Nos lo habéis preguntado muchísimo. Tras la publicación de un estudio científico sobre la asociación del mayor consumo de comida orgánica con el menor riesgo de cáncer en la revista JAMA Internal Medicine, numerosos medios de todo el mundo han escrito al respecto.

Aunque el estudio sólo concluye que una mayor frecuencia de consumo de comida orgánica se asocia con un menor riesgo de cáncer, los titulares de muchos medios van más allá y afirman que la comida orgánica reduce el riesgo de cáncer, algo que no dicen los investigadores. Que haya una correlación no implica sea la causa, y los autores reconocen que el motivo podría ser otro.

Los participantes que más comida orgánica consumieron durante el estudio tenían de media una mayor renta, mayor actividad física, menor consumo de tabaco, mayor consumo de frutas y verduras y menor de carne. Estos factores, que podrían explicar la menor frecuencia de cáncer entre los consumidores de comida bio, fueron ajustados en el análisis estadístico por los autores pero admiten que podría haberlo hecho de forma inadecuada.

Como dicen los autores en el artículo, son necesarios más estudios para confirmar estos resultados ya que un único trabajo científico no es suficiente para establecer una relación entre consumir orgánico y reducir la incidencia del cáncer. Otra investigación publicada en 2014 no encontró una reducción en la incidencia del cáncer en los consumidores de comida orgánica, salvo “posiblemente” el linfoma no Hodgkin.

En resumen, con la evidencia científica actual, no sabemos si consumir comida orgánica reduce el riesgo de tener cáncer.

Este artículo es parte de nuestro consultorio semanal, que puedes leer completo aquí.