Desde que Pedro Sánchez llegó a La Moncloa en 2018 y hasta enero de 2026, el Ejecutivo ha aprobado tres créditos para construir tres desaladoras y dos potabilizadoras en Marruecos. Al tratarse de créditos, el dinero debe ser devuelto, como ya explicamos en Maldita.es.
Entre ellos, el principal es la desaladora de Casablanca, que fue adjudicada a un consorcio de empresas donde la española Acciona tiene el 50% del peso. El Gobierno aporta financiación mediante tres créditos por cerca de 340 millones de euros en total, según anunció en mayo de 2025. El objetivo de la desaladora no es contribuir al riego de cultivos, sino proporcionar agua para consumo humano en cuatro ciudades marroquíes y sus regiones vecinas, aunque también tiene “potencial uso agrícola”. El proyecto también recibe financiación de Attijariwafa Bank, Banque Centrale Populaire y Bank of Africa.
Por otro lado, entre enero de 2018 y mayo de 2026, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo ha subvencionado al menos tres proyectos vinculados con el agua en Marruecos por unos 1,6 millones de euros en total (dinero que, al ser ayudas, no debe devolverse). Contamos más detalles en este artículo.
Qué ha pasado en Aranjuez y por qué el Gobierno no ha “recortado” el trasvase
Los contenidos dicen que el Gobierno ha “recortado” el trasvase Tajo-Segura, una infraestructura que lleva agua del primer al segundo río, menos caudaloso, para destinarla al regadío y al consumo humano en el sureste español, sobre todo en Murcia. Dichas publicaciones hacen referencia a que este 1 de enero de 2026 entró en vigor un aumento del caudal ecológico mínimo del río Tajo a su paso por Aranjuez, en la Comunidad de Madrid; es decir, la cantidad mínima de agua necesaria para la vida en ese tramo del río. Los contenidos dicen que ese incremento deja menos agua disponible para enviar al Segura.
El aumento del caudal mínimo del río Tajo a su paso por Aranjuez no es una decisión del Gobierno, sino que responde a dos sentencias judiciales. Por otro lado, aunque el Gobierno sí puede modificar las reglas de explotación del trasvase por real decreto, basándose en aquella u otras razones, pero a 26 de mayo de 2026 ese cambio de reglas no se ha producido. La última modificación fue en julio de 2021.
A partir del 1 de enero y hasta mayo de 2026, el río Tajo debe llevar a su paso por Aranjuez un mínimo de 10,4 m³/s, un caudal que desciende en los trimestres siguientes. Esto supone un aumento con respecto a los 6 m³/s fijos para todo el año del plan hidrológico aprobado por la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) en 2016. Como decimos, ese aumento no es una decisión del Gobierno, sino que responde a varias sentencias del Tribunal Supremo publicadas en 2019 y 2025:
Estimando los recursos de varias asociaciones, en 2019 el Supremo anuló parte del plan hidrológico de 2016 porque los caudales mínimos que fijaba para el río Tajo en Aranjuez, Toledo y Talavera de la Reina no cumplían con la legislación. En 2023, la CHT acató la sentencia del Tribunal Supremo en su siguiente plan hidrológico, estableciendo caudales ecológicos mínimos en esos tres tramos del río para cada trimestre de 2026, y aumentándolos para los trimestres de 2027.

Tras un recurso de la Red Ciudadana del Tajo, en 2025 el Supremo sentenció que ese nuevo plan no podía aplazar el objetivo de alcanzar el buen estado de las masas de agua en zonas protegidas a 2027. Dado que el caudal ecológico mínimo es una de las herramientas para conseguir ese buen estado y que el río Tajo en Aranjuez atraviesa una zona Red Natura 2000, desde el día siguiente a la sentencia deben aplicarse los caudales ecológicos mínimos que el plan hidrológico sitúa para 2027, explica Beatriz Larraz, directora de la Cátedra del Tajo (Universidad de Castilla-La Mancha), a Maldita.es.
Los nuevos caudales ecológicos mínimos se establecieron siguiendo una metodología que tiene en cuenta el nivel máximo y mínimo de agua que ha llevado el río históricamente y las condiciones que necesitan sus animales y plantas para sobrevivir.

Por otro lado, como ya hemos explicado, ese aumento del caudal mínimo del Tajo en Aranjuez no reduce automáticamente los volúmenes de agua transferibles al río Segura, pues el Gobierno no ha aprobado nuevas reglas de explotación, un paso previo necesario.
La cantidad de agua que se trasvasa al Segura depende de las reservas conjuntas de los embalses de Entrepeñas y Buendía, en Guadalajara. Por un lado, si esos embalses vierten más agua al Tajo para cumplir con el nuevo caudal ecológico, pero siguen enviando el mismo volumen de agua al trasvase, se vaciarán más rápidamente, obligando a trasvasar cantidades menores, explica la Beatriz Larraz. Por tanto, de forma indirecta ese aumento del caudal en Aranjuez sí podría reducir el trasvase.
Sin embargo, “las cantidades que se trasvasan están dictaminadas por las reglas de explotación y estas, hasta el día de hoy, no han sufrido ninguna modificación”, indica la experta. “Pudiera ser que los volúmenes trasvasables se redujeran, pero hasta el momento actual ese cambio de reglas no se ha producido”, coincide la Confederación Hidrográfica del Tajo en respuesta a Maldita.es.