"Cambio, regalo, vendo": 1.300 pedófilos cazados en TikTok, el bazar de la pornografía infantil

Publicado el
Share:
En corto:
Una niña sube una foto frente al espejo a TikTok y recibe miles de comentarios. Pero a primera vista, la mayoría no tienen nada que ver con su publicación: “Tengo para vender”, “cambio 10 de ella por 20 de los que tengo” y “alguien que me regale videíto plis”. Solo en este vídeo hemos encontrado 144 potenciales pedófilos pidiendo u ofreciendo material de abuso sexual infantil. Pero hay más: en 50 vídeos analizados por Maldita.es de niñas que parecían tener menos de 13 años (y por lo tanto, no debían estar en la red social) hemos localizado 1.383 potenciales pedófilos. Esto solo en los 50 vídeos que hemos analizado, pero hay centenares.

Advertencia de contenido: esta investigación aborda temas sensibles relacionados con la sexualización de menores y el abuso sexual infantil.

Comentarios de cambio, regalo y venta en el vídeo de una menor. Fuente: TikTok. 

Funcionan bajo un ecosistema propio de códigos para pedir, intercambiar, vender y regalar material de abuso sexual infantil y comentarios que te llevan a canales externos a TikTok con el mismo fin. Así, han ido creando una comunidad pedófila que crece en base al abuso de menores. La plataforma sirve así como un bazar para pedófilos.

Para determinar que un usuario es un pedófilo en potencia, esta investigación se ha fijado no sólo en aquellos usuarios con perfil de hombre adulto que comenta vídeos de menores, sino que además muestra interés por intercambiar, comprar, regalar, conseguir o vender vídeos de abuso de menores. 

“Cambio forzadas”, “cambio de ese tamaño”: el intercambio es la forma de compartir pornografía infantil más común en TikTok 

A lo largo de los 50 vídeos de niñas que analizamos, el 59% de los comentarios contenían llamados para intercambiar material de abuso sexual infantil. A pesar de que muchos de ellos solo decían “cambio”, otros daban más información sobre el tipo de contenido al que se referían y permanecían visibles sin ser moderados por la plataforma: “Cambio madre e hijo”, “tengo sobrina fotos cambio”, “cambio forzadas”, “cambio dormidas” y “tengo propio hecho en casa” son algunos ejemplos. También mensajes que hacían referencia a las niñas pequeñas de los vídeos, como “¿cambiemos de esa edad?”, “cambio 10 de ella” y “cambio de ese tamaño”. 

Según Javier Sanz, criminólogo especializado en cibercriminalidad, análisis de conducta en el ciberespacio y maldito, en TikTok habita mayoritariamente “el pedófilo coleccionista o comunitario”: un tipo de usuario que no tiene o necesita conocimientos avanzados, sino que “busca comunidad y validación entre pares, y el intercambio gratuito es más que suficiente para él”. 

Ejemplos de comentarios sobre el intercambio de material de abuso sexual infantil recopilados por Maldita.es. Fuente: TikTok. 

Varios comentarios también incluían lenguaje en código. En nuestra investigación anterior ‘Depredadores en TikTok: una mina para los pedófilos’, ya advertimos del uso de la abreviación “cp”, las siglas de child pornography (en español, pornografía infantil). Ahora, nos hemos encontrado con variaciones de ese código como “pc”, y frases que comienzan con c y p, como “Café con Pan”, “Código Postal” y “Ce Puede”. Estos términos no son exclusivos de los mensajes de cambio: eran visibles también en los comentarios que pedían, regalaban, vendían o redirigían a otras plataformas.

Entre estos comentarios, encontramos algunos de usuarios que preguntaban qué significa “cambio”. Otros les respondían: “Tienen grupos de lo que hacía Epstein” o “lo utilizan los pedos [pedófilos] para compartir contenido ilegal”

Estos datos son consistentes con otras investigaciones en este ámbito, como la de AI Forensics, publicada en abril de 2026, que analizó más de 2,8 millones de mensajes en grupos de Telegram que difundían y monetizaban imágenes íntimas no consensuales en Italia y España (incluyendo material de abuso sexual infantil). También identificaron una mayor cantidad de comentarios de “intercambio” (más de 240.000 mensajes), frente a 1.400 de venta. 

Ejemplos de comentarios en código y de usuarios preguntando qué es “cambio”. Fuente: TikTok. 

Según el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), la reciprocidad es una dinámica común en redes de intercambio de pornografía infantil: “Puede generar un sentimiento de pertenencia o comunidad dentro de redes informales, además de reducir el riesgo percibido asociado a transacciones económicas directas”. A esto se suma que “es más eficiente para un pedófilo intercambiar (y obtener más material) que vender (y no obtener más contenido)”, según el criminólogo Javier Sanz. 

También encontramos mensajes de usuarios que aseguraban vender material (por ejemplo, “vendo 10 x 3 euros, te mandaré como lo tengas imaginado 3-13 year” o “vendo de mi hermanita”), pero componen menos del 1% de los mensajes totales analizados. “Es más común intercambiar que vender en ese entorno de TikTok y Telegram, pero si entramos a la Dark Web el asunto cambia bastante”, sostiene Sanz. 

Ejemplos de comentarios para vender material de abuso sexual infantil. Fuente: TikTok. 

El 16% de los usuarios solicitaba material, mientras que el 2% decía regalar vídeos

A pesar de ser los más populares, los comentarios sobre intercambiar no son los únicos: casi el 16% de los mensajes analizados incluían solicitudes de material, con frases como “quién me regala” o “me regalan”. Algunos incluso parecían pedir contenido de menores en específico, adjuntando su foto. En estos mensajes, encontramos un patrón: muchos decían no tener para cambiar y por eso pedían. De hecho, una cuenta que pedía en febrero, en marzo dejó un comentario diciendo que cambiaba.

Sanz explica que esto es lo que se conoce como “progresión escalonada en la carrera criminal”: un miembro nuevo entra en esta comunidad sin material propio, lo que supone una “inferioridad social”. El regalo que recibe lo que hace es “insertarle en la red, ser ‘aceptado’, y eso genera una deuda simbólica que solo se puede compensar consiguiendo más material para compensar”. 

Ejemplos de mensajes de usuarios que piden material de abuso sexual infantil. Fuente: TikTok. 

También encontramos comentarios con la promesa de regalar material. Sanz explica que estos “regalos” no se hacen sin motivo: “Lo que hace realmente es demostrar que tiene material (señal de estatus), construir una reputación (más aporta, más credibilidad) y genera lo que se conoce como deuda recíproca”. El criminólogo lo describe como “cuando alguien nos da algo y sentimos la obligación de devolver el favor, incluso cuando no nos lo han pedido explícitamente”. A esto se suma el refuerzo social que recibe el que regala, que el experto explica que viene de la “validación implícita de que lo que hace ‘no está tan mal’, porque hay otros haciéndolo”. 

Otro fenómeno que detectamos en los comentarios es la invitación a grupos para intercambiar material pedófilo. Son mensajes que invitan a usuarios a unirse a chats fuera de TikTok (en Telegram, Zangi y Signal), la mayoría bajo la promesa de que “aporten” vídeos

Ejemplo de comentarios recopilados por Maldita.es que ofrecían regalar material o la entrada a grupos. Fuente: TikTok. 

Telegram, Zangi y Signal: lugares cifrados donde los pedófilos comparten el material de abuso de menores

Desde imágenes con códigos QR que redirigen a la aplicación, hasta abreviaciones como “tlg” o “tlgm”: más del 37% de los comentarios que analizamos incluían referencias a Telegram, la aplicación de mensajería cifrada. En Maldita.es ya advertimos de su uso para el intercambio y venta de material de abuso sexual infantil, algo que expertos atribuyen al anonimato y privacidad que otorga la app y que estos usuarios aprovechan como punto de venta. 

También son populares las menciones a otras aplicaciones cifradas. Por ejemplo, Zangi aparecía en más del 7% de los mensajes: una app que, según su propia web, ofrece la posibilidad de registrarse anónimamente “sin número de teléfono ni compartir información de contacto personal” y “cifrado de grado militar” de extremo a extremo. Pero que ya ha sido señalada por su uso para distintos crímenes relacionados con el narcotráfico, la violencia machista y la distribución de pornografía infantil. Zangi está cobrando cada vez más protagonismo en el uso para actividades delictivas. 

Aunque en menor medida, Signal también aparece en estos mensajes: la aplicación de mensajería, que también cuenta con cifrado de extremo a extremo, es de código abierto y dice recoger menos datos sobre sus usuarios que otros servicios. Encontramos, en menor medida, menciones a los mensajes directos de TikTok, y a WhatsApp, Discord e Instagram. 

Comentarios que animan a llevarse la conversación a otras plataformas. Fuente: TikTok. 

Cualquier plataforma que permita la comunicación, ya sea a través de mensajes o comentarios, y que sea popular entre los niños, es susceptible de ser utilizada indebidamente por delincuentes”, señala un portavoz de Internet Watch Foundation. Pero en particular, el uso de aquellas herramientas que ofrecen cifrado de extremo a extremo “resulta muy preocupante, ya que dificulta la detección de contenido delictivo, como MASI [material de abuso sexual infantil], al no permitir el escaneo seguro de imágenes comparándolas con listas de contenido ilegal conocido”. 

Por su parte, Sanz destaca que “para quien quiere distribuir a escala, y no solo chatear, estas tres [Telegram, Zangi y Signal] son las redes principales con capacidad logística para operar como mercado”, ya que ofrecen “una capacidad de distribución masiva”. A esto se suma, según el criminólogo, una “arquitectura de anonimato” que permite registrarse con la menor cantidad de datos, y “una fricción mínima con autoridades”

Desde cuentas que republican vídeos de menores hasta hombres adultos que suben imágenes de sus hijos: así son los perfiles detrás de los comentarios 

“Dejar un comentario en un vídeo viral de un menor les permite ‘pescar’ a otros interesados, aprovechando el tráfico orgánico de ese vídeo, operando en las sombras de una publicación que la plataforma considera ‘segura’”, explica Álex Buitrago, investigador especializado en redes sociales. Y agrega Sanz que “no son mensajes dirigidos a ellos [los menores]: son señales entre iguales, un punto de encuentro para reconocerse dentro de una comunidad online”. A pesar de que no se dirigen a las niñas, Pablo Duchement, profesor y perito judicial informático, explica que se genera un “efecto llamada” hacia ellas: “Al final estamos llamando a muchísimos consumidores de material de explotación sexual infantil a reunirse en el contenido de una persona infantil”. 

¿Cómo son las cuentas de TikTok detrás de estos comentarios? Casi el 74% de los perfiles analizados eran públicos, mientras que el 26% estaban configurados como privados. La gran mayoría habían sido creados recientemente: la cifra más alta en 2025 (el 33%) y, en segundo lugar, los perfiles registrados solamente durante los primeros tres meses de 2026 (15%). Sin embargo, también hay cuentas creadas, por lo menos, desde 2017 que siguen operando con normalidad en TikTok, a pesar de sus actividades. 

Varios de estos perfiles contenían en su nombre de usuario o descripción términos como “cambio”, “vendo”, “ce puede” y otros que ya hemos analizado, y parecían dedicarse única y exclusivamente a estas actividades. Pero otras cuentas públicas pertenecían a personas adultas, en su mayoría hombres, que subían vídeos de su vida, trabajos, incluso de los menores que formaban parte de su familia. ¿Por qué? Sanz explica que es muy difícil encontrar una única teoría, pero que “la conducta es suficientemente clara como para considerarlo, como mínimo, un indicador de riesgo grave”, ya que “estos perfiles no son solo distribuidores, sino que pueden ser potencialmente productores activos o en vía de serlo, y los menores que aparecen en sus fotos son posibles víctimas con riesgo real presente”. 

Vídeos de TikTok de adultos que suben fotos con menores recopilados por Maldita.es

A este tipo de cuentas se suman las que recopilan y republican vídeos de menores (como revelan las marcas de agua, que delatan que provienen de otros usuarios). Una tendencia de la que ya advertimos, pero que, en este caso, se usa para atraer a cuentas que dicen cambiar, regalar o vender pornografía infantil. Varias de ellas incluyen enlaces directos a Telegram en la descripción o a sitios web con material de abuso sexual infantil. Por ejemplo, el último vídeo compartido por una de estas cuentas tiene la marca de agua de la cuenta de una familia que ofrece colaboraciones de marca con una “modelo infantil” de 4 años. 

Cuentas que recopilan vídeos de menores reales. Fuente: TikTok. 

En estas cuentas, los vídeos robados de menores las muestran bailando, haciendo gimnasia, maquillándose o cantando. Pero en otros perfiles los vídeos publicados eran más explícitos. Por ejemplo, una cuenta tiene un vídeo publicado de una chica que parece ser menor arrodillada en ropa interior mirando a la cámara: ha sido visto 1.748 veces. Otra cuenta, que promociona un grupo de Signal en su descripción, ha subido un vídeo donde también aparece una menor completamente desnuda. Al momento de publicación de este artículo, estos vídeos siguen disponibles en TikTok. 

Desde Maldita.es hemos denunciado una muestra de 106 comentarios en la plataforma que ofrecían o pedían pornografía infantil. A pesar de que el 99% fue eliminado, TikTok permitió que el 96% de las cuentas que los publicaron siguieran operando con normalidad.

Si estás en España y necesitas ayuda o deseas denunciar cualquier situación relacionada con abuso de menores, puedes contactar de forma confidencial con la Línea de Ayuda en Ciberseguridad del INCIBE (017) o utilizar su canal anónimo para reportar contenido CSAM. También puedes llamar al teléfono ANAR de Ayuda a Niños/as y Adolescentes (116 111) o denunciar a través de la Policía Nacional (091) o Guardia Civil (062).

En este artículo ha colaborado con sus superpoderes Javier Sanz, criminólogo especializado en cibercriminalidad y análisis de conducta en el ciberespacio. 

Gracias a vuestros superpoderes, conocimientos y experiencia podemos luchar más y mejor contra la mentira. La comunidad de Maldita.es sois imprescindibles para parar la desinformación. Ayúdanos en esta batalla: mándanos los bulos que te lleguen a nuestro servicio de Whatsapp, préstanos tus superpoderes, difunde nuestros desmentidos y hazte Embajador.

Metodología

Para esta investigación, analizamos todos los comentarios disponibles entre el 16 de febrero y el 16 de marzo de 2026, en 50 vídeos de TikTok que mostraban a niñas pequeñas. Estos vídeos fueron recomendados por la propia plataforma a través de la sección “Para ti” de una de las cuentas de TikTok utilizadas para nuestra investigación. Se seleccionaron únicamente aquellos en los que sospechamos que aparecían personas menores de 13 años, edad mínima establecida para crear un perfil en la red social.

En cada sección de comentarios, recopilamos las cuentas que publicaban mensajes asociados a posibles intercambios, venta o peticiones de material de contenido pedófilo y, por tanto, ilegal. Para ello, identificamos y registramos las cuentas cuyos comentarios contenían los siguientes términos y sus variantes:

  • “Cambio”, “intercambio” y “trade”: términos previamente detectados en la investigación de Maldita.es ‘Depredadores en TikTok’ que se utilicen para referirse al intercambio de pornografía infantil. Se incluyeron variaciones y errores ortográficos como “trd”, “cmbio”, “canbio” o “canvio”.
  • “Regalo” y “tengo gratis”: expresiones que podrían indicar la oferta o distribución gratuita de este tipo de contenido.
  • “Quién me regala”, “me regalan” y “alguien me pasa”: mensajes utilizados para solicitar material. Se consideraron también variantes como “me pasas”, “alguien regala” o peticiones directas como “regálame”.
  • “Tengo grupo” y “alguien quiere unirse a mi grupo”: comentarios que sugieren la existencia de espacios organizados para compartir contenido.
  • Referencias a plataformas externas: se registraron menciones a Telegram y sus abreviaciones (“tlgm”, “tg”, “tlg” o similares), así como comentarios que incluían imágenes con el logotipo de esta aplicación o nombres de usuarios que arrojaban resultados en la misma, de la que ya habíamos alertado de su uso para intercambiar, vender y distribuir material de abuso sexual infantil en la investigación ‘Depredadores en TikTok’. Asimismo, a medida que avanzó la recogida de datos, se detectaron menciones a otras aplicaciones como “Zangi”, “Discord”, “Signal”, “WhatsApp” e “Instagram”, que también fueron contabilizadas como posibles canales de intercambio, venta y distribución de material de abuso sexual infantil. También añadimos como una categoría “Inbox”, donde incluímos los comentarios que hacían referencia a los mensajes directos dentro de TikTok.
  • “Pizza” y el emoji de pizza: registramos aquellos mensajes de usuarios que usaban estos términos, reconocidos por expertos como códigos para ofrecer imágenes explícitas de menores.
  • Enlaces externos: se registraron las cuentas que incluían enlaces en sus comentarios.

Los comentarios se registraron por cuentas únicas. Si un comentario contenía más que un sólo término, se seleccionaba más de una variante (por ejemplo, si un mensaje decía “cambio por Telegram”, se incluyó en las categorías de “cambio” y de “Telegram”). Si un mismo perfil aparecía en varios vídeos, se anotaba en el apartado de observaciones, pero no se contabilizaba de nuevo. De cada cuenta se recopilaron los siguientes datos: nombre de usuario, fecha de creación del perfil, número de publicaciones, número de seguidores y seguidos, y si el perfil era público o privado. Además, se incluyeron observaciones tanto de los comentarios (como términos recurrentes o datos de contacto compartidos, por ejemplo, usuarios de Telegram o números de Zangi), como de las cuentas (tipo de contenido publicado o características de la foto de perfil).

No se recopilaron perfiles que, de forma evidente, pertenecieran a menores, por ejemplo, aquellos con múltiples vídeos o imágenes originales en los que el rostro y el cuerpo correspondían claramente a una persona menor de edad. Sí se incluyeron perfiles que parecían pertenecer a personas adultas, ya fuera por la apariencia visible o por contenidos asociados a actividades propias de adultos (como consumir alcohol o conducir).También se contabilizaron aquellos perfiles que podrían pertenecer a adultos, pero que no ofrecían evidencia directa sobre la identidad de la persona, como cuentas privadas, sin foto de perfil o con imágenes de anime, fotografías robadas o imágenes generadas con inteligencia artificial.

Para calificar a un usuario como pedófilo, Maldita.es, en primer lugar, ha recogido datos de todos aquellos usuarios que han comentado en 50 vídeos de menores que parecían tener menos de 13 años y ha aplicado una metodología basada en diferentes características de los usuarios. Esas características las hemos dividido por colores:

  • Verde : no tenemos suficientes datos para afirmar que puede ser un potencial pedófilo.
  • Naranja : por sus comentarios, tiene altas probabilidades de ser un potencial pedófilo, pero no tenemos información suficiente.
  • Rojo : no hay dudas de que sea un potencial pedófilo, ya que está mostrando interés por intercambiar, comprar, regalar, conseguir o vender vídeos de pornografía infantil, ya sea usando un lenguaje codificado, que sólo entienden quienes tienen los mismos intereses, o con un lenguaje explícito.

Los más de 1.300 pedófilos identificados por Maldita.es han usado una o más de las siguientes expresiones del nivel rojo:

  • En comentarios pide u ofrece “material” para intercambiar.
  • Comenta “cambio”, “intercambio”, “regalo”, “regálame”, “vendo”, “tengo grupo”, enlaces externos o nombres de usuarios o referencias a plataformas externas como Telegram, Zangi y Signal en vídeos donde aparecen menores que no piden nada.
  • En los comentarios utiliza emojis de pizza, hacen referencia a la pizza, al queso u otros términos para referirse a la pornografía infantil (“cp”, por las siglas de child pornography) o frases que comienzan con C y P (CePuede, Código Postal, Café con Pan o similares con esas siglas).
  • Pone en el perfil “CePuede”, “intercambio” o similar.
  • Nos lleva a un grupo privado y nos muestra o pide material pedófilo.

Puedes consultar la metodología completa en este enlace

Si tienes cualquier duda puedes consultarnos en [email protected]