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MALDITA CIENCIA

No hay evidencias de que el ajo sea un tratamiento adecuado para las infecciones vaginales

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Nos habéis preguntado por un post de Facebook que afirma que, en teoría, los ginecólogos recomiendan aplicar determinadas hierbas en la zona íntima femenina porque son “capaces de limpiar el 100% del interior de la mujer”, además de permitir aprender a “sacar las infecciones vaginales, hongos y malos olores", además de miomas. El sitio web al que enlaza el post, Remedios Top, prescinde de las mencionadas hierbas para hablar directamente del ajo como remedio contra las infecciones vaginales. "Aprende cómo utilizar el ajo para eliminar todas las infecciones, hongos y malos olores", repite.

Tengas o no una infección vaginal, como candidiasis, ‘sazonar’ con este producto tus partes íntimas no es la solución: los estudios al respecto son en laboratorio y podría empeorar en lugar de mejorar la situación.

"No creo que ningún ginecólogo o ginecóloga sea capaz de recomendar el 'remedio mágico' al que alude la publicación", señala a Maldita.es Vicent Carmona, ginecólogo y maldito que nos ha prestado sus superpoderes. "Por otra parte, es u na barbaridad pretender 'limpiar el interior de la mujer' (¿qué es el interior de la mujer?, ¿acaso ese interior está sucio y debe limpiarse?). La conclusión es clara: no hay que dar ningún tipo de crédito ni seguir este tipo de páginas fraudulentas y peligrosas para la salud", añade el experto.*

Por si alguna vez se te ha pasado por la cabeza, para estos casos tampoco son útiles los colutorios y enjuagues bucales, como el Listerine, u otros productos, como el vinagre, como ya hemos contado en Maldita.es.

Qué tiene que ver el ajo con las infecciones vaginales

Los hongos pueden producir infecciones de la vulva y la vagina. Es más, como indica la Oficina para la Salud de la Mujer (OASH) del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, la mayoría de las mujeres contraerá candidiasis vaginal en algún momento de su vida. Los síntomas relacionados son picor, escozor o ardor genital y dolor durante las relaciones sexuales.

El contenido por el que nos habéis preguntado habla sobre uno de los compuestos presentes en el ajo, la alina, como supuesto remedio para estos casos. Junto a la enzima alinasa, dice, se “genera el más potente agente anti-bacteriano, denominado alicina”. Sin embargo, como señala a Maldita.es Pablo Tobías, ginecólogo y maldito que nos ha prestado sus superpoderes, “el ajo es un tratamiento alternativo [para las infecciones vaginales] con muy poca evidencia”.

Es cierto que la alicina puede tener propiedades antifúngicas (anti hongos), pero solo se ha demostrado en laboratorio, ni siquiera en ratones. “Solo [se ha demostrado] sobre un ‘plato de células’. Y tu vagina no es un plato de células”, señalaba ya en 2019 y a través de un hilo de Twitter la ginecóloga y columnista de The New York Times Jennifer Gunter.

Un estudio publicado en la revista Folia Microbiologica concluye que utilizar algunos productos químicos, como el vinagre, e incluso naturales, como el ajo, para tratar la candidiasis “pueden tener efectos secundarios indeseados, al no haber sido probado mediante estudios clínicos bien diseñados”.

Es decir, en palabras de Tobías, la eficacia del ajo en las infecciones vaginales no está ni mucho menos demostrada. “Tampoco hay evidencia sólida de otras terapias alternativas o el uso de probióticos orales o vaginales, añade.

Riesgos de utilizar ajo en la vagina

En primer lugar, el ajo no es un medicamento, por lo que no ha pasado los controles sanitarios pertinentes más allá de su uso habitual: la cocina. Por lo tanto, podría estar contaminado con bacterias procedentes del suelo que, sorpresa, podrían ser patógenas. “En caso de inflamación vaginal por hongos, es más probable aún que las bacterias procedentes del suelo la infecten”, afirma Gunter.

Por otro lado, como señala la experta, sería biológicamente posible que el ajo triturado originase biofilms en la vagina, especialmente preocupantes en caso de hongos. Indica, además, que se desconoce si el ajo podría tener efectos en las bacterias ‘buenas’ de la zona.

También se relaciona este pseudotratamiento con efectos secundarios leves, como mal olor, irritación y muy raramente quemaduras y erosiones.

Además, como recuerda a Maldita.es Amèlia Acera, ginecóloga y maldita que nos ha prestado sus superpoderes, hay que tener en cuenta que no todas las infecciones se tratan igual, "primero hay que diagnosticar y luego tratar". Sin embargo, la web "mete en el mismo saco los hongos (un tipo muy específico de infección), las infecciones en general y los miomas (una patología que nada tiene que ver con las infecciones)", añade Carmona.* 

Ambos expertos coinciden en que el riesgo de dar este uso al ajo, además del ajo en sí, es "dejar de tratar una infección grave y contagiar a otras personas". "Puede hacer que una mujer con síntomas de infección vaginal retrase la visita al especialista y aparezcan complicaciones, al dejar evolucionar la infección (por ejemplo, pasar de una infección vaginal 'banal' a una infección por vía ascendente al útero, las trompas y la pelvis, ocasionando una peritonitis que puede ser muy grave)", advierte el ginecólogo.*

¿Cuál es la forma correcta de abordar las infecciones vaginales?

La ginecóloga recuerda que más de la mitad de las mujeres que se automedican por candidiasis vaginal nunca tuvieron una candidiasis y añade que, en realidad, la irritación (en caso de tenerla) puede deberse a algo temporal y con rápida solución (repetimos, lejos del ajo).

Para acabar, destaca la posible entrada en escena de un viejo conocido: el efecto placebo. “Si crees que utilizar ajo en vagina te hará sentir mejor, es muy posible que te sientas mejor temporalmente”, asumiendo, además, los riesgos anteriores.

Según Tobías, ante casos de infecciones vaginales, se debería consultar a un especialista en Medicina de Familia o Ginecología, o matrón/a. Al ser causadas, generalmente, por especies invasivas del hongo Candida albicans, “los tratamientos habituales son antifúngicos orales (más efectivos) o vaginales”. Eso sí, añade que, en casos recurrentes o complicados, el tratamiento puede (y de hecho suele) cambiar. “Mi consejo es no seguir las pautas médicas de nadie que recomiende el ajo vaginal para tratar los hongos o cualquier otro problema”, concluye Gunter.

Para prevenir la candidiasis vaginal, la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) recomienda evitar duchas vaginales y ropa apretada o sintética y no abusar de los salvaslips. "Recurrir a 'remedios naturales' no es efectivo: puede retrasar la instauración del tratamiento más adecuado que evite complicaciones mayores y no están exentos de efectos secundarios (no todo lo que es natural es inocuo), concluye Carmona.* 

*Hemos actualizado este artículo con las declaraciones de los ginecólogos y malditos Amèlia Acera y Vicent Carmona.

En este artículo han colaborado con sus superpoderes los malditos ginecólogos Pablo Tobías, Amèlia Acera y Vicent Carmona.

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Primera fecha de publicación de este artículo: 23/06/2022

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