarmas de las autoridades o de la inteligencia artificial de la plataforma que, a menudo, no está actualizada con los últimos neologismos de estas subculturas”.
Zangi: la aplicación desconocida que no pide identificación a los usuarios
Con un perfil creado para esta investigación, Maldita.es ha seleccionado y contactado con 60 perfiles de los más de 1.300 potenciales pedófilos detectados en TikTok. De ellos, 12 han reconocido que poseían o nos han enviado directamente pornografía infantil.
Solo dos usaban Zangi para intercambiar contenido de abuso de menores. No obstante, ambos nos han enviado contenido de abuso sexual infantil en cuanto les hemos escrito.

Aunque Zangi es una plataforma poco conocida y usada solo por el 7% de los más de 1.300 potenciales pedófilos identificados por Maldita.es, está cobrando cada vez más protagonismo por su uso para llevar a cabo actividades delictivas. “Esto se debe a que no pide número de teléfono ni email, por lo que el usuario no queda asociado a ningún dato identificativo real”, explica el criminólogo Javier Sanz.
Esta aplicación de origen armenio con sede en Silicon Valley (Estados Unidos) usada por organizaciones criminales como narcotraficantes, tiene también la característica de que “no tiene un servidor central por donde pasa todo, no hay servidores intermedios de ninguna empresa, es todo mensajería cifrada entre usuarios y con cifrado militar”, añade Sanz. La propia plataforma explica en su página web que “Zangi se ha negado a recopilar o tener acceso” a los datos de los usuarios, “eliminando así la posibilidad de vigilancia, entrada de intrusos o puertas traseras” que permitan acceder a sus datos personales. Lo que indica que “no sólo nadie sabe qué sucede, sino que además no se puede incautar ninguna base de datos ni nada. Si la Policía Nacional pide datos a WhatsApp o Telegram, siempre hay algo que entregar, pero con Zangi no hay nada porque no hay nada almacenado fuera del dispositivo”. Por lo tanto, añade el experto, “es una aplicación totalmente oscura”.
En España ya hay antecedentes de uso de esta aplicación con fines de consecución de abuso sexual infantil: en 2024, un hombre de 22 años fue detenido en Murcia por usar esta plataforma haciéndose pasar por menor de edad para obtener imágenes íntimas de menores.

La plataforma de mensajería privada más usada, de momento, por estos usuarios, sigue siendo Telegram, mencionada en el 37% de los comentarios analizados por Maldita.es correspondientes a los más de 1.300 potenciales pedófilos analizados. Además, utilizada por ocho de los 12 usuarios con los que hemos interactuado. En menor medida aparecen otras aplicaciones de mensajería como Signal, entre otras.
En total, de los 12 usuarios con los que hemos hablado y han reconocido poseer pornografía infantil, cinco nos lo han demostrado enviándonos archivos o fotos que dejan constancia de que tienen contenido de abuso sexual infantil. En cuestión de pocas horas y sin insistirles. Como contábamos en la primera parte de nuestra investigación ‘Depredadores en TikTok: una mina para los pedófilos’.

Maldita.es ha contactado con TikTok, Telegram y Zangi. Al momento de la publicación de este artículo, solo ha contestado Telegram, que dice que “Telegram tiene una política de tolerancia cero contra el material de abuso sexual infantil (CSAM), que está explícitamente prohibido por sus términos de servicio” y que “en lo que va del año, se han eliminado más de 211.000 canales y grupos con CSAM”.
La mayoría de los usuarios con los que hemos interactuado proceden de América Latina, pero eso no los exime de cumplir con la legislación
Como contamos en Depredadores en TikTok: una mina para los pedófilos, tanto aquellos usuarios que comparten contenido como el que lo produce o lo adquiere está cometiendo un delito, nos recuerda Ernest Abelló, perito judicial, experto en protección de datos y maldito que también nos ha prestado sus superpoderes. Todo ello, recogido en el artículo 189 del Código Penal. “Da igual que sea un canal privado o grupo cerrado”, señala el experto.
Los usuarios con los que ha hablado Maldita.es son de distintos países (Argentina, Kazajistán, Guatemala, Brasil, Uruguay, Tailandia, Ecuador o Chile) según hemos podido comprobar con una herramienta facilitada por My OSINT Tools que nos indica dónde han sido publicados los vídeos que los usuarios tienen en sus perfiles.
Pero “estar fuera de España no garantiza impunidad. Si alguien vende o intercambia pornografía infantil desde otro país, puede ser perseguido igualmente en varios supuestos, como cuando el contenido se ofrece, distribuye o puede accederse desde España”, explicaba Rahul Uttamchandani, abogado especializado en tecnología y privacidad en la primera entrega de esta investigación.
“Si la víctima es una menor residente en España o, si parte del daño se produce en el país, las autoridades pueden abrir la investigación”, señala el criminólogo Luis Santos Diz. Además, añade, “estos delitos se investigan mediante cooperación internacional: Europol, Interpol, el Convenio de Budapest, etc. España puede identificar perfiles, recopilar pruebas y enviarlas a las autoridades del país donde esté el agresor. La eficacia depende de la legislación de ese país y de su nivel de cooperación, pero sí existe capacidad real de intervención”.
El criminólogo anima a cualquier usuario que tenga pruebas a denunciar “aportando capturas, enlaces o identificadores de cuentas” y añade que “aunque no siempre se pueda detener al responsable de inmediato, la denuncia sirve para bloquear cuentas, rastrear redes y generar alertas internacionales”.
Casi el 42% de las cuentas con las que Maldita.es ha hablado llevaban más de un año en funcionamiento
De las 12 cuentas con las que ha hablado Maldita.es y que han admitido tener material de abuso sexual de menores e incluso enviado evidencias, cinco llevaban más de un año creadas, dos de ellas alrededor de cinco años y una cuatro años en funcionamiento, sin que TikTok haya actuado.
El maldito y criminólogo Luis Santos Diz considera “muy importante” que plataformas como TikTok, Telegram y otras redes sociales cuenten con unidades internas especializadas en la detección de delitos sexuales contra menores. “No hablo solo de moderadores generales, sino de equipos formados específicamente en temas como pornografía infantil, grooming, captación y análisis de patrones de riesgo”, afirma.
“Estas empresas”, añade, “manejan millones de datos y tienen recursos más que suficientes para invertir en seguridad y prevención. Si ganan tanto dinero gracias a los usuarios, también deberían asumir una parte de responsabilidad en proteger a los menores que están en sus plataformas”.
Para Diz la solución está en “un equipo especializado que podría detectar antes los códigos” como “cp”, “pizza” y otros, “identificar perfiles falsos que se hacen pasar por menores, analizar patrones de grooming y colaborar directamente con las fuerzas de seguridad cuando sea necesario”. Así, concluye, “no solo ayudaría a frenar la difusión de material ilegal, sino que también serviría para prevenir casos antes de que lleguen a producirse”.
Como usuarios, ¿cómo podemos reportarlo en las plataformas?
Si te preguntas qué puedes hacer tú cuando veas alguna de estas palabras codificadas en un vídeo de TikTok de una menor, la respuesta es denunciar al usuario que las escribe y a aquel que le responde ofreciendo su contacto en una plataforma de mensajería privada como Telegram, Zangi u otras para hacer ese intercambio.
En TikTok: nos vamos al perfil del usuario y pulsamos sobre la flecha arriba a la derecha, pulsamos “denunciar cuenta” nos saldrá un desplegable con distintas opciones. Pulsamos en Otro > Violencia, abuso y explotación criminal > Explotación y abuso de menores de 18 años y le damos al botón de enviar.


En el caso de Telegram, el proceso depende de si la conversación es privada o no. La aplicación permite que cualquier usuario, a través de la propia app, denuncie un contenido que considera ilegal y que ha encontrado un canal, pero si estas conversaciones se producen entre usuarios o chats de grupo no existe esta opción. Desde la plataforma aseguran a Maldita.es que en estos casos de chats privados se pueden hacer reportes directamente al equipo de abusos al correo [email protected]. Otra vía que ofrece la plataforma es pedir la eliminación automática de contenido ilícito a través del correo [email protected], pero en el caso de las conversaciones privadas no nos permitirá obtener enlaces directos al chat para que sean moderados. Debido a esto, nos limita a la opción de mandar la información del usuario, como su nombre o número. “Si envías una solicitud por correo, asegúrate de incluir enlaces (como t.me/... o @...) hacia el contenido en Telegram que crees que necesita atención de parte de nuestros moderadores”, aconseja la app.
En Zangi, entramos en la conversación con el usuario y pulsamos los tres puntos que hay arriba a la derecha y pinchamos sobre el botón de “Reportar”. Una vez pulsado, se abrirá una ventana donde podremos reportar al usuario. La propia plataforma informa de que no se notificará al usuario de la denuncia y que se “tenga en cuenta que los mensajes y el historial del usuario NO se almacenan en los servidores”.
Fuera de la aplicación, podemos denunciar un mensaje ilegal que nos haya mandado un usuario ante la policía o en un juzgado. Samuel Parra, abogado especializado en derecho electrónico, recalca que es muy importante comunicarlo directamente a la Policía Nacional. Para hacerlo, recomienda rellenar el formulario en línea que tienen para denunciar estos contenidos o comunicarse con ellos a través del correo electrónico [email protected].
Ojo, no tenemos que descargar, hacer capturas o fotografiar el contenido, como indica en una infografía el perito judicial experto en delitos en redes sociales contra menores, Pablo Duchement. El especialista recomienda adjuntar enlaces web al material, apuntando la fecha y hora en la que lo encontramos.
En el caso de Telegram, Parra sugiere compartir “algún elemento que identifique a esa cuenta o ese chat”, como el nombre de usuario o número de teléfono. “Solo usaría capturas de pantalla si en ellas no se ve pornografía infantil”, agrega el abogado. “Lo que no debemos hacer es reenviar el contenido a otras personas o guardarnos una copia de esas imágenes, ya que podríamos incurrir en un delito de distribución o posesión de pornografía infantil”, concluye el abogado. De igual forma, haríamos con Zangi.
Si estás en España y necesitas ayuda o deseas denunciar cualquier situación relacionada con abuso de menores, puedes contactar de forma confidencial con la Línea de Ayuda en Ciberseguridad del INCIBE (017) o utilizar su canal anónimo para reportar contenido CSAM. También puedes llamar al teléfono ANAR de Ayuda a Niños/as y Adolescentes (116 111) o denunciar a través de la Policía Nacional (091) o Guardia Civil (062).
En este artículo han colaborado con sus superpoderes los malditos Javier Sanz, criminólogo especializado en cibercriminalidad y análisis de conducta en el ciberespacio; Luis Santos Diz, criminólogo especializado en análisis criminal, investigación aplicada y prevención del delito y Ernest Abelló, perito judicial, experto en protección de datos.
Gracias a vuestros superpoderes, conocimientos y experiencia podemos luchar más y mejor contra la mentira. La comunidad de Maldita.es sois imprescindibles para parar la desinformación. Ayúdanos en esta batalla: mándanos los bulos que te lleguen a nuestro servicio de WhatsApp, préstanos tus superpoderes, difunde nuestros desmentidos y hazte Embajador.
Metodología
Para esta investigación, analizamos todos los comentarios disponibles entre el 16 de febrero y el 16 de marzo de 2026, en 50 vídeos de TikTok que mostraban a niñas pequeñas (menores). Estos vídeos fueron recomendados por la propia plataforma a través de la sección “Para ti” de una de las cuentas de TikTok utilizadas para nuestra investigación. Se seleccionaron únicamente aquellos en los que sospechamos que aparecían personas menores de 13 años, edad mínima establecida para crear un perfil en la red social. Posteriormente, Maldita.es ha seleccionado 60 cuentas, a las que hemos escrito, y hemos recogido datos como usuario, fecha de creación de la cuenta, país, vídeos publicados, número de seguidores, número de usuarios a los que sigue, privacidad de la cuenta, comentario que hace en el vídeo de la menor, por dónde lo hemos contactado o si han enviado o no pornografía infantil. De esas 60 cuentas, 12 han admitido tener o han nos han enviado contenido de abuso sexual de menores
Además de denunciar estas cuentas ante TikTok, Maldita.es ha proporcionado todas las cuentas registradas y sus datos, así como el material de pornografía infantil que nos han enviado a la Policía Nacional.
Para calificar a un usuario como pedófilo, Maldita.es, en primer lugar, ha recogido datos de todos aquellos usuarios que han comentado en 50 vídeos de menores que parecían tener menos de 13 años y ha aplicado una metodología basada en diferentes características de los usuarios. Esas características las hemos dividido por colores:
- Verde : no tenemos suficientes datos para afirmar que puede ser un potencial pedófilo.
- Naranja : por sus comentarios, tiene altas probabilidades de ser un potencial pedófilo, pero no tenemos información suficiente.
- Rojo : no hay dudas de que sea un potencial pedófilo, ya que está mostrando interés por intercambiar, comprar, regalar, conseguir o vender vídeos de pornografía infantil, ya sea usando un lenguaje codificado, que sólo entienden quienes tienen los mismos intereses, o con un lenguaje explícito.
Los más de 1.300 pedófilos identificados por Maldita.es han usado una o más de las siguientes expresiones del nivel rojo:
- En comentarios pide u ofrece “material” para intercambiar.
- Comenta “cambio”, “intercambio”, “regalo”, “regálame”, “vendo”, “tengo grupo”, enlaces externos o nombres de usuarios o referencias a plataformas externas como Telegram, Zangi y Signal en vídeos donde aparecen menores que no piden nada.
- En los comentarios utiliza emojis de pizza, hacen referencia a la pizza, al queso u otros términos para referirse a la pornografía infantil (“cp”, por las siglas de child pornography) o frases que comienzan con C y P (CePuede, Código Postal, Café con Pan o similares con esas siglas).
- Pone en el perfil “CePuede”, “intercambio” o similar.
- Nos lleva a un grupo privado y nos muestra o pide material pedófilo.
Puedes consultar la metodología completa en este enlace
Si tienes cualquier duda puedes consultarnos en [email protected]