Tras una semana de parón veraniego, aquí vuelve el consultorio científico de Maldita donde respondemos algunas de las dudas que nos hacéis llegar. Os animamos a seguir haciéndolo porque entre todos es mucho más difícil que nos la cuelen, así que buscadnos en Twitter, en Facebook o escribidnos al correo [email protected] para enviarnos vuestras preguntas. Y sin más dilación, vamos allá.

¿Hay más partos las noches de luna llena?

Es un antiguo mito que circula como si fuese verdad: las noches de luna llena más mujeres se ponen de parto. ¿Es esto cierto?

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No, no lo es. Los supuestos efectos de la luna llena sobre distintos factores (la salud mental, el número de nacimientos, los crímenes...) se ha estudiado y hay pocas evidencias de que exista una relación real. En el caso de los partos, se ha estudiado si hay una diferencia estadística significativa entre estas noches y otras noches cualquiera, y no se ha encontrado. Este estudio, este estudio,  y este otro llegaron a esa conclusión.

El motivo por el que nació y pervive este mito es que nuestro cerebro se pirra por una buena correlación: cuando dos eventos ocurren juntos (noche de luna llena y noche de muchos partos) tiende a relacionarlos y los recuerda mejor. Esto es un recurso que utiliza el cerebro para ser más eficaz. Pero si otra noche cualquier vuelve a haber muchos partos pero no hay luna llena, probablemente no lo recuerde, destacando un dato y no el otro.

¿Cuánto alcohol se puede beber para que sea seguro?

Beber alcohol es perjudicial: está relacionado con un mayor riesgo de padecer decenas de enfermedades, desde mentales como la depresión a problemas cardiovasculares, sobrepeso y obesidad, muchos tipos de cáncer...

¡Pero te salvas de todo eso si lo bebes con moderación! Incluso habrás oído que puede tener efectos protectores de la salud cardiovascular. La famosa copita de vino al día que es buena para el corazón. ¿Te suena, verdad? Pero, ¿es cierto?

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Todo apunta a que no, no lo es. Al contrario de lo que llevamos décadas oyendo y creyendo, no hay un nivel de consumo de alcohol que se considere seguro para la salud, según la Organización Mundial para la Salud: "la OMS no establece un límite particular para beber con seguridad ya que las evidencias demuestran que lo mejor para la salud es no beber nada en absoluto".

La misma OMS explica que la recomendación proviene de que el consumo de ligero a moderado en personas de mediana edad había mostrado una ligera protección ante eventos isquémicos (enfermedades del corazón, ictus y diabetes tipo 2). "Pero los efectos perjudiciales del alcohol superan de largo sus potenciales efectos protectores. Esas personas obtendrán mejoras de la salud mucho mayores si se mantienen físicamente activas y llevan una dieta saludable".

Esos supuestos efectos protectores probablemente tampoco sean tales. Un estudio realizado recientemente analizó el efecto del consumo moderado de alcohol sobre distintos grupos de población, y su conclusión principal fue que la asociación con una menor mortalidad podía deberse a una elaboración inapropiada de los estudios, y que los efectos protectores podrían estar limitados a las mujeres mayores de 65 años, aunque incluso en esos casos, también podrían haberse sobreestimado.

Así que va siendo hora de olvidar la cantinela de que el alcohol, con moderación, no solo es seguro sino que es saludable. No parece haber evidencias que lo sostengan, y lo que sí hay son evidencias que señalan sus perjuicios para la salud. Que cada uno beba lo que quiera, pero que lo haga conociendo sus consecuencias.

Ozonoterapia: ¿ciencia o pseudociencia?

Nos habéis consultado sobre distintos tipos de terapias, para saber si hay algo de científico en ello o si son una pseudoterapia más. Ya hablamos de la apiterapia, ahora nos dedicamos a la ozonoterapia.

Es un tema complejo porque hay distintas cosas a las que se llama ozonoterapia, algunas con base científica y otras sin ella.

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Para algunos, la ozonoterapia consiste en insuflar gas de ozono en el interior del paciente, a menudo por vía rectal o vaginal, con la promesa de que ayuda a curar enfermedades como el SIDA, el cáncer o enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer o la esclerosis múltiple. Está basada en la idea de que todas estas patologías están causadas en origen por una deficiencia de oxígeno en los tejidos y que al insuflar ozono (un gas cuyas moléculas están compuestas por tres átomos de oxígeno) se destruyen las células tumorales, se eliminan los patógenos y se estimula el metabolismo.

La ozonoterapia así entendida es una pseudoterapia porque no hay evidencias de que insuflar ozono tenga realmente los efectos que se le atribuyen. La FDA (la Administración estadounidense de alimentos y medicamentos) no lo reconoce como tratamiento y explica que "para que sea eficaz como germicida, debe aplicarse en una concentración mucho mayor de la que puede ser tolerada por el hombre (aunque la FDA se refiere solo a "man" suponemos que en eso incluye a todos los seres humanos y que solo necesita ponerse un poco al día en sus documentos) y los animales". Por otro lado, respirar gas de ozono puede producir irritación respiratoria y tener efectos tóxicos en los pulmones.

Pero sí que hay, en cambio, estudios clínicos del uso de ozono para aplicaciones concretas, especialmente relacionadas con la medicina del dolor, por ejemplo para el tratamiento de la hernia discal lumbar. Por eso es importante no confundir un tipo de ozonoterapia y otro.

Dieffenbachia, ¿una planta mortal?

Nos habéis hecho llegar una publicación de Facebook en la que se alerta del riesgo mortal de tener una Dieffenbachia en casa, una planta decorativa bastante común. La publicación cuenta la historia de un hombre que, al cuidar su planta quebró una de sus ramas y la sostuvo un momento en la boca al tener las manos ocupadas y al apretar ligeramente los labios empezó a sufrir una serie de síntomas: quemazón en la boca, problemas para respirar, dolor intenso en las vías respiratorias...

¿Se trata de un bulo? Esto es lo que sabemos.

La dieffenbachia es un género de plantas tropicales, y muchas de ellas se utilizan como planta de interior porque toleran sin mucho problema el estar a la sombra. Se reconocen por las manchas más claras en el interior de las hojas.

Es cierto que las hojas y tallos de la dieffenbachia contienen algunos componentes que pueden resultar tóxicos (ácido oxálico y asparagina), y que el contacto con ellos puede producir irritación y ardor de la boca y las vías respiratorias si se tragan, y dificultades para respirar en los casos más graves. También puede producir síntomas si entra en contacto con los ojos o con la sangre.

Pero en la mayoría de los casos esas reacciones son leves y los síntomas desaparecen por sí solos en unas pocas horas. En este estudio que trataba de determinar cómo de grave era el problema de toxicidad causada por este tipo de problemas, se recopilaron un total de 188 casos ocurridos en 24 meses y se concluyó que todos ellos habían tenido síntomas leves y que habían durado poco tiempo, sin observarse en ninguno de ellos complicaciones orales o desarrollo de problemas posteriores.

En resumen: es cierto que la dieffenbachia tiene propiedades tóxicas y en caso de que una persona (habitualmente son niños) mastique o se trague una de sus hojas es aconsejable buscar atención médica, pero su efecto en la mayoría de los casos no es tan grave como asegura el post de Facebook.

Beber agua del mar, ¿es sano?

Publicamos esta misma semana un artículo sobre los bulos del agua, pero resulta que nos dejamos algunos fuera, por ejemplo, el de los supuestos beneficios de beber agua del mar: adelgaza, es antibacteriana, desintoxica y de todo. ¿Es verdad? ¡No! No podemos repetir esto lo suficiente: beber agua de mar no es bueno para la salud y de hecho ni siquiera hidrata, sino que aumenta el riesgo de deshidratación, lo cual es un riesgo mayor de lo que lo serían sus supuestos beneficios (en caso de existir).

Esto ocurre porque el agua del mar tiene una salinidad (concentración de sal en agua) más alta que la del plasma de nuestro sangre. Nuestro cuerpo tiene un sistema, llamado ósmosis, por el que se regula y consigue que la salinidad del interior y del exterior de nuestras células sea la misma. Al beber agua de mar, la salinidad del exterior de las células aumenta, y por tanto estas expulsan agua de su interior, en el intento de equilibrar su salinidad interior con la exterior.

Por eso, después de beber agua de mar tienes más ganas de orinar. De esa forma el cuerpo expulsa ese agua que han liberado sus células y poco a poco reduce el nivel de salinidad. El problema es que mientras tanto habrás perdido más líquido del que habías ingerido, aumentando el riesgo de deshidratación.

Además, el agua del mar no ha pasado ningún filtro previo ni se ha sometido a ningún proceso de desinfección o potabilización. Eso quiere decir que contiene microorganismos que pueden provocar enfermedades.

Nada de todo esto es un riesgo si bebes accidentalmente uno o dos tragos de agua de mar mientras te estás dando un baño, pero sí que es un argumento para desmentir que beber agua de mar sea beneficioso para la salud. No es una práctica recomendable en ningún caso. 

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Y por último…

Ya sabéis lo que os vamos a decir, ¿verdad?

Desde Maldita Ciencia estamos encantados de que nos enviéis todas vuestras dudas, creemos firmemente que entre todos es más fácil que no nos la cuelen.

Pero también sabemos que para muchas cuestiones, a quien tenéis que acudir es a un médico, a uno de verdad. Creemos que aunque internet es una herramienta muy útil para buscar información, en ningún caso debería sustituir el consejo de un profesional titulado que conozca vuestro caso.

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Así que os animamos a coger estas dudas y consultarlas con vuestro médico, y a pedir todas las opiniones médicas que necesitéis para sentiros satisfechos con la información recibida.