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"Se vende tusi, envío en 24 horas": WhatsApp Business, Telegram y mensajes directos en TikTok para comprar droga a domicilio

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Algunos usuarios dejan un número de WhatsApp en su biografía de TikTok; otros, un enlace directo a un canal de Telegram, pero el objetivo es el mismo: trasladar la conversación a los mensajes privados o a plataformas de mensajería cifrada para concretar la venta de tusi, o de recetas y otras drogas necesarias para su preparación. En Maldita.es hemos encontrado más de 500 perfiles en la red social que prometen acceso a esta droga

Hemos hablado con 13 de estos usuarios en España, Perú y Colombia para entender cómo operan: más de la mitad se apoyaban en aplicaciones de mensajería cifrada como WhatsApp y Telegram para concretar sus ventas, haciendo uso de funciones como mensajes temporales, cuentas de empresa o configuraciones que evitan capturas de pantalla, con el fin de pasar desapercibidos. El resto utilizaba los mensajes directos de TikTok para sus comunicaciones. 

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De TikTok a WhatsApp: cuentas “Business”, mensajes temporales y grupos con cientos de participantes donde sólo los administradores pueden escribir 

De los más de 500 perfiles que encontramos, hemos hablado con 13 de ellos: más de la mitad (8) nos dirigieron a canales cifrados, siendo el favorito WhatsApp. Seis pedían en sus descripciones o por los mensajes directos del chat de TikTok que se les hablase por esta aplicación de mensajería para continuar la conversación.

“WhatsApp tiene una ventaja central: es masivo y cotidiano, especialmente en España y América Latina”, explica David Montero, coordinador del Máster Universitario en Ciberdelincuencia de la Universidad Internacional de La Rioja y maldito que nos ha prestado sus superpoderes. “Esa familiaridad reduce la fricción”, añade. Según datos del 2026 de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, en España, el 94,6% de los usuarios utiliza habitualmente WhatsApp. En Latinoamérica, también es la aplicación de mensajería dominante, señala un informe del 2026 de Infobip. 

Capturas de usuarios o conversaciones en las que se redirige a WhatsApp. Fuente: TikTok. 

Ya en WhatsApp vimos, principalmente, que los usuarios tenían dos tipos de interacción con quienes los contactaban: a través de chats individuales o en grupos con cientos de participantes. De los perfiles que operan en chats individuales, encontramos que dos estaban configurados como cuentas de WhatsApp Business: una versión diseñada, según Meta, para “facilitar las interacciones con los clientes, ya que ofrece herramientas para automatizar, organizar y responder rápidamente a las comunicaciones que recibes”. 

Uno de estos usuarios con los que hablamos, que se describe como “una tienda de ropa para mujeres”, está disponible a todas horas todos los días de la semana (según la información de su perfil) y sus mensajes están configurados para eliminarse después de 24 horas de haber sido enviados. Cuando le escribimos, no nos ofreció ropa: “Holaa, andamos activos + 🍓. Cuántos g [gramos] quieres?” (sic). En el mensaje incluyó una lista de precios que iba desde un gramo de tusi por 35 soles peruanos (unos 9 €) a cinco gramos por 125 soles (unos 32 €) y un vídeo donde se ven varias bolsas de polvo rosa y celeste. El otro perfil nos animó a “revisar su catálogo”, una función de WhatsApp Business que “funciona como una tienda móvil para tu empresa”.  En este podíamos añadir al carrito, como si de un supermercado se tratase, un gramo de tusi por 70 soles (18 €); también otras drogas como LSD y “pastillas de la felicidad”. Cuando le preguntamos por el método de envío, dejó de contestarnos

Capturas de cuentas que usan WhatsApp Business para sus actividades. Fuente: WhatsApp. 

Otra cuenta, que no estaba configurada como un perfil de empresa, nos contestó con un sticker que mostraba muchas bolsas de tusi y dos vídeos de la Pantera Rosa. Uno de ellos ponía, sobre una imagen de este dibujo animado una lista de precios que comenzaba por un gramo a 100 bolívares venezolanos (un poco más de 7 €), hasta un kilogramo por 1.000 bolívares (74 €). En el otro contenido, se ofrecía un “kit cocinero” con ketamina, “dos pepas”, “una esencia” y 40 bolsas ziploc por unos 55 euros. 

En WhatsApp, también encontramos grupos que se utilizaban para vender tusi. Uno de ellos, con 578 miembros con prefijos de distintos países de Latinoamérica, tenía los mensajes configurados para eliminarse después de 90 días y sólo permitía a los administradores con prefijo peruano enviar mensajes. David Montero explica que esto “es útil para controlar el mensaje, evitar ruido, impedir preguntas incómodas y mantener una relación asimétrica con los posibles compradores”.

Una vez nos aceptaron, nos enviaron una serie de documentos en formato PDF titulados “cocina básica tusi” y “receta astral pablito”, con instrucciones y listas de ingredientes para preparar esta droga desde casa; y otro llamado “kit cocinero astral” con diferentes “packs” de drogas como ketamina, LSD o popper, con sus respectivos precios en soles, dólares y euros. “Si eres del exterior, por DHL o Fedex”, dice el documento. “Cualquier compra es al interno conmigo gente” (sic), puso en el chat uno de los administradores. 

Capturas del grupo con más de 500 participantes donde se ofrecía droga. Fuente: WhatsApp.

Desde Maldita.es hemos escrito a Meta, propietaria de WhatsApp, para preguntar qué medidas tienen para evitar que su aplicación se utilice para la compraventa de drogas. Desde la empresa nos han dirigido a su página ‘Normas de los mensajes de WhatsApp’ donde afirman que prohíbe, entre otras cosas, organizar o coordinar el “tráfico de drogas ilícitas”. Cuando tienen conocimiento de incumplimientos, indican en la web que pueden suspender “temporal o definitivamente una cuenta”, “eliminar información sobre cuentas infractoras” e “impedir o bloquear el uso de enlace de invitación”, entre otras medidas. 

¿Y Telegram?: recetas a 85€ en canales que no permiten capturas de pantallas a los que se accede por las biografías de los perfiles de TikTok 

En Maldita.es ya hemos advertido sobre cómo se utiliza Telegram para diversas actividades delictivas, como el intercambio y venta de material de abuso sexual infantil. “Telegram ofrece otras ventajas: canales grandes, grupos, buscabilidad, alias, menor necesidad de exponer el número de teléfono en determinados contextos, bots y una percepción —a veces exagerada— de anonimato o impunidad”, describe el especialista en ciberdelincuencia David Montero. 

Solo dos de los 13 perfiles con los que hablamos redirigían a los interesados directamente a Telegram para hablar desde esa plataforma: ambos lo hacían vinculando los enlaces a sus canales en sus biografías de TikTok. Uno de estos canales, con 200 suscriptores, no permite sacar capturas de pantalla al contenido del chat, una funcionalidad que le brinda esta plataforma y no otras. El primer vídeo enviado por este canal muestra a un hombre encapuchado con el mensaje: “RECETA 100% confiable, PARA TODOS LOS PAÍSES. PDFS+VIDEO COMPLETO DE 30:04 MINUTOS 🇦🇷 🇦🇲 🇪🇨 🇩🇪 🇪🇸 🇲🇽” (sic). El canal tiene un mensaje anclado que nos dirige a otro canal de “referencias” donde se publican supuestos testimonios de clientes “satisfechos” con sus compras. 

Cuando le escribimos al usuario por mensaje directo, nos comenta que la receta de tusi también incluye “la facilidad de conseguir los insumos (es decir, las drogas necesarias para hacerlo) + videollamada de acompañamiento” a un precio de 85 €. Para conseguir las drogas para la preparación, nos asegura que puede ponernos en contacto con alguien en España que nos puede ayudar a obtenerlas a “contraentrega” o contra reembolso, es decir, que paguemos por el importe de la compra directamente cuando nos llegue el paquete a casa. 

Capturas dentro del canal y de la conversación con el administrador. Fuente: Telegram. 

Otro canal de Telegram tenía tan solo 3 suscriptores cuando entramos (sin embargo, a 26 de agosto de 2026, ese número ha aumentado a 41). Allí, el administrador envió una fotografía de un plato de cerámica con polvo celeste y un mensaje que decía “estamos activos mi gente 🍇. Tenemos promociones todos los días” (sic). En los siguientes mensajes señalaba que también tenía “marihuana y coca” y que recibía “pedidos al privado”. En conversación con Maldita.es, desde Telegram señalan que “la promoción y la venta de sustancias ilícitas están explícitamente prohibidas en los términos de servicio de Telegram, y aquellos contenidos son eliminados en cuanto son identificados”.  

Capturas del otro canal de Telegram en el que entramos. Fuente: Telegram. 

Sea Telegram o WhatsApp, el experto en cibercriminalidad y maldito Javier Sanz apunta a que estas actividades suelen acabar en plataformas cifradas, ya que “trasladan la transacción a una superficie donde el guardián no ve el contenido: TikTok da alcance visible y WhatsApp y Telegram, cierre invisible”. 

Los expertos advierten que esto dificulta la investigación del delito, ya que la cadena de evidencia se fragmenta. “La operación no ocurre en un único espacio: una parte es pública o semipública en TikTok, otra ocurre por mensaje privado, otra en WhatsApp o Telegram, y otra, quizás, fuera de línea”, afirma Montero.

Los que operan en TikTok: perfiles “menos sofisticados” que ofrecen sus productos directamente en la red social 

No todos los usuarios con los que hablamos intentaron sacarnos de TikTok para hablar en una plataforma como WhatsApp o Telegram. Cinco de ellos, que no ofrecían otros canales de contacto en sus biografías o ponían directamente “escríbeme”, mantenían las conversaciones a través de los mensajes directos de la red social. ¿Por qué? “Puede tratarse de perfiles menos sofisticados, más impulsivos o con menor percepción del riesgo”, explica Montero. Otras hipótesis del experto es que puede indicar que se sienten protegidos por el volumen de actividad de la plataforma o que puede tratarse de “vendedores oportunistas, estafadores o intermediarios de bajo nivel, más que de estructuras criminales complejas”. 

Desde promesas de que nos podían enviar los productos en coche o por “correos”, hasta vendernos “keta soloket azul o verde a 200”: los perfiles rápidamente hablaban de concretar la transacción. Tres de ellos estaban en España (según la información de la cuenta de TikTok). Uno de estos nos aseguró que si comprábamos más “cosas” nos podría salir más barato. Otro nos envió directamente su lista de precios: “Kt [ketamina] 5, micro [LSD] 5, pilas [MDMA] 3,5”. “Para cualquier otra cosa me comentas q buscas y te digo precio” (sic). 

Capturas de conversaciones dentro de la red social. Fuente: TikTok. 

Regalar la receta como “inversión” para hacer crecer el negocio 

Uno de los usuarios con los que hablamos directamente a través de TikTok nos dio una receta para preparar tusi desde casa a cambio de seguirle en la red social. En uno de los grupos de WhatsApp recibimos dos documentos con instrucciones paso a paso para hacer lo mismo nada más entrar, sin siquiera pedirlo. No es algo aislado: a lo largo de nuestra investigación, hemos encontrado 59 perfiles que prometían regalar sus recetas para la preparación de esta droga. 

Para David Montero, se trata de una especie de “modelo de franquicia informal”: “El vendedor no se limita a distribuir, sino que intenta crear nuevos pequeños distribuidores, captar intermediarios y ampliar su red”. Así, según el experto, pueden monetizar los tutoriales, el acompañamiento o los ingredientes, reducir su exposición directa y generar dependencia. “Al presentarlo como tutorial o formación, se baja la barrera de entrada: alguien que quizá no tenía contacto previo con redes de tráfico puede percibir que es fácil aprender, producir o vender”. 

“La pregunta correcta no es ‘¿por qué la regalan?’ sino ‘¿qué compran con ese regalo?’”, apunta Javier Sanz. Para él, se trata de una inversión: “Si enfocamos más a lo grande, esto puede tener aún más sentido: los que venden MDMA y ketamina dan recetas gratis, así cualquiera saca una cocina [comienza a preparar tusi] y lanza su marca, hay nuevas micromarcas, por tanto aumenta el consumo, y cómo crece el consumo, aumenta la demanda de MDMA y ketamina”. 

En este artículo han colaborado con sus superpoderes los malditos David Montero, coordinador del Máster Universitario en Ciberdelincuencia de la Universidad Internacional de La Rioja, y Javier Sanz, criminólogo experto en cibercriminalidad. 

Gracias a vuestros superpoderes, conocimientos y experiencia podemos luchar más y mejor contra la mentira. La comunidad de Maldita.es sois imprescindibles para parar la desinformación. Ayúdanos en esta batalla: mándanos los bulos que te lleguen a nuestro servicio de Whatsapp, préstanos tus superpoderes, difunde nuestros desmentidos y hazte Embajador.

Metodología

A partir de la muestra de 504 usuarios únicos de TikTok que analizamos para esta investigación que aseguraban vender tusi, drogas o ingredientes para su preparación y recetas para prepararlo, seleccionamos una muestra aleatoria de 30 usuarios de diferentes países para escribirles a través de las vías de comunicación que promocionaban en sus perfiles. En algunos casos dejaban directamente contactos de WhatsApp, en otros enlaces a grupos en Telegram o WhatsApp. Cuando no dejaban una vía directa de comunicación, les escribíamos a través de mensajes directos de TikTok. Todos estos contactos se hicieron a través de una cuenta anónima en un teléfono móvil dedicado a esta investigación.

De 30 solo 13 contestaron o nos dejaron entrar a estos espacios privados. En varios grupos no se podía interactuar, solo los administradores podían enviar mensajes. Cuando interactuamos, preguntamos a los usuarios por los productos que vendían, precios de los mismos y métodos de envío. Una vez obtuvimos la información necesaria, detuvimos la conversación. Maldita.es no concretó ninguna venta o intercambio de ningún tipo.

La ubicación de los perfiles que se menciona en este artículo se obtuvo contrastando los resultados de dos herramientas: https://omar-thing.site/ y un bookmarklet diseñado por My OSINT Tools para Maldita.es. Cuando los resultados no coincidieron, marcamos la ubicación que se podía inferir del contenido publicado, número de contacto y otra información del usuario. Cuando el bookmarklet de My OSINT Tools no arrojó resultados, contrastamos el resultado de omar-thing.site con la información disponible del perfil.

Si tienes cualquier duda puedes consultarnos en [email protected]