Maldita Tecnología
17/11/2020

Por qué siempre vemos la misma gente en redes sociales, ransomware y el 'hyperloop': todo en el 24º consultorio de Maldita Tecnología

¡Hola, malditas y malditos! Está claro que no os desaparece la curiosidad por cómo funcionan las redes sociales y por qué nos muestran el contenido que nos muestran, por eso hoy os explicamos por qué parece que siempre vemos a las mismas personas. También nos ponemos algo más mecánicos para hablaros del ‘hyperloop’ y añadimos a nuestro glosario lo que es el ransomware.

Sabéis que sin vuestras preguntas este consultorio no puede vivir, así que no os cortéis: mandadnos hasta vuestras dudas más locas y las respondemos. Podéis escribirnos a través del correo [email protected], a nuestro Twitter, Facebook o usando este sencillo formulario. Vamos con las respuestas de hoy.

¿Qué es el “hyperloop” y en qué consisten las pruebas que se han hecho con esta tecnología de transporte?

En estos últimos días se ha hablado mucho en los medios de comunicación de un modelo de transporte llamado “hyperloop”. Resulta que una de las empresas que trabaja en su creación, llamada Virgin, ha hecho una primera prueba con personas que han valorado como exitosa y se habla de ello como el transporte del futuro. ¿Que no sabes de qué va la cosa? Pues vamos con más explicación.

“En líneas generales, la idea consiste en desplazar unas cabinas levitantes dentro de un tubo en el que se ha hecho un vacío parcial, quitando el aire de su interior”, explica en este artículo en The Conversation Vicente Dolz Ruiz, profesor del departamento de Máquinas y Motores Térmicos de la Universidad Politécnica de Valencia. El objetivo es desplazarse a velocidades que pudiesen llegar a los 1.000 kilómetros por hora.

Ojo que no hablamos de trenes al uso, sino de unas cápsulas sin motor que se desplazarían por un tubo subterráneo gracias al efecto del vacío. Si habéis visto en algunos supermercados cómo se envían billetes a través de un tubo vertical, os podéis hacer una idea. Parece un concepto futurista, sí, pero la idea de construir estos tubos de transporte ya se planteaban hace un siglo, solo que la tecnología del momento no alcanzaba para ponerlos en marcha.

¿Y ahora? Bueno, parece que continúan las dudas sobre si realmente funcionará en algún momento, a pesar de las predicciones favorables de las empresas que lo desarrollan. Porque el problema no está en las cápsulas en sí y en hacer que leviten, sino en el vacío.  

“No hay ninguna duda con respecto a la posibilidad de hacer la levitación magnética de una cápsula porque eso funciona”, explica a Maldita Tecnología Iván Rivera, ingeniero de telecomunicaciones y director de innovación de TELICE. Así que el gran problema está en resolver otros obstáculos como conseguir el vacío (casi) perfecto dentro de los tubos y aplicarlo a unos vagones que se van a desplazar a velocidades muy altas. 

Las dificultades técnicas se concentran en torno al uso del aire: cómo evitar que haya demasiado dentro y que el que desplacen esta especie de vagones cuando se muevan no entorpezca su paso o se acumule en la parte delantera del tubo.

En Japón, se usan trenes que funcionan por levitación magnética y que circulan por el exterior (llamado maglev) y alcanzan velocidades de 600 kilómetros por hora. Van tan rápido porque eliminan el componente de la fricción, pero el concepto completo no es el mismo que el hyperloop, que se daría en un entorno cerrado y al vacío.

Imagen: Hyperloop Alpha, el white paper que publicó Elon Musk en 2013.

“Las altas velocidades conseguidas en estos casos se alcanzan asumiendo unos costes energéticos, de construcción y de mantenimiento muy elevados que hacen inviable a gran escala este tipo de soluciones”, escribe Dolz Ruiz sobre la aplicación de esa técnica a distancias de cientos de kilómetros, como las que pretende cubrir el hyperloop.

La prueba que hizo hace unos días Virgin, una empresa que trabaja con este modelo en Las Vegas, alcanzó los 170 km/h, lo que nos hace pensar que aún queda mucho que perfeccionar para usar esta tecnología (piensa que un AVE ahora va más rápido). 

“El discurso común es que la tecnología está ahí, y lo único que tenemos que hacer es ponernos a construir: sabemos poner un tubo al vacío y sabemos hacer cápsulas y la levitación magnética está resulta”, explica Rivera. Pero claro, eso no es tan fácil.

La mayoría de compañías que trabajan en estos modelos se financian vendiendo “estudios de viabilidad”, según Rivera: “Esos estudios no estiman si la tecnología es o no vial, sino que dan por hecho que ya existe. Lo que muestran es si de la ciudad A a la ciudad B un enlace de hyperloop tiene sentido”, añade. Con esa premisa, hay ciudades y países, como India, que invierten para ser pioneros en su uso.

Lo más probable es que si te suena este concepto sea asociado a Elon Musk, dueño de las compañías SpaceX y Tesla. Es normal, ya que en cierto modo es su culpa que se haya retomado la idea de usar esta tecnología, pero una cosa que hay que tener en cuenta: eso no significa que la idea del hyperloop sea suya o que la está desarrollando.

Imagen: The Boring Company.

En 2013, Musk publicó un white paper (como un documento técnico que explica la resolución de un problema) explicando la tecnología del hyperloop y cómo se podría aplicar tanto a las cápsulas como a los tubos por donde se transportan. A partir de ahí, tal y como recuerda Rivera, a lo que se puso Musk es a construir túneles con su proyecto The Boring Company. Pero no a desarrollar el hyperloop en sí.

¿Y qué hay de ese vídeo de un coche Tesla pasando por un tubo verde construido por Musk? ¿Eso no era para el hyperloop? El túnel se puede usar para el hyperloop, sí, pero no está diseñado para ese modelo exclusivamente sino para coches y otros medios de transporte también.

¿Qué es el ransomware? ¿Cómo se lucha contra ello?

¡Ya estamos otra vez con palabras raras para hablar de ciberseguridad! Tranquilidad, que de este artículo vas a salir entendiendo un poco más lo que es el ransomware para cuando te lo encuentres en noticias que hablen de ataques informáticos a empresas.

El ransomware es un programa informático maligno que encripta los archivos alojados en un servidor. O sea, que cuando ese virus llega a un dispositivo, “secuestra” ciertos archivos que hay en él mediante una serie de técnicas y los deja ilegibles e inaccesibles para sus dueños. Una vez hecho eso, piden una recompensa para “devolverlos” a su estado original y devolver el acceso (ransom significa rescate en inglés).

En Maldita.es os hemos hablado de otros tipos de malware y cómo pueden llegar a nuestros dispositivos: a través de aplicaciones infectadas, por medio de correos electrónicos y enlaces que se han alterado a propósito, de imágenes que nos mandan por WhatsApp…  Por esos canales también pueden colarnos este tipo de virus.

Puede que cuando veas este término en las noticias veas que suelen hablar de grandes compañías como bancos, aseguradoras, etc. ¿Eso significa que no me puede pasar a mi, como usuario normal? No, no es eso, pero sí que es verdad que estos ataques se suelen centrar en grandes empresas porque los ciberatacantes necesitan hacerse con información muy, muy valiosa que pueda poner en jaque a sus propietarios, de modo que estos estén dispuestos a hacer lo que sea y a pagar mucho dinero para recuperarla.

Imagen: INCIBE.

Ahora bien, por muy escandaloso que sea el chantaje, según el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) no hay que acceder a pagar nunca porque fomenta este negocio. Además, no se garantiza que una vez que se pague por el rescate de los archivos las personas detrás del ataque realmente los devuelvan. Quizás pidan más dinero.

“Es necesario saber que no siempre se consigue descifrar los archivos y, por consiguiente, recuperar la información secuestrada. Cada tipo de ransomware tiene sus particularidades y puede que todavía no exista una solución para revertir sus efectos”, explican desde el INCIBE.

Tal y como explica el Centro Criptológico Nacional (CNN-CERT) en una de sus publicaciones sobre ransomware, las medidas para evitar este tipo de ataques no pasan solo por una configuración técnica determinada, sino por entrenar a las personas para que no se queden abiertos huecos por los que podría colarse este tipo de malware

Una de las primeras cosas que recomiendan hacer es “formar y concienciar a todos los usuarios de los riesgos y amenazas que supone el ransomware” para que sean conscientes del peligro que supone y estén alerta. También hay combinaciones entre el factor humano y la tecnología: por ejemplo, procurando que la navegación sea lo más segura posible gracias al uso de extensiones y antimalware.

Eso si hablamos de una empresa, pero a nivel individual también nos podemos poner las pilas acostumbrándonos a no navegar por sitios que no conozcamos ni instalar archivos o aplicaciones que no sepamos de donde vienen. ¡Y preguntar, siempre preguntar!

¿Por qué cuando me meto en redes sociales me salen siempre las publicaciones de las mismas personas? ¿Cómo lo evito?

El funcionamiento de las redes sociales es algo que os sigue generando curiosidad y sobre esto concretamente, os hemos hablado alguna que otra vez. Por ejemplo, cuando os hablamos de TikTok y cómo decía la compañía que ordenaba el contenido.

Imagen: MeganMotow/Giphy.

La realidad es que en las principales redes sociales y plataformas de contenido (Facebook, Instagram, Twitter, TikTok, YouTube…) quienes deciden lo que ves y lo que no ves cuando inicias sesión en una de ellas o abres la aplicación son algoritmos. Así es como se llama al conjunto de instrucciones y secuencias con las que los desarrolladores crean programas informáticos y que estos sigan una serie de órdenes.

Es decir, que en principio no hay personitas moviendo los hilos en tiempo real sobre lo que ves en tus redes, sino que lo decide un programa informático que se va actualizando en función de cómo te comportes tú en ella. A qué le das más veces “me gusta”, qué perfiles buscas más habitualmente, con quién hablas por mensajes privados, a quién etiquetas en tus fotos, qué publicaciones retuiteas más, etc.

Además de estas cosas, que nosotros como usuarios ponemos en práctica de forma relativamente consciente, intervienen otras muchas técnicas que no vemos y que también analizan nuestra navegación y las cosas en las que hacemos click. Son las que dejan la llamada huella digital y también ayudan a las empresas a saber qué te interesa y qué no para colocártelo en primera fila cuando abres una plataforma. Por ejemplo, las cookies.

No es posible saber en qué se basan exactamente estas empresas para diseñar un algoritmo que interprete que si me gustan las zapatillas de Nike me pueden gustar las de Reebok o que si le doy tantas veces al botón de ‘me gusta’ a los memes de mi vecina sea porque a partir de ahora quiero ver todas las publicaciones que cuelgue.

¿Por qué? Porque las grandes tecnológicas no ‘liberan’ sus algoritmos para que otros desarrolladores puedan estudiarlos y entender cómo funciona esa parte de la red social. Por eso se dice que algunos algoritmos son como “cajas negras”.

Como os explicábamos en otro artículo, los algoritmos que deciden las publicaciones que vemos explotan un fenómeno llamado el “filtro burbuja”. En el libro “Cómo la red decide lo que leemos y lo que pensamos”, el ciberactivista Eli Pariser explica que navegamos dentro de una burbuja comunitaria donde nuestros contactos piensan como nosotros y comparten cosas afines a nuestras creencias.

Esa burbuja se forma en parte gracias a cómo funcionan estos algoritmos: estos van a tratar de mostrarte aquellos contenidos que consideren que van más contigo. El meollo de la cuestión: ¿hay manera de evadirlos o evitar su influencia? Veamos algunos consejos.

  • Facebook: Lo principal que nos dejan cambiar en esta red social es si queremos ver el tablón con el algoritmo de recomendación de Facebook (y que sea este comando el que coloque los posts por ti) o si preferimos ver las publicaciones en orden cronológico, según van saliendo. Para elegir esta opción, ve al menú de la columna izquierda, haz clic en “Ver más” y en el botón “Más recientes”. Si estás con la aplicación, abre el menú desde el icono con las tres rayas . Desde el menú de “Configuración y Privacidad” > “Preferencias de la sección de noticias” veremos que Facebook también nos da a elegir si hay cuentas concretas que queremos ver al principio del todo (aunque vaya a elegir por su cuenta otros perfiles si no lo hacemos nosotros a mano en este menú).
Ver publicaciones en orden cronológico.
Menú de preferencias de la sección de noticias.
  • Twitter: En esta red social, el truco es muy parecido al de Facebook, solo que con más opciones que toquetear. También nos da la opción de ordenar nuestro tablón de noticias en orden cronológico (según se van publicando los tuits) o mostrando los tuits destacados primero (los que Twitter quiere destacar, claro está). Podemos elegir la opción que prefiramos haciendo clic en las estrellitas que aparecen en la esquina superior derecha de la pantalla. Además, Twitter nos permite seguir “temas”, no solo personas, y silenciar palabras concretas de las que no queramos oír hablar. Por ejemplo: “desempleo”. Desde la página web, en “Configuración” > “Privacidad y Seguridad” > “Contenido que ves” puedes gestionar lo primero y en ese mismo submenú, en “Silenciar y bloquear”, la segunda opción que te decimos.
Botón de estrellas en la esquina superior derecha para cambiar a orden cronológico.
Menú de Configuración en la versión web de Twitter.
  • Instagram: Aunque aquí no podemos elegir si vemos los posts en orden o no (hace tiempo que en esta red social se cargaron esta opción), sí que podemos volver a dar unos likes a personas que ya ni nos aparecían activando una pequeña opción. Si vamos a nuestro perfil y de ahí a la lista de “Siguiendo”, veremos un botón al lado de la frase “Ordenado por”. Haced clic ahí y decidid si queréis ordenar el tablón según las personas más recientes que habéis seguido o las más antiguas.
Al hacer click en el símbolo con la doble fecha, se despliega este menú para que elijamos a quién queremos ver más frecuentemente.
  • YouTube: para atajar el problema de YouTube y sus vídeos de recomendación de raíz, os diríamos que probéis a entrar en la plataforma sin iniciar sesión en Google y preferiblemente en una ventana de incógnito. Ahora bien, como sabemos que eso no siempre es posible, os dejamos un pequeño truco: desactivar la “Reproducción automática” al ver un vídeo. Así, al menos evitaréis entrar en el bucle en el que decida meteros su algoritmo de recomendación.
Botón de Reproducción Automática en la esquina superior derecha del vídeo.
  • TikTok: De cómo funciona el algoritmo de recomendación de TikTok os hemos hablado más a fondo en el artículo que enlazamos, a raíz de que la propia compañía publicara un post explicando algunas de las cosas en las que se fijaban. 

¡Quietos parados!

No somos técnicos o ingenieros pero contamos con mucha ayuda de personas que son expertas en su campo para resolver vuestras dudas. Tampoco podemos deciros qué servicio usar o dejar de usar, solo os informamos para que luego decidáis cuál queréis usar y cómo. Porque definitivamente, juntos y juntas es más difícil que nos la cuelen.

Si tienes cualquier duda sobre esta información o cualquier otra relacionada con la manera de la que te relacionas con todo lo digital, háznosla llegar:

Primera fecha de publicación de este artículo: 17/11/2020.

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