“La inhalación de benceno puede provocar irritación en los ojos, la nariz y la garganta. La exposición a cantidades elevadas también puede causar sensación de ardor en todo el tracto digestivo e irritación cutánea”, indica en su página web el Gobierno de Reino Unido.
El motivo de la retirada ha sido la concentración excesiva de benceno (20 mg/kg) en la capa exterior del juguete, que cuadruplicaba el límite que la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA, por sus siglas en inglés) establece para la venta de juguetes en Unión Europea: 5 mg/kg.