‘Cariño, he agrandado a El Niño’: qué es el fenómeno climático del "Superniño" y cómo va a afectar al planeta

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Imágenes del satélite Sentinel-6 Michael Freilich donde se observan anomalías en la zona ecuatorial del océano Pacífico entre mayo y julio de 2026. Fuente: NASA
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"Superniño" no es un término oficial de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), pero la AEMET señala que "equivale a lo que oficialmente se denomina un fenómeno de El Niño muy fuerte", es decir, cuando la superficie del océano Pacífico ecuatorial se calienta 2 ºC o más por encima de la media durante tres meses (frente a los 0,5 ºC que definen un episodio de El Niño normal). Los efectos de El Niño en el clima varían según la región y su intensidad: mientras en algunas zonas puede provocar sequías, otras pueden verse afectadas por lluvias torrenciales.

El 3 de julio de 2026, la OMM confirmó que El Niño ya se había "instaurado" y la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos señaló que a 9 de julio había un 81% de probabilidad de que este episodio llegue a ser "muy fuerte" entre noviembre de 2026 y enero de 2027. Te contamos todo lo que sabemos sobre este fenómeno climático natural. 

¿Qué es El Niño? 

Es una de las tres fases del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur. Más concretamente, la fase cálida, en la que el agua superficial del océano Pacífico ecuatorial se calienta 0,5 ºC o más por encima de la media durante tres meses. Esto altera el clima de toda la región del Pacífico y de muchas otras partes del mundo, como explicamos más adelante.

Imágenes del satélite Sentinel-6 Michael Freilich donde se observan anomalías en la zona ecuatorial del océano Pacífico entre febrero y julio de 2026. Fuente: NASA

Para medir los cambios de temperatura en el Pacífico, se divide el océano ecuatorial en cuatro “regiones Niño. La Niño 3.4 es la franja central y la referencia para definir si hay un episodio de El Niño. Hay dos índices para medir la media de tres meses de la anomalía de temperatura de esta zona: 

  • El ONI (Oceanic Niño Index) es el que ha usado la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) desde 1950.

  • El RONI (Relative Oceanic Niño Index) es el índice actualizado que las agencias meteorológicas adoptaron en 2026. Resta a la anomalía de temperatura de la región Niño 3.4 el aumento de la temperatura de todo el océano tropical global para distinguir El Niño del calentamiento generalizado debido al cambio climático.

Las cuatro regiones Niño. Fuente: Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF)

El calentamiento en el agua superficial del Pacífico por El Niño suele durar entre 9 y 12 meses y se repite cada tres a siete años. Te lo contamos en este artículo.

¿Y el “Superniño”?

“Es un término más mediático, no es un término oficial”, explica a Maldita.es Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). De hecho, no forma parte de la clasificación operativa oficial de la Organización Meteorológica Mundial (OMM). “Equivale a lo que oficialmente se denomina un fenómeno de El Niño muy fuerte”, explica Del Campo, que ocurre cuando la temperatura en la zona del Pacífico ecuatorial aumenta 2 ºC o más.

¿El Niño afecta igual a todo el mundo?

No. Aunque El Niño es un fenómeno global, sus efectos varían según la región, su intensidad, su duración y según la época del año en que se desarrolla, señala la OMM

Rubén del Campo detalla que El Niño puede provocar sequías en el norte de Australia, el sudeste asiático y algunas zonas del Amazonas, a menudo acompañadas de fuertes olas de calor y de incendios, especialmente en el sudeste asiático y Australia. “En otras regiones, en cambio, provoca lluvias torrenciales, como en zonas del sur de los Estados Unidos, zonas del noroeste de América del Norte o en el Cuerno de África”, añade. También apunta que es habitual una sequía importante en el Sahel, la franja al sur del desierto del Sáhara.

Ilustración que muestra las modificaciones de El Niño en los patrones de precipitaciones. Fuente: OMM

¿El Niño afecta al clima en España?

Según la AEMET, “no hay una correlación clara” entre el fenómeno de El Niño y el tiempo en España. Rubén del Campo señala que con “un fenómeno de El Niño muy fuerte”, sí que puede haber una mayor probabilidad de que en España el otoño sea más lluvioso de lo normal, “pero siempre con las incertidumbres y las debidas reservas”. 

En zonas donde El Niño no tiene una influencia directa, “la energía extra de la atmósfera y océanos más cálidos podría traducirse en fenómenos adversos potencialmente más intensos”, explicó la AEMET. “El Niño puede llegar a afectar al tipo de tiempo esperable en Europa, haciendo que las borrascas circulen más al sur de su latitud habitual y provocando, por lo tanto, lluvias en el sur de Europa”, explica el portavoz de la agencia. “Cuando hay un fenómeno de El Niño muy marcado, muy fuerte, ahí sí que puede haber o puede provocar otoños más lluviosos de lo normal en el sur del continente y más secos de lo normal en el norte”, añade.

¿El “Superniño” está causado por el cambio climático?

“No hay indicios de que el cambio climático aumente la frecuencia o la intensidad de los episodios de El Niño”, apunta la OMM, pero añade que este sí “puede amplificar los efectos asociados porque los fenómenos meteorológicos extremos, como las olas de calor y las lluvias intensas, disponen de más energía y humedad a raíz del incremento de las temperaturas del aire y del océano”. 

¿Ha ocurrido antes un “Superniño”?

Sí. Aunque la categoría de “Superniño” no es oficial, episodios de El Niño clasificados como “muy fuertes”, con una temperatura 2 ºC superior a la media, se han registrado en varias ocasiones desde que existen registros fiables (1950). Por ejemplo, en 1982-1983, en 1997-1998 y en 2015-2016

Respecto al episodio de 2015-2016, un informe de Naciones Unidas señaló que más de 60 millones de personas se vieron afectadas por sequías, inundaciones y pérdida de cosechas en distintas regiones del planeta.

¿Cuándo va a empezar el “Superniño” de 2026?

El 3 de julio, la OMM señaló que El Niño ya se había instaurado en el Pacífico tropical después de meses de calentamiento progresivo en la región Niño 3.4.

Evolución de las anomalías de temperatura del agua superficial en las regiones Niño desde el 22 de abril hasta el 8 de julio de 2026. Fuente: NOAA

La temperatura en la región Niño 3.4 ha pasado de un aumento de 0,47 ºC en abril a 1,3 ºC en la primera semana de julio, según un informe del 13 de julio de 2026 NOAA, que preveía una rápida evolución hacia un episodio intenso durante los meses de julio a septiembre de 2026.

Anomalía de la temperatura en el océano Pacífico a 19 de julio de 2026. Fuente: NOAA

¿Será “el más intenso de la historia”?

La propia NOAA señaló el 9 de julio de 2026 que hay un 81% de probabilidad de que se produzca un episodio de El Niño “muy fuerte” entre octubre y diciembre de 2026, lo que lo situaría entre los mayores episodios de El Niño desde que existen registros (1950).

La OMM señaló el 3 de julio que se preveía que las condiciones características de un episodio de El Niño “se intensifiquen rápidamente hasta convertirse en un episodio fuerte”, lo que aumentaría “las probabilidades de sequías y lluvias intensas, así como el riesgo de olas de calor terrestres y marinas en muchas regiones del mundo”.

¿Se va a combatir el “Superniño” con geoingeniería?

No hay ningún plan real para intervenir en el episodio de El Niño de 2026. Lo que sí existe es un estudio científico, publicado el 8 de julio de 2026 en la revista Science Advances, que explora si una técnica de geoingeniería solar podría llegar a debilitar futuros episodios de El Niño-Oscilación del Sur. Es un estudio de modelización por ordenador, no una prueba real; de hecho, los propios investigadores señalan que no existe ninguna propuesta para desplegar esta tecnología sobre el episodio de El Niño de 2026. 

La técnica utilizada en el estudio es el aclaramiento de nubes marinas: inyectar partículas de aerosol (normalmente agua de mar) en las nubes bajas sobre el océano para hacerlas más reflectantes, de forma que reboten más radiación solar hacia el espacio y el océano se caliente menos. El equipo de investigadores ha simulado aplicarla de forma selectiva sobre el Pacífico como un mecanismo para intentar frenar un episodio de El Niño en formación. El propio estudio advierte de un efecto secundario de aplicar esta técnica sobre el Pacífico central: intensificar en más de un 40% los efectos de enfriamiento y sequía asociados a La Niña, la fase opuesta de El Niño.