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Así se trafica con tusi en TikTok: 500 perfiles que venden "cocaína rosa" e ingredientes y recetas para fabricarla

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Un polvo rosa, conocido como tusi, aparece en TikTok una y otra vez. Esta droga, conocida popularmente como “cocaína rosa” (aunque no suele contener esta sustancia), es una mezcla a partir de ketamina, MDMA y otras sustancias que ha encontrado en TikTok la plataforma perfecta para cocinarla, traficarla y comprarla. 

Desde gramos de tusi, hasta las drogas necesarias para fabricarlo, pasando por recetas para prepararlo: esto es lo que ofrecen 504 cuentas de TikTok analizadas por Maldita.es. Con vídeos con estética psicodélica, con predominancia del color rosa y con personajes de dibujos animados, promocionan sus “productos” en la red social. En conjunto, acumulan 289.774 seguidores y han publicado al menos 4.599 vídeos. 

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De estas cuentas, la mayoría (el 62,3%) vendía algún tipo de droga, ya fuera el tusi preparado u otras sustancias que se utilizan para su preparación. El resto ofrecían recetas y otros ingredientes como colorantes. La mayoría de estos perfiles operan en tres países: Perú (45%), Colombia (32,7%) y España (6,3%). Además, hemos encontrado, por lo menos, 395 vídeos que muestran explícitamente el tusi o su preparación con más de 23,7 millones de visualizaciones.

Esta es solo una muestra del mercado global del tusi que opera a nivel internacional. En TikTok hemos encontrado 138 vídeos que aseguraban hacer envíos incluso fuera del país de origen. 

Capturas de vídeos, fotografías y descripciones de algunas de las cuentas analizadas por Maldita.es que ofrecen tusi, insumos o recetas. Fuente: TikTok

Tusi preparado, ingredientes y recetas: así se comercializa esta droga en TikTok

“¡Consigue tusisabes 🍓 de la mejor calidad!” (sic), “Te enseño a cocinar tu propio tusisabes 🍓🍋🍇🫐” (sic) y “Paso receta paso a paso + contacto de insumos 👛” (sic). Estos son algunos de los mensajes que se repiten en las descripciones y comentarios de los 504 perfiles analizados por Maldita.es

De ellos, 314 aseguran vender el tusi ya preparado así como otros tipos de drogas necesarias para fabricarlo como la ketamina y el MDMA.  También hemos encontrado cuentas que dicen comercializar otras drogas como LSD, mescalina, hongos, metanfetamina o fentanilo, que también sirven como ingredientes para esta preparación. 

En sus vídeos te enseñan tanto la droga como el proceso de elaboración del mismo para, supuestamente, mostrar la calidad de este. “Envíos de insumos y magia ya echa 💯🧑‍🍳” (sic) y “Vitamina para el alma!! Calidad cósmica” (sic) son algunos de los mensajes que dejan en sus biografías. 

Capturas de cuentas que venden tusi preparado. Fuente: TikTok

También están los perfiles que aseguran comercializar los ingredientes (o como suelen llamarlos, insumos) necesarios para preparar el tusi: hemos encontrado 140 cuentas de este tipo. En la mayoría de los casos, no especifican a qué se refieren exactamente con “insumos”, por lo que en Maldita.es los contabilizamos como una categoría separada a aquellas cuentas que directamente aseguraban vender tusi y otras drogas. Mientras uno de estos perfiles nos ofreció ketamina cuando le preguntamos, otros  comercializan esencias de distintos sabores y colores. Según Claudio Vidal, director estatal del programa español Energy Control, que trabaja por la reducción de riesgos en el consumo de drogas, estas esencias se utilizan para conseguir las tonalidades fosforescentes y aromas con las que se presenta el tusi.

En algunos casos, estos perfiles presentan la elaboración y posterior venta de tusi como una oportunidad para “emprender” o crear un “propio negocio”, animando a los usuarios a fabricar esta droga.

Capturas de cuentas que venden insumos. Fuente: TikTok

Los vídeos que muestran estos productos, invitan a los potenciales compradores a contactar con el vendedor. La conversación puede continuar mediante mensajes privados en TikTok o a través de otras aplicaciones de mensajería cifrada, como WhatsApp o Telegram: Maldita.es ha hablado con varios de ellos. “Contactas o interactúas con el vídeo o la foto, se solicita contacto privado, se mueven a una app cifrada privada en donde se intercambian los datos mínimos y necesarios, se hace el pago y se realiza la entrega”, explica Javier Sanz, criminólogo especializado en cibercriminalidad y maldito que nos ha prestado sus superpoderes.

Algunos perfiles redireccionan a sus clientes a otros servicios de mensajería desde sus descripciones. Fuente: TikTok

La receta gratis con la primera compra de ingredientes: así afianzan el suministro

Las recetas para fabricar tusi también forman parte de este mercado negro de TikTok. Desde el pack completo de la receta y los ingredientes para hacerla (97 per) a cuentas que sólo te venden el paso a paso para fabricarlo (66) e incluso algunas que comparten las instrucciones de manera gratuita (59). 

Receta gratis, si quieres aprender a cocinar yo te enseño”, “aprende con nosotros”, “la mejor calidad con nosotros, escríbenos, regalamos receta con la primera compra”, promocionan cientos de vídeos. Sanz explica que al regalar la receta, el vendedor demuestra sus conocimientos y genera confianza entre potenciales compradores, mientras dirige la demanda hacia los ingredientes que él mismo comercializa. “El que regala la receta, acaba monetizando el suministro”, concluye.

Ejemplos de comentarios y publicaciones donde se ofrece receta para hacer tusi. Fuente: TikTok. 

Perú, Colombia y España: los países que acumulan la mayor cantidad de estas cuentas de TikTok

Los orígenes del nombre “tusi” se encuentran en el 2C-B, una sustancia psicodélica sintetizada en Estados Unidos a principios de los años 70. Según el Instituto Valenciano para el Tratamiento de las Adicciones (Ivatad), esta reapareció en Colombia alrededor de 2015 bajo el nombre de “tusi” o “cocaína rosa”, pero esta vez como una mezcla de varias drogas teñida de colorante rosado, que posteriormente se expandió a España y Europa bajo la denominación castellanizada “tusibi”.  

Esta expansión queda en evidencia en los 504 perfiles analizados por Maldita.es. De ellos, Perú concentra el mayor número con 227 cuentas (45%). Le sigue Colombia con 165 perfiles (32,7%) y España con 32 cuentas (6,3%).

“[A España] El tusi entró primero por las zonas más turísticas: Costa del Sol, Ibiza, etc. Pero, a día de hoy, lo puedes encontrar en cualquier sitio y eso lo que nos dice es que, de una manera muy rápida, ha conseguido instalarse dentro de los repertorios de consumo”, explica a Maldita.es Claudio Vidal de Energy Control. Según la organización, esta expansión puede estar relacionada con su “formato novedoso y atractivo”, con su disponibilidad y “el tratamiento sensacionalista que se le ha dado al tusi (“cocaína rosa” o “droga de las élites”), que ha contribuido a generar una imagen positiva entre potenciales consumidores”. 

Los perfiles que ofrecen las sustancias para preparar tusi (“insumos”), tusi preparado y otras drogas en España suelen incluir en sus vídeos y descripciones la bandera española y, en muchas ocasiones, la ciudad o comunidad autónoma desde donde reparten: Madrid, Barcelona, Navarra, etc. Dependiendo de donde se ubique el usuario interesado dan la opción de entrega inmediata o de usar algún servicio de mensajería.

Capturas de perfiles y contenidos que venden tusi, sus insumos o recetas en España. Fuente: TikTok

También hemos encontrado cuentas en  Bolivia (26), México (15), Ecuador (12), Venezuela (9), Argentina (5), Chile (3) e Italia (2). Francia, Estados Unidos, Trinidad y Tobago, Guatemala, Bélgica, Nigeria, Polonia y Alemania cuentan con un perfil cada uno en las más de 500 cuentas analizadas por Maldita.es. La distribución que encontramos confirma la expansión geográfica del tusi que ha sido documentada por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), que en un informe señala que varios países de América Latina han reportado en los últimos años la venta de “tuci”, “tucibi” o “tusi” y que, tras los primeros registros en América del Sur, también comenzaron a aparecer casos en América del Norte y Europa.

Cuentas que se siguen entre sí, comparten y republican contenidos 

Los comentarios en los vídeos de estas cuentas son un espacio para ofrecer tusi y captar potenciales clientes. Al revisar cientos de ellos, encontramos un patrón que se repite: un usuario preguntaba si hay envío de tusi o ingredientes a una determinada ciudad o país y, en respuesta, otros perfiles, distintos del autor de la publicación, aseguran tener producto disponible y piden que les escriban por mensaje privado. Es el caso de un usuario que comenta en un vídeo que ofrece receta: “Necesito insumos para Madrid” y otro perfil, ajeno al autor de la publicación, responde y pide que les escriba. 

Durante nuestra investigación, este ecosistema se fue desvelando por sí solo. Los perfiles que identificamos inicialmente compartían a su vez otros vídeos o publicaciones de otros perfiles que ofrecían drogas, ingredientes o recetas para preparar el tusi. Además, al revisar sus listas de seguidores, encontramos otros perfiles relacionados con este tipo de contenido.

Una cuenta que ofrece tusi, tiene en la parte de sus repost otras publicaciones otras cuentas que también comercializan la droga. Fuente: TikTok

El uso de los mismos hashtags entre las cuentas también facilita encontrar otros perfiles y vídeos relacionados con la venta de tusi. “#tusi”, “#tussy”, “#tuss”, “#tussisabes” y “#tusisabes” son algunos de los más repetidos en una muestra de 395 vídeos que analizamos. Los hashtags se combinan con emojis que aparecen de forma recurrente en las publicaciones y que funcionan como códigos para identificar contenidos relacionados con este mercado en TikTok.

Platos de cerámica donde se muestra la preparación de tusi. Fuente: TikTok


En esta misma muestra de 395 vídeos de TikTok que ofrecían tusi preparado, otras drogas y/o distintos ingredientes para su elaboración, analizamos tanto los países desde los que operaban las cuentas que los publicaban como los destinos a los que aseguraban realizar envíos. Perú y Colombia son los países desde los que más se ofrecen estos envíos. Desde el primero, en 110 vídeos los vendedores aseguran hacer entregas dentro del propio país; otros 15 prometen hacer envíos internacionales. 12 ponen explícitamente la posibilidad de enviar a España y seis a Panamá, Estados Unidos y Colombia. 

En el caso de las cuentas ubicadas en Colombia, 90 contenidos decían hacer envíos dentro del propio país, mientras que España aparecía como destino en 23 ocasiones, Estados Unidos en 17 y México en 16. Además, España aparece como país de origen de estos envíos en 35 vídeos: en 29 de ellos, las cuentas aseguran realizar entregas dentro del propio territorio español. Desde Francia, cuatro contenidos prometen envíos internacionales y, desde Italia, tres hacia Colombia.

La venta de tusi puede suponer penas de tres a seis años de prisión en España, pero depende de su composición

En España, la venta de tusi podría constituir un delito contra la salud pública, según el artículo 368 del Código Penal, explica a Maldita.es la abogada penalista Irene Fernández. “Para determinar la pena, hay que saber qué contiene realmente lo que se está vendiendo [...] Si contiene sustancias consideradas gravemente perjudiciales para la salud, el artículo 368 prevé, en su modalidad básica, penas de tres a seis años de prisión y multa del tanto al triplo del valor de la droga”. 

Justamente la composición incierta de esta droga es uno de los riesgos principales para la salud de los que advierten los expertos consultados por Maldita.es. El consumo frecuente de tusi puede causar disociación intensa, trombosis o problemas urinarios. Energy Control explica en su página web que, en España, la justicia considera drogas a las sustancias tóxicas, estupefacientes o psicotrópicas incluidas en las listas establecidas en convenios internacionales. Entre ellas se encuentran el MDMA, el LSD, la mescalina, la psilocibina y la ketamina, todas utilizadas comúnmente en la preparación de tusi.

En el caso de las recetas, Fernández distingue entre publicar información genérica en internet y participar activamente en la elaboración de una droga. “No es lo mismo difundir información que cobrar por explicar a una persona cómo fabricarla, indicarle qué sustancias debe adquirir, resolver sus dudas durante el proceso o acompañarla por videollamada mientras la está elaborando”, explica. “Cuanto más se aproxime la conducta a una colaboración concreta y consciente en una elaboración real, mayor puede ser la responsabilidad penal”.

Por su parte, Energy Control precisa que, aunque el autoconsumo no es delito, sí lo son aquellas conductas destinadas a promover o facilitar el consumo de drogas ilegales. 

TikTok dice una cosa, los vídeos muestran otra: la red social debe retirar contenido ilícito si tiene conocimiento de que circula

Las Normas de la comunidad de TikTok prohíben explícitamente negociar, comercializar o facilitar el acceso a drogas y otras sustancias reguladas. También prohíben proporcionar instrucciones para hacer o utilizar drogas, así como mostrar, promocionar o consumir sustancias reguladas con fines recreativos. Sin embargo, en Maldita.es hemos encontrado, por lo menos, 395 vídeos (con más de 23,7 millones de visualizaciones) que muestran explícitamente cómo se prepara el tusi y utilizan el texto en las imágenes o las descripciones de las publicaciones para explicar qué es lo que venden.

Normas de la comunidad de TikTok

La Ley de Servicios Digitales (DSA) de la Unión Europea obliga a TikTok a retirar con rapidez y eficacia los contenidos ilícitos siempre que se tenga conocimiento de ellos (artículo 7). La normativa no cuenta con una definición concreta de “contenido ilícito”, sino que deja que sea la legislación de cada país la que marque el límite de la legalidad. 

Metodología

Los datos presentes en esta investigación fueron recogidos entre el 28 de mayo y el 8 de julio de 2026. Comenzamos registrando 395 vídeos de TikTok donde se aseguraba vender tusi, drogas e ingredientes para su preparación o recetas para elaborarlo: de cada uno apuntamos información como fecha de publicación, el texto incluido en el contenido, los hashtags y el número de visualizaciones (junto a la fecha de registro). También clasificamos qué ofrecía cada cuenta, qué sustancias aparecían en el vídeo y a dónde realizaban los envíos o si éste mostraba algún medio de contacto fuera de TikTok.

A partir de estos contenidos registramos las 77 cuentas que los publicaban y revisamos sus perfiles para recopilar información sobre su actividad, como fecha de creación, ubicación, número de seguidores y cuentas seguidas, número total de vídeos y privacidad del perfil. También registramos 394 usuarios que dejaron comentarios en estos vídeos para localizar nuevos usuarios que ofrecían tusi, otras sustancias relacionadas, insumos o recetas. Archivamos en páginas como Archive.li y Wayback Machine los perfiles y los contenidos que permitiera documentar la actividad relacionada al tusi.

A partir de los vídeos y comentarios identificados, construimos una base de datos de 504 usuarios únicos que ofrecían tusi, drogas para su preparación, otros ingredientes y recetas para elaborarlo. Cuando una misma cuenta aparecía tanto entre los perfiles que habían publicado vídeos como entre los usuarios identificados a través de comentarios, se mantuvo un único registro.

La identificación de los contenidos se realizó mediante el buscador de TikTok y a través de la revisión de perfiles, comentarios, seguidores, cuentas seguidas y vídeos reposteados. Para localizar publicaciones y cuentas relacionadas con el objeto de la investigación utilizamos términos y expresiones empleados por los usuarios para referirse al tusi, a sustancias vinculadas con su preparación y a su comercialización. Entre ellos se encontraban distintas formas de escribir el nombre de la sustancia, como “tusi”, “tussy”, “tussi”, “tuss”, “tussisabes”, “tussini” y “tutu”; términos utilizados para referirse a sustancias asociadas a su preparación, como “2C-B”, “keta”, “queta” y “kt”; y expresiones empleadas en el contexto de la fabricación y venta, como “insumos”, “receta”, “cocinero”, “sacar una cocina”, “kit cocinero”, “activo”, “act”, “sí hay”, “envíos” y “contra entrega”. También tuvimos en cuenta “caño” y “conecte” cuando se utilizaban para referirse a vendedores de drogas y aparecían en perfiles relacionados con el tusi.

A partir de la actividad observada, clasificamos las 504 cuentas en categorías excluyentes según lo que ofrecían:

  • Vende, Droga, Insumos, Receta
  • Vende, Droga, Insumos
  • Vende, Droga, Receta
  • Vende, Droga
  • Vende, Insumos, Receta
  • Vende, Insumos
  • Vende, Receta
  • Regala, Receta
  • Cada cuenta se clasificó únicamente en aquella que correspondía al conjunto de productos o contenidos que ofrecía. Por ejemplo, una cuenta que vendía tanto insumos como recetas se clasificó como “Vende, Insumos, Receta” y no se contabilizó nuevamente en las categorías “Vende, Insumos” o “Vende, Receta”. Del mismo modo, una cuenta que vendía droga, insumos y recetas se incluyó únicamente en la categoría “Vende, Droga, Insumos, Receta”.

    A partir de esta clasificación, realizamos también agrupaciones por tipo de actividad. Para ello, sumamos todas las cuentas incluidas en las categorías que contenían cada actividad. Así, las 314 cuentas que venden algún tipo de droga corresponden a la suma de las categorías “Vende, Droga” (222), “Vende, Droga, Insumos” (27), “Vende, Droga, Receta” (17) y “Vende, Droga, Insumos, Receta” (48). De la misma forma, identificamos 140 cuentas que venden insumos y 163 que venden recetas. Las 59 cuentas clasificadas como “Regala, Receta” se contabilizaron de forma independiente.

    La ubicación de los perfiles que se menciona en este artículo se obtuvo contrastando los resultados de dos herramientas: https://omar-thing.site/ y un bookmarklet diseñado por My OSINT Tools para Maldita.es. Cuando los resultados no coincidieron, marcamos la ubicación que se podía inferir del contenido publicado, número de contacto y otra información del usuario. Cuando el bookmarklet de My OSINT Tools no arrojó resultados, contrastamos el resultado de omar-thing.site con la información disponible del perfil.

    Durante la investigación encontramos cuentas que mostraban tusi o hacían referencia a esta sustancia en sus contenidos, pero que no ofrecían evidencia clara de que vendieran tusi ya preparado, insumos para su elaboración o recetas para fabricarlo. Estos perfiles no fueron incluidos en las 504 cuentas analizadas. De este modo, la aparición o mención del tusi en un perfil no fue suficiente para contabilizarlo como parte de la investigación.

    Si tienes cualquier duda puedes consultarnos en [email protected]