¡Feliz viernes malditas y malditos! Os damos la bienvenida a la cita semanal en la que intentamos resolver algunas de las dudas que nos habéis hecho llegar en los últimos días a través de TwitterFacebook, correo electrónico ([email protected]) o WhatsApp (655 198 538).

¿Sudar más supone perder más peso?

A estas alturas del año, bien entrada la primavera y disfrutando (o sufriendo) días cada vez más calurosos, parece que a algunos de vosotros os ha extrañado el mismo fenómeno: gente que hace ejercicio abrigada a pesar de las altas temperaturas, que se abrocha hasta arriba la sudadera y remata el conjunto deportivo incluso con gorros de lana. Su argumento es que, "si sudas más, pierdes más peso".

Nos habéis preguntado si esto es cierto y aquí tenéis la respuesta: no. Asfixiarse bajo capas y capas de ropa no hará más efectivo el esfuerzo por bajar de peso, ya que sudar no tiene por qué estar relacionado con la pérdida de grasa corporal, que es lo que buscamos bajar al adelgazar. Al fin y al cabo, el sudor es agua, por lo que al rehidratarnos tras la actividad física, recuperaremos todos esos gramos de líquido perdidos.

"El sudor y la pérdida de peso son sistemas diferentes. Sudamos porque nuestro cerebro detecta que hay un cambio de temperatura, pero no solo porque tu organismo esté trabajando: también sucederá, por ejemplo, si hace calor, si comes algo picante o si estás en una sauna", explica a Maldita Ciencia Luis Javier Chirosa, profesor en el departamento de Educación Física y Deportiva de la Universidad de Granada.

Para funcionar correctamente, nuestros músculos convierten compuestos orgánicos, como la grasa, los carbohidratos y las proteínas, en energía a través de un proceso químico que a su vez genera calor. Al hacer ejercicio e intensificar su actividad, los músculos necesitan más combustible para dar la talla, por lo que aumentan las transformaciones químicas y con ello el calor desprendido. Esto consigue que todo nuestro cuerpo se caliente.

La función del sudor es regular la temperatura corporal. Al hacer deporte, este será el encargado de contrarrestar los grados de más derivados del trabajo muscular a través de su evaporación desde la piel. Sin embargo, la actividad física no es imprescindible para romper a sudar: también lo hacemos cuando el cuerpo se calienta debido a factores externos, como el calor en un día de verano o las capas de ropa, algo completamente independiente de los procesos químicos de nuestro cuerpo.

Al abrigarnos de más al entrenar, estamos confundiendo ambos factores. Es cierto que nuestros músculos están trabajando (lo que realmente podrá quemar grasa), pero sudamos más por la chaqueta o el gorro extra, no porque el ejercicio esté siendo más intenso y/o efectivo. "La gente lo confunde, por eso se abriga al hacer deporte. Pero esto puede suponer incluso un riesgo", explica Chirosa. "Sudar sin reponer líquidos puede dar lugar a problemas de deshidratación, más o menos graves en función de la cantidad de líquido perdida".

"Pero si me peso después de sudar, la báscula marca menos". Vale, sí. Esta diferencia se debe al peso del líquido que hayamos eliminado a través de la sudoración, ese mismo que luego recuperaremos al beber agua para rehidratarnos. "Un entrenamiento eficaz dependerá de la intensidad y la carga, es decir, de si producimos un desgaste que el organismo luego tenga que reponer, no de las capas que lleves encima", concluye Chirosa.

¿Es mejor el agua de coco que el agua corriente para rehidratarnos tras hacer deporte?

En relación al ejercicio y la rehidratación tras la sudoración, también nos habéis preguntado si el agua de coco es mejor opción que el agua corriente o que las bebidas isotónicas para reponer líquidos después de hacer deporte. Es cierto que el jugo de esta fruta es rico en electrolitos, por lo que podría ser una buena opción para reponer los que eliminamos a través del sudor, y tampoco tiene importantes inconvenientes que la hagan desaconsejable. Sin embargo, no es la elección más adecuada y mucho menos la más recomendable en relación eficacia-precio.

El agua de coco, como su propio nombre indica, es el líquido que se encuentra en el interior de esta fruta cuando todavía está verde y fresca. Cuanto menos maduro esté el fruto más abundante será y también más rica en nutrientes. Gracias a su composición, especialmente rica en potasio, hay quienes consideran el agua de coco una especie de bebida isotónica natural.

Según el Consenso sobre bebidas para el deportista, publicado en 2009 por la Federación Española de Medicina del Deporte (FEMEDE), para una reposición de líquidos adecuada es importante que la bebida que escojamos tenga una composición concreta que compense las pérdidas durante el ejercicio: esta debe aportar hidratos de carbono que mantengan una concentración adecuada de glucosa en sangre y retrasen el agotamiento de los depósitos de glucógeno y electrolitos, sobre todo sodio.

La cantidad de sodio que aporta el agua de coco, sin embargo, es escasa. "Por ello, tras un entrenamiento prolongado (por ejemplo, de más de una hora), o en un ambiente demasiado caluroso, beber agua de coco no sería suficiente para reponer todos los nutrientes perdidos", explica en este artículo de WebMD Andrea Giancoli, dietista y antigua portavoz de la
Academy of Nutrition and Dietetics .

"Si bebes suficiente líquido y sigues una dieta saludable durante el resto del día, el agua de coco no va a aportar beneficios extra frente a la rehidratación a través de bebidas para deportistas o agua del grifo", explica aquí Marjorie Nolan Cohn, de la Academy of Nutrition and Dietetics. Además, la cantidad de electrolitos, vitaminas, minerales varían considerablemente de unas marcas de venta de agua de coco a otras.

Según Daniel Ursúa, nutricionista, para la mayor parte de los deportistas la pérdida de electrolitos durante la actividad física no precisa de una reposición inmediata. De hecho, Ursúa explica que, salvo que el ejercicio sea intenso y prolongado, bastaría con beber agua en pequeñas cantidades y comer algo al terminar el entrenamiento (la fruta o los frutos secos serían una buena opción).

"Es cierto que, en el caso de que realmente precisemos reponer electrolitos, el agua corriente no es suficiente, pero podemos utilizar cualquier bebida isotónica o incluso preparar la nuestra propia", aclara Ursúa a Maldita Ciencia. "El agua de coco podría ser una opción solo que, por su marketing, seguramente sea mucho más cara".

¿Puede el jengibre curar el cáncer?

Nos habéis preguntado qué relación tienen el cáncer y la raíz de jengibre y si esta parte de la planta puede destruir células tumorales e incluso sustituir a tratamientos médicos como la quimioterapia. La respuesta es que no.

Bajo ningún concepto debe sustituirse un tratamiento médico, en este caso la quimioterapia, por otros supuestamente alternativos y casi milagrosos que prometen unos resultados que ningún estudio científico avala: la efectividad del jengibre contra células infectadas no está probada en humanos, ni tan si quiera en animales.

La duda proviene de que hay publicaciones como esta que dicen que el té elaborado con la planta "podría eliminar naturalmente células cancerígenas" y otras como esta que afirman que la raíz de jengibre "es mas eficaz que la quimioterapia para acabar con células cancerígenas en casos de cáncer de ovario y próstata" y "evitan los efectos secundarios de este tratamiento".

Efectivamente, experimentos in vitro han demostrado cómo la solución de agua y raíz de jengibre en polvo acaba con este tipo de células procedentes de un cáncer de ovario. Las observaciones realizadas sugieren que la mezcla induce al suicidio de las mismas (apoptosis) o al ataque entre ellas (autofagia).

El jengibre no es la única planta cuyos extractos consiguen eliminar células cancerígenas in vitro e incluso en ratones, sino que hay cientos de ejemplos. Sin embargo, las condiciones de estos experimentos están muy lejos de ser comparables al tratamiento real de un cáncer en seres humanos y por tanto este ingrediente está lejos de convertirse en un tratamiento contra el cáncer eficaz en humanos. Los expertos subrayan que los estudios sobre la relación entre la raíz de esta planta y el cáncer son preliminares y hace falta más investigación sobre el tema.

¿Se han encontrado metales pesados y psicotrópicos en los productos Herbalife?

Por último, y no por ello menos importante, nos habéis preguntado si es cierto que se han encontrado metales pesados y sustancias psicotrópicas en algunos productos de la marca Herbalife, una compañía internacional de nutrición y control de pérdida de peso que vende productos para este cometido, prometiendo beneficios en la salud (según los últimos análisis, falsos).

La respuesta es sí, según ha demostrado un reciente estudio realizado en India publicado en la revista Journal of Clinical and Experimental Hepatology. La investigación recoge el caso de insuficiencia hepática aguda en una mujer que estuvo consumiendo productos de esta marca durante dos meses. El incidente ocurrió en India, en cuyo mercado Herbalife ha disfrutado de un crecimiento exponencial durante los últimos años.

El estudio, efectivamente, registra la contaminación bacteriana y de metales pesados, compuestos tóxicos y sustancias psicotrópicas en los productos que la compañía comercializa. No es el primer caso registrado en el que el consumo de productos Herbalife se relaciona con daños en el hígado.

Según este artículo de Aitor Sánchez, dietista-nutricionista, además de que la formación en nutrición de los comerciales de este producto es insuficiente y que estos protagonizan un claro ejemplo de intrusismo laboral, los productos sustitutivos de comidas que venden no son ni mucho menos la mejor opción para perder peso de una manera saludable.

"Me parece una aberración sustituir una comida por un batido", opina Sánchez, quien añade que seguir este tipo de "dieta" supone no aprender nada durante el proceso de pérdida de peso y recuperarlo al volver a comer con normalidad, por no haber cambiado ningún hábito alimenticio.

A pesar de que el consumo de estos productos sí que está relacionado con una rápida pérdida de peso por su escaso aporte calórico, Sánchez explica a través de esta tabla cómo los nutrientes aportados por un plato de 100 gramos de hígado y 200 de espinacas son mucho más completos sin que la cantidad de calorías aumente excesivamente.

Y para terminar

Queremos recordarte que para consultas personales y diagnósticos concretos, tu médico será la persona que resuelva las dudas de la manera más adecuada y personalizada. Y su su respuesta no te convence, busca una segunda o tercera opinión médicas. Ninguna web de internet debería sustituir el criterio de un profesional que conozca tu caso, ni siquiera nosotros. Para todo lo demás, ¡aquí estaremos para echarte un cable en lo que haga falta! ¡Buen fin de semana!