A partir de los resultados de las Elecciones Generales de 2019, han aparecido en Twitter varios mensajes preguntando cómo es posible que con el 20% de los votos escrutados el escrutinio diera a Vox 23 escaños y con el 100% solo 24.

La respuesta a esta pregunta es que el cálculo se hace sobre el total de escaños que reparten las provincias para las que ya existe voto escrutado. Es decir, los resultados provisionales que se publican no indican solo los escaños asegurados en ese momento del escrutinio, sino que se extrapolan al total de votos de las circunscripciones que ya han empezado a contar papeletas. A medida que va avanzando el escrutinio, los resultados de todos los partidos varían, como se puede ver en el siguiente gráfico.

De hecho, al PSOE y el PP se les estima un mayor número de escaños en los primeros resultados que en los definitivos. En el porcentaje de voto escrutado que citan algunos de los tweets (el 23%), se estimaban para el Partido Socialista 128 diputados y para el Popular 67. El recuento final para ambos partidos fue de 123 (-5) y de 66 (-1), respectivamente.

En 2016, la diferencia del Unidos Podemos con el 23% del voto escrutado y el 100% fue de 2 escaños

Hemos querido comprobar si que un partido obtenga un resultado tan parecido con el 23% del voto escrutado y en en recuento final es algo propio de estas Elecciones o si es algo habitual.

Para ello, hemos consultado los resultados de 2016, y hemos comprobado que los asientos que se estimaban para Unidos Podemos con este porcentaje de escrutinio eran 69, y su resultado final fue de 71 escaños, una diferencia parecida a la de Vox en 2019.