El simulacro de Palma tuvo lugar el 16 de abril de 2026 y consistía en la llegada de un barco afectado por fiebre hemorrágica y con cadáveres, según reportó el Govern de las Islas Baleares en un comunicado y también las publicaciones locales. El ejercicio estuvo dirigido por la subdirección general de Sanidad Exterior del Ministerio de Sanidad.
El de este 2026 no ha sido el primer simulacro de estas características que se lleva a cabo en España. En 2025, también dentro del programa MARSEC, tuvo lugar otro en el puerto de Almería. En esa ocasión el ejercicio consistía en que llegaba un barco con dos pasajeros que presentaban “fiebre y síntomas hemorrágicos”, según reportaron las publicaciones locales, junto al cadáver de otro que había sido “atacado previamente” por “una posible enfermedad infecciosa”. Se llevó a cabo ese desembarco simulado, pero a diferencia de lo que ha ocurrido con el MV Hondius, en el simulacro de 2025 se había notificado “la crisis epidemiológica” y se habían activado comunicaciones “para alertar en previsión de un desembarco que supondría un riesgo para la salud pública a gran escala de no neutralizarse a tiempo un virus contagioso de alta peligrosidad”, puede leerse en el ‘Diario de Almería’. En esa ocasión participaron en el simulacro la Armada, Sanidad Exterior, Emergencias, Protección Civil, Policía Nacional y Local de Almería y Autoridad Portuaria.
Una década antes, en 2014, el puerto de Vigo acogió otro simulacro en el que llegaba un barco con dos tripulantes y cuatro polizones enfermos y la posibilidad de que hubiera contenido radiactivo en el interior de una maleta, según el ‘Faro de Vigo’. También formaba parte del ejercicio MARSEC de la Armada. En el operativo participaron Policía Nacional, Guardia Civil y efectivos de Sanidad.
Este tipo de acciones también se han realizado a nivel internacional. En 2014, en Reino Unido se realizó un simulacro para evaluar el grado de preparación del país y sus servicios de emergencias ante un posible brote de ébola. Según informó ‘The Guardian’, participaron actores que simulaban tener el virus y junto a ellos en sus papeles correspondientes, médicos, ambulancias, Salud Pública y ministros del Gobierno. Una vez se ‘confirmaba’ el virus tras analizar las muestras, el supuesto paciente era aislado en el hospital. Esta acción sirvió, según explicó el entonces secretario de Salud, Jeremy Hunt, para comprobar que contaban “con planes sólidos en caso de que se presente un caso de ébola en el Reino Unido”.
En Maldita.es hemos preguntado a Sanidad y al Gobierno de Canarias sobre las declaraciones de la ministra de un simulacro en Las Palmas, sin que a 12 de mayo hayamos recibido respuesta.