¿Qué sabemos sobre los casos de abuso sexual a menores en Reino Unido?
Anne Cryer, diputada de la localidad de Keighley (West Yorkshire), fue una de las primeras voces públicas en hablar, en 2002, sobre posibles abusos sexuales hacia menores en su ciudad. Según recoge The Times, Cryer contó públicamente que varias madres de Keighley habían acudido a ella para quejarse de la inacción de las autoridades al pedirles ayuda para proteger a sus hijas de sus “novios pakistaníes”, ya que “no lo veían como un delito” y “temían ser acusados de racistas”.
Dos años después, en 2004, se estrenó el documental “Edge of the City”, centrado en los abusos sexuales a menores que hombres de origen asiático estaban cometiendo en Bradford y Keighley, como publicó entonces The Guardian: “se estaban produciendo abusos flagrantes ante los ojos de todos y nadie parecía capaz de impedirlo”. Los testimonios que recoge el documental relatan que “hombres de la comunidad asiática de Bradford” estaban “captando a niñas de 11 o 12 años” para “ser violadas” y, en algunos casos, “secuestradas y violadas en grupo”.
En 2007, se hizo público otro caso de abuso sexual a menores cuando The Times publicó un artículo sobre el encarcelamiento de dos hombres de origen asiático por “secuestro, actividad sexual con un menor y suministro de sustancias”.
En 2011, The Times publicó una serie de reportajes sobre explotación sexual de menores en varias ciudades del norte de Inglaterra, que fueron bautizadas como “grooming gangs” o “bandas de captación sexual”. Según estos contenidos, durante más de diez años se produjeron abusos sexuales por parte de hombres adultos “de origen pakistaní” hacia menores de edad de entre 11 y 16 años en situación de vulnerabilidad, a las que captaban en la calle.
Ya en 2014, se publicó el primer informe centrado en casos de abuso sexual infantil en Rotherham, ocurridos entre 1997 y 2013. Esta investigación, llevada a cabo por la académica británica Alexis Jay, concluyó que “nadie conoce la verdadera magnitud de la explotación sexual infantil en Rotherham” y que, según sus estimaciones “más conservadoras”, alrededor de 1.400 menores fueron explotados sexualmente en los años que abarca el estudio. El documento también recoge que "la mayoría de los agresores fueron descritos como asiáticos por las víctimas", muchos de ellos pakistaníes. Además, añade que los representantes políticos “no discutieron con la comunidad pakistaní sobre cuál era la mejor manera de abordar conjuntamente el problema". En 2018, la Agencia Nacional del Crimen británica (NCA, por sus siglas en inglés) actualizó las estimaciones de víctimas de abuso sexual infantil en Rotherham, en el marco de la Operación Stovewood, y elevó la cifra a 1.510 casos.
También se han elaborado informes centrados en casos de abuso sexual infantil en otras ciudades británicas, como Telford, Oxfordshire u Oldham.
Por otro lado, en 2022 se publicó una “investigación independiente” para Inglaterra y Gales sobre redes organizadas de explotación sexual infantil, exceptuando aquellos lugares sobre los que ya se habían hecho investigaciones previas (como Rotherham, Rochdale u Oxfordshire), que concluyó que resultaba “imposible conocer la magnitud” de estos casos. Además, se describía el abuso sexual infantil como algo “endémico”.
A nivel gubernamental, en 2025 se publicó una auditoría que también concluyó que no se había podido evaluar la magnitud de la explotación sexual en grupo, ya que “el concepto de ‘bandas de explotación sexual infantil’, si bien es conocido por el público, no se refleja claramente en ningún conjunto de datos oficiales”. La única base de datos al respecto mencionada en este informe es el Conjunto de Datos sobre Abuso Infantil Complejo y Organizado (COCAD, por sus siglas en inglés), de nueva creación, y que establece que en 2024, el 3,6% de los casos de abuso y explotación sexual infantil en Reino Unido fueron en grupo (más de dos participantes).
En cuanto a las víctimas, esta auditoría determinó que la mayoría eran niñas y los perpetradores, hombres, aunque señalaba que “la etnia se evita [en los registros]”, lo que impide hacer una evaluación precisa a partir de los datos recopilados a nivel nacional.
A finales de 2025, el Gobierno británico anunció la creación de una Comisión Independiente sobre Bandas de Abusadores Sexuales que, durante tres años, se centrará en investigar a las “grooming gangs”, abordando las “deficiencias sistémicas” identificadas en el tratamiento de los casos y tendrá en cuenta “el origen étnico, la religión y la cultura”, tanto de víctimas como de abusadores.
La última investigación (no oficial) respecto a estas redes de explotación sexual en Reino Unido es la elaborada por Rupert Lowe, fundador del partido Restore Britain, publicada el 16 de junio de 2026. En ella se incluye una estimación de 250.000 víctimas, pero esta cifra no es precisa, como reconoce el propio texto. Se basa en unas declaraciones del político Malcom Pearson, pronunciadas en 2018 y 2019, y que, a su vez, surgen de una extrapolación de las cifras aproximadas de víctimas recogidas en los informes mencionados anteriormente a todo el territorio nacional. Te contamos más detalles sobre este informe aquí.
¿Qué sabemos sobre el supuesto encubrimiento de los casos por parte de las autoridades?
El Servicio de Fiscalía de la Corona (CPS, por sus siglas en inglés) es el organismo encargado de decidir qué casos se procesan judicialmente tras una investigación policial. Entre 2008 y 2013, Keir Starmer, ex primer ministro británico, estuvo al frente de este órgano y, en 2012, reconoció que sí hubo fallos durante la investigación de los casos de abuso sexual infantil, como recogió The Times, porque “la policía, los fiscales y los tribunales no comprendieron la naturaleza del abuso”. Starmer declaró que, si bien existía “un problema de etnia” que debía “comprenderse y abordarse”, fue el trato a las víctimas, “la cuestión de la credibilidad”, lo que provocó que estos casos “no se procesaran”.
Starmer también hizo referencia a “mitos y estereotipos” sobre las víctimas. Entre ellos se encuentra la creencia de que “una víctima real denunciaría rápidamente la violación, ofrecería un relato coherente de cualquier agresión sexual y no volvería con el agresor”, mientras que la realidad de las víctimas de explotación sexual era que “tardaban meses o incluso años” en hablar de ellos y, en muchos casos, “volvían con sus abusadores”. Te contamos más sobre el papel de Starmer en relación a las investigaciones de estos casos aquí.
Además, en 2022, Nazir Afzal, sucesor de Starmer al frente de la CPS, también reconoció que se habían cometido errores en el ejuiciamiento de algunos de los hombres implicados en casos de abuso sexual infantil en Rochdale, durante el liderazgo de Starmer, como publicó entonces The Guardian. También señaló que Starmer había estado de acuerdo en enmendar el error y procesar a los acusados. Según las pruebas presentadas ante el Comité de Asuntos Internos, la decisión de no llevar a cabo este enjuiciamiento se basó en las directrices del CPS, que creía que las víctimas “no tenían posibilidades reales de lograr una condena”.
Por otro lado, el informe de 2014, centrado en casos de abuso sexual en Rotherham, señala que “durante los doce primeros años de investigación, los fracasos colectivos de la dirección política y de los oficiales fueron flagrantes”, hasta el punto de producirse “supresión” de documentos. Además, el informe independiente publicado en 2022 reconoció fallos en la recogida de datos por parte de las autoridades sobre la “etnia de las víctimas y los presuntos perpetradores”.
En cuanto a la investigación de estos casos, muchas de las personas implicadas en estas redes de abuso sexual infantil ya han sido condenadas:
En el marco de la Operación Stovewood, siete hombres fueron condenados a penas de prisión que suman 106 años por delitos sexuales contra menores en Rotherham.
Ese mismo año, otros once hombres fueron condenados a penas de entre ocho y 11 años en Derbyshire por los mismos delitos.
En el marco de la Operación Lakeland, entre 2008 y 2010, tres personas fueron condenadas por explotar sexualmente a unas 30 niñas menores de edad en Cornualles.
En mayo de 2012, la Operación Span concluyó con la condena a entre cuatro y 19 años de prisión para nueve hombres por delitos de explotación sexual infantil en Rochdale y Oldham.
La Operación Bullfinch, concluida en junio de 2013, condenó a siete hombres de Oxford por delitos relacionados con la explotación sexual infantil, incluyendo violación, trata de personas con fines de prostitución o la trata dentro de Reino Unido.
En 2014, 13 hombres fueron condenados en Bristol en el marco de la Operación Brooke, con penas de prisión de entre 18 meses y 13 años.
Además, según reporta la BBC, a lo largo de los últimos diez años, 66 personas de Bradford han sido condenadas por casos de explotación sexual infantil grupal y, a junio de 2026, hay otras 24 investigaciones en curso.
La Comisión Independiente sobre Bandas de Abusadores Sexuales, creada por el Gobierno británico a finales de 2025, ha anunciado que los primeros lugares que se investigarán en relación con las bandas de explotación sexual infantil serán Oldham, Bradford, Keighley y Londres, como publica la BBC. Según recoge el artículo, la Comisión “obligará a personas e instituciones a explicar qué hicieron o dejaron de hacer para proteger a los niños del abuso sexual”.
¿Qué sabemos sobre la cobertura mediática de los casos de abuso sexual infantil?
Al contrario de lo que señalan algunos de los contenidos difundidos, los medios de comunicación, tanto británicos como internacionales, llevan años cubriendo casos relacionados con las redes de explotación sexual en Reino Unido. Ya en 2007, The Times cubrió las primeras condenas de hombres asiáticos involucrados en abuso sexual de menores y, anteriormente, en 2004, otros como The Guardian se hicieron eco del estreno del documental “Edge of the City”, centrado en los abusos sexuales a menores en Bradford y Keighley. La BBC, la cadena de televisión ITV o The Telegraph también han hecho publicaciones al respecto.
A nivel internacional, otros también se han hecho eco de noticias relacionadas con estas redes de explotación. En Estados Unidos, el Washington Post, la cadena de televisión CNN, The New York Times o la emisora FOX han publicado al respecto. En España, El País o El Mundo también han hecho seguimiento de los casos.
¿Qué contenidos han circulado alrededor de estos casos de explotación sexual infantil?
Desde Maldita.es hemos identificado diferentes contenidos sobre la investigación de las redes de explotación sexual infantil en Reino Unido. Algunas de estas publicaciones contienen desinformación. Te contamos lo que sabemos al respecto:
Actualizaremos este artículo a medida que se conozcan nuevos datos sobre el tema.
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*El 26/06/2026 se ha actualizado este artículo para incluir la información disponible hasta la fecha acerca de los abusos sexuales a menores en Reino Unido