Este proyecto ha dado lugar a protestas por parte de manifestantes y organizaciones sin ánimo de lucro que sostienen que el proyecto perjudicaría al medioambiente porque el entorno natural de Vjosa-Narta alberga flamencos, águilas y otras especies protegidas. Tras estas protestas, el primer ministro albanés Edi Rama ha publicado un comunicado del que se hace eco Reuters donde asegura que “no hay absolutamente ninguna posibilidad de que la inversión se detenga mientras” él siga en el poder.
El 9 de junio la Comisión Europea aseguró que este complejo turístico de lujo podría comprometer el proceso de adhesión de Albania a la UE si las autoridades no garantizan su compatibilidad con la legislación medioambiental europea. Según explicó el portavoz comunitario Guillaume Mercier, el ministro de Medio Ambiente albanés se ha comprometido a suspender las obras y a “realizar una evaluación de impacto medioambiental”. Por su parte, Edi Rama ha dicho que la Comisión Europa “no tiene motivos para dudar” de la “firme voluntad de proteger todo aquello que deba protegerse en lo que respecta a la fauna y la naturaleza” en Albania.