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El cerebro bilingüe: Maldita Twitcheria para que no te cuelen mitos sobre el bilingüismo

Publicado jueves, 9 diciembre 2021
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¿Un niño bilingüe empezará a hablar más tarde? ¿Aprender dos lenguas hace que los niños se confundan más a menudo? ¿Tienen los bilingües más capacidad para la multitarea o son más listos? Para contestar a estas preguntas, deshacer algunos mitos y entender cómo funciona el aprendizaje bilingüe hablamos en la Maldita Twitchería de Educa con investigadoras de los campos de las ciencias cognitivas y lingüística y también con un hiperpolíglota.  

¿Qué es ser bilingüe?

Cuando hablamos de personas bilingües muchas veces nos referimos a individuos que utilizan dos idiomas para comunicarse, pero en grados distintos y con diferentes competencias. Para Núria Sebastián Gallés, psicóloga especialista en ciencias cognitivas y bilingüismo y profesora de la Universidad Pompeu Fabra, un bilingüe es “cualquier persona que es capaz de expresarse mínimamente en una segunda lengua” sin tener en cuenta si sabe leer o escribir en ese idioma. Una persona bilingüe vive con los idiomas en estado latente y los maneja en función de la necesidad y del contexto que le rodea.

Los niños bilingües no empiezan a hablar más tarde ni se confunden más a menudo

Muchas veces, cuando deciden criar en el bilingüismo, algunos padres y madres escuchan que no es lo más recomendable porque puede afectar al desarrollo de los niños. “Algunos pediatras siguen recomendando que los padres multilingües solo le hablen uno para evitar que los niños se confundan. Eso no es verdad, los niños no se confunden. Los niños aprenden el lenguaje exactamente igual y dicen las mismas palabras exactamente en el mismo momento”, enfatiza Gallés. 

Muchos de esos mitos se alimentan de nuestros sesgos de confirmación, errores que cometemos a la hora de razonar, evaluar o recordar, y que influyen en las decisiones que tomamos tanto voluntaria como involuntariamente. Esos sesgos hacen que ignoremos totalmente las evidencias que muestran que muchos niños monolingües hablan más tarde que los bilingües, apunta la psicóloga.

Actualmente, las investigaciones indican que ser bilingüe no trae ninguna desventaja pero que tampoco debemos creer que hablar dos idiomas aporte profundos efectos beneficiosos en el cerebro. De momento, no hay estudios concluyentes que confirmen que los bilingües serían personas más inteligentes o con más capacidad para la multitarea. “La evidencia es muy confusa porque también en ciencia hay sesgos de publicación y ahora, si tienes datos que confirman que ser bilingüe no provoca diferencias importantes, cuesta mucho publicarlos. En estudios que hemos hecho en el País Vasco y Cataluña encontramos muy pocas diferencias, mientras que en otros estudios comparando dos lenguas en culturas muy distintas (como chino y ingles) sí encuentran. La pregunta que nos hacemos es: ¿las diferencias aparecen porque hablan dos lenguas o porque tienen dos culturas?", señala Gallés.

Es más difícil aprender una lengua de adulto que de niño

Irene de la Cruz Pavía, doctora en lingüística e investigadora de la Universidad del País Vasco e Ikerbasque explica que nos cuesta más aprender idiomas en la edad adulta sobre todo por la dificultad fonológica. Según esta experta, ser bilingüe es una cuestión de grados y si quieres ser un bilingüe nativo, por ejemplo, es mucho más complicado lograrlo siendo adulto. “Cuando empezamos a aprender una lengua de adultos hay algunos aspectos que son más difíciles. Las investigaciones indican que el léxico es lo que puedes adquirir a un nivel casi nativo aprendiendo de adulto, la fonología es más difícil y la gramática va depender mucho de que lengua vengas.”

La investigadora insiste que las lenguas no son monolitos, tienen distintas dimensiones y algunas son más fáciles que otras: “La distancia lingüística es lo que va determinar hasta qué punto podemos procesar de una forma nativa o no”. Si crecemos bilingües o si conocemos varios sistemas fonológicos es más fácil aprender nuevas lenguas porque “es más probable que identifiques sonidos distintos y es más probable que te ayude a aprender otros sistemas”, detalla.

La literatura científica indica que ser bilingüe puede ayudar a retrasar el deterioro cognitivo

De la Cruz Pavía coincide con Gallés y se muestra escéptica en relación a las supuestas ventajas de ser bilingüe porque los estudios arrojan resultados conflictivos. “Una de las ventajas más repetida es que los bilingües tendrían mejor desempeño en el control ejecutivo que es esa serie de procesos que permite cambiar de tareas o cumplir objetivos. Sin embargo, al intentar replicar estos estudios los resultados son conflictivos”. En otras palabras, no hay suficiente evidente científica que nos permita afirmar que los bilingües tengan más aptitudes para la multitarea.  

La investigadora explica que dentro de los estudios realizados con jóvenes adultos los resultados son con más frecuencia no concluyentes porque estos se encuentran en sus picos máximos de rendimiento cognitivo y por lo tanto las diferencias encontradas son mínimas. Al contrario, algunas investigaciones que estudian adultos mayores enseñan una serie de evidencias que podrían indicar que ser bilingüe puede ayudar a retrasar el deterioro cognitivo. “Ser bilingüe parece que retrasa la aparición de síntomas de demencia en 4 o 5 años. Si somos capaces de confirmar que el bilingüismo ayuda a llegar mejor a la vejez eso sería excelente y tenemos que entender bien qué parte del bilingüismo lo hace”.

Richard Simcott, políglota que ha estudiado más de 50 idiomas, nos cuentas sus secretos

Richard Simcott, el tercer invitado de esta Maldita Twitchería, ha estudiado más de 50 lenguas y habla 16 con fluidez. La editorial Harper-Collins lo nombró una de las personas más multilingües del Reino Unido y el Goethe-Institut lo considera un "embajador del multilingüismo”. Simcott aprendió su segunda lengua (el francés) durante la infancia, se ha licenciado en Lenguas Modernas (francés, español, italiano y portugués) y jamás dejó de aprender nuevas palabras diariamente.

Richard cree que cuantos más idiomas sabes, más fácil es aprender nuevos, sobre todo si son lenguas de la misma familia. Para aprenderlos explica que ha utilizado muchas metodologías: la formación académica clásica, clases en grupo y también inmersiones lingüísticas. “Con varias gramáticas en la cabeza es más fácil entender las diferencias entre distintos idiomas y eso me ayuda bastante. El inglés y el castellano, por ejemplo, son idiomas parecidos y tenemos mucho vocabulario en común. Por otro lado, aprender castellano y francés también me ayudó mucho a mejorar mi propio idioma”, explica.

Sueños en 50 idiomas

Richard nos explica que no piensa en ninguna lengua en concreto y que siempre se adapta al idioma de su interlocutor. Para él, el valor de saber tantas lenguas no está tanto en el perfecto dominio de sus códigos y sí en la posibilidad de conocer nuevas culturas y hacer amigos. El políglota vive actualmente en Skopie, Macedonia, y cuando duerme sueña frecuentemente en macedonio, aunque afirma que en su universo onírico hay espacio para las 50 lenguas que conoce.

Hay una lengua, sin embargo, que a lo mejor solo aparece en sus pesadillas: el georgiano. Richard confiesa que no fue capaz de aprenderla después de pasar todo un año en Suecia estudiándola: “No la hablo, me resultó muy difícil. Me parecía muy teórica, entiendo la teoría, pero es muy difícil hablarla y también dominar su gramática”.

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