1. Estamos muy contentos con la acogida. Ya nos habéis mandado más de 20.000 mensajes de WhatsApp. Gracias.

2. Sí, la gente consume información y desinformación en WhatsApp... Y mucha. Para nosotros WhatsApp era algo secundario cuando comenzamos con Maldito Bulo, pero ahora lo vemos como un objetivo claro para conseguir resultados en la lucha contra la desinformación. El 36% de los españoles ya se 'informa' por WhatsApp. El dato es del Reuters Institute Digital News Report 2018 (vía Javier Salas. Gracias).

3. WhatsApp se tiene que poner las pilas. Es un “agujero negro” de desinformación. Debe de ser consciente de la cantidad de desinformaciones que se mueven en su plataforma y de cómo se está convirtiendo en un problema que ya afecta a la vida de la gente. Debe ayudar, sin afectar al secreto de las comunicaciones, a los que luchamos contra los bulos: permitiendo la automatización de respuestas, los canales grandes de difusión...

4. La comunidad es básica. En una plataforma cerrada como WhatsApp sólo podemos saber qué desinformación se está moviendo gracias a vosotros, a vuestros avisos; y sólo podemos conseguir que se difunda un desmentido si nos ayudáis a hacerlo.

5. Bajemos del pedestal (nosotros también). Muchas veces nos decís: "¿Esto se lo cree alguien?". Incluso nosotros mismos lo pensamos cuando leemos alguna consulta. En ocasiones los datos de viralización de un link o las veces que nos pasáis la consulta nos hacen darnos cuenta de que un bulo ha penetrado más de lo que pensábamos. Datos frente a percepción, no hay duda en la elección.

6. Estamos especialmente preocupados por la gran cantidad de potenciales bulos de odio: sobre todo relacionados con inmigración y refugiados. Más de un tercio, aproximadamente, de todas las consultas han sido sobre eso.

7. Nos tenemos que poner las pilas con la educación. Tanto nosotros en Maldita.es como las instituciones. Hay que apostar por la alfabetización mediática; distinguir qué es real y qué no lo es, aprender a no compartir si no se está seguro de algo. Sí, suena muy unicornio, pero la legislación no es la solución.

8. Cualquier formato es potencialmente desinformador: estamos preocupados por lo que puede pasar con los “deep fakes” en el futuro, pero el problema ya está aquí. La gente se cree una foto de un político con un entrecomillado falso hecha con Paint. No se necesitan mentiras muy curradas para desinformar.

9. La desinformación no viene con link: las capturas, los memes y los vídeos. Una gran parte de la desinformación no tiene enlace, el bulo se consume en WhatsApp directamente. Tenemos que dejar de pensar que el peligro de la desinformación y los bulos viene siempre de webs, blogs… Cada vez más, los bulos vienen en formato de imagen (una captura de una noticia falsa, un meme de una frase falsa de un político, un vídeo) y hay que dirigir esfuerzos en ver cómo detenerla.

10. El auge del audio para desinformar: cada vez nos enviáis más audios. Audios que simulan situaciones de alarma, que buscan causar miedo, que fomentan el odio y que disfrazan la mentira con datos falsos. Fáciles de hacer para los malos y muy, muy virales. No te los creas.

11. La difusión de desinformaciones está cada vez mejor organizada. En cuestión de horas nuestro WhatsApp se nos llena de consultas sobre el mismo bulo. Muchas veces no proceden de ningún medio ni de ningún pseudomedio (o al menos no podemos probarlo): son cadenas de WhatsApp ideológicas que se extienden organizadamente. Las elecciones europeas cada vez están más cerca y hay interés en influir en las elecciones con desinformación.

12. Si eres un gabinete de prensa y te llamamos para pedirte datos sobre un posible bulo, es que se está viralizando mucho más de lo que imaginas: ayúdanos y estarás ayudando a parar una desinformación.

13. Hay que acabar con el mito de que un bulo sólo tiene influencia si llega a los grandes medios: las desinformaciones cada vez tienen más alcance. No necesitan que las publiquen grandes medios. Si eres un organismo público, un partido o una empresa comienza a pensar que la actuación rápida frente a una desinformación que se empieza a viralizar siempre es la mejor opción: la transparencia frente a la mentira.

14. La salud: siempre pensamos demasiado en la desinformación política en WhatsApp y nos olvidamos de los bulos de salud. Mentiras que nos afectan directamente. Gracias a nuestro servicio de WhatsApp, a vosotros y a Maldita Ciencia podemos entrar antes y de manera más efectiva a desmentir cada uno de estos bulos.

15. Gracias por la paciencia. Somos un equipo pequeño luchando contra un enemigo muy grande y a veces tardamos en contestar, a veces no llegamos, a veces no nos da la vida. Pero, contigo, seguro que es más difícil que nos la cuelen.

Gracias, [email protected]: seguid avisándonos y consultándonos en nuestro WhatsApp: 655198538.

Juntos, y en todos lados, es más difícil que nos la cuelen.