Maldita Ciencia
03/06/2020

Mentiras y afirmaciones sin evidencia científica del vídeo de Natalia Prego y otros supuestos médicos contra el uso de las mascarillas

Nos habéis consultado por un vídeo viral de unos 20 minutos de duración sobre las mascarillas y el coronavirus subido al canal de YouTube de la médica de familia Natalia Prego Cancelo, en el que varias personas, incluida ella, dan supuestos argumentos contra el uso de la mascarilla frente al coronavirus. Ya os contamos en marzo por qué no debías hacerle caso a un audio viral de Prego sobre el coronavirus. Ahora os explicamos los errores e imprecisiones de este nuevo vídeo en el que aparece Prego.

Es falso que el coronavirus sólo se transmite por tos y estornudo

Dice Prego que "el virus no se transmite por el aire. Sólo se transmite por tos y estornudo" pero es falso. El coronavirus se transmite a través de las pequeñas gotículas que una persona infectada puede expulsar al toser o estornudar, en el caso de que estas lleguen a las vías respiratorias de terceros. Pero como explicaremos en el siguiente punto, también se transmite al hablar. ¿Pero este virus podría transmitirse también por aerosoles, es decir, que pudiese permanecer en el aire, haciendo de este un posible medio de contagio?

Las mentiras embarran el debate público y pueden ser peligrosas para la salud. La información verificada sobre el COVID-19 marca la diferencia. La verificación está bajo ataque. Si nuestro trabajo te es útil y crees que es más necesario que nunca, pincha aquí para hacerte Embajador/a y ayúdanos a luchar contra los bulos de la pandemia.

"La transmisión por el aire es diferente de la transmisión por gotas, ya que la primera supone la presencia de microbios dentro de los núcleos de gotículas menores de 5 μm de diámetro, que pueden permanecer en el aire durante largos períodos de tiempo y transmitirse a distancias de más de un metro", indica la OMS en su comunicado. Contamos más sobre la posible transmisión del coronavirus por el aire aquí.

Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS), después de haber estudiado las evidencias científicas existentes sobre el SARS-CoV-2 hasta el momento, ha concluido que este no se contagia por el aire, otros estudios y expertos sugieren que el virus sí está presente en los aerosoles o nuclei-droplets que se generan a partir de las microgotículas. Es el caso de este publicado el 3 de abril en la revista Nature Medicine, en el que "se detectan distintos virus respiratorios incluyendo el coronavirus en los dos tipos de partículas", explica a Maldita.es Pepe Alcamí, virólogo del Instituto de Salud Carlos III. "Es la evidencia que hay publicada y parece que el virus va en aerosol también", según el virólogo Alcamí.

Es falso que los asintomáticos no puedan contagiar el coronavirus como dice Natalia Prego

En el vídeo la médica Prego también afirma que los asintomáticos no pueden contagiar al no tener tos ni estornudo pero es falso. Tampoco es cierto que los asintomáticos sólo pueda transmitir a sus parejas a través de los besos.

"Los últimos estudios publicados indican que este virus replica bastante bien en las vías respiratorias altas, incluso antes de que aparezcan síntomas. Esto facilitaría la transmisión del virus en las 'famosas' gotículas que se expulsan al estornudar, toser, hablar, etc.", ha explicado a Maldita.es Sonia Zuñiga, investigadora del Centro Nacional de Biotecnología en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CNB-CSIC) y cuya línea de investigación se centra en la bases moleculares de la patogénesis de coronavirus emergentes.

A pesar de que las personas asintomáticas contagiadas de COVID-19 no tosan ni estornuden con frecuencia (también tosen y estornudan por alergias u otros motivos), hay indicios de que mantener una conversación con ellas podría producir suficientes partículas en el aire como para transmitir la infección, aunque carezcan de síntomas, según un estudio de la Universidad de California (Davis, Estados Unidos), publicado en la revista científica Aerosol Science and Technology. ¿Cómo? A través de los aerosoles: partículas lo suficientemente pequeñas como para viajar por el aire.

"Una conversación habitual origina cantidades significantes de estas partículas", explica William Ristenpart, profesor de Ingeniería Química en la Universidad de California Davis (EEUU) y coautor de la investigación. Estas partículas respiratorias presentan un tamaño demasiado pequeño para poder percibirlo con el ojo humano, pero suficiente como para transportar en él virus como el de la gripe o el coronavirus.

Aunque en su página web la Organización Mundial de la Salud (OMS) recuerda que lo habitual es que el virus se transmita por las vías que ya hemos explicado, el organismo indica que "algunos informes han indicado que las personas sin síntomas pueden transmitir el virus. Aún no se sabe con qué frecuencia ocurre" y añade que continúan "evaluando la investigación en curso sobre el período de transmisión de COVID-19 y compartiendo resultados actualizados".

Os explicamos en más profundidad en este artículo cómo pueden contagiar los asintomáticos.

Es falso que las mascarillas provoquen muchas enfermedades, estemos reinhalando el CO2 y disminuye la concentración de oxígeno como dice Prego

Como ya os contamos, el uso prolongado de mascarilla no produce hipoxia (falta de oxígeno en el organismo). No hay evidencias científicas que demuestren que su uso provoque a sus portadores una carencia de oxígeno.

“No, el uso de mascarillas no produce hipoxia”, asegura María Elisa Calle, experta en Epidemiología y Salud Pública y profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid. Las mascarillas, según explica, no son estancas: entra aire por los laterales y la parte superior y con ese aire entra el oxígeno y se elimina el dióxido de carbono

“Además, los tejidos utilizados dejan pasar el gas y el oxígeno es un gas. Respiramos oxígeno mezclado con nitrógeno y espiramos CO2, que también es un gas. Si fuera cierto, los cirujanos que intervienen durante varias horas, estarían muertos y no solo cansados”, afirma Calle, que además forma parte de la Asociación de mujeres investigadoras y tecnólogas (AMIT). “Una mascarilla funciona filtrando partículas, no gases. Para eso hacen falta dispositivos o máscaras antigas, no mascarillas”, aclara.

"De 6 a 15 años en España enfermaron con un bajísimo nivel y no ha muerto ninguno. Sólo dos niños han muerto menores de 2 años en España. Se les ha estigmatizado": los niños también contagian y aunque fallecen menos pero pasan lo mismo o más por la UCI

Prego también critica la decisión de hacer obligatoria la mascarilla a niños a partir de los 6 años por la baja incidencia y mortalidad del coronavirus en esa edad. Os explicamos lo que sabemos.

Ya contamos que la OMS avisó que el coronavirus también mata a jóvenes sin enfermedades previas conocidas (aunque sobre todo a mayores)

A 21 de mayo, en España ha habido dos defunciones de niños menores de dos años con COVID-19 y un fallecido entre los 5 y 14 años, según los datos del Instituto de Salud Carlos III. Esto supone una tasa de letalidad inferior al 1% entre los casos confirmados estas franjas de edad, un porcentaje de defunciones inferior al total en España (del 8,2% a 21 de mayo).

Pero en cambio, la tasa de UCI a 21 de mayo es del 8,4% entre menores de dos años, del 2,1% entre los 2 y 4 años y del 3,6% entre los 5 y 14 años. El porcentaje de casos confirmados que pasan por la UCI es del 3,9% en toda España. Por lo tanto, los menores de dos años con COVID-19 pasan más por la UCI que la mayoría de la población y los pacientes entre 5 y 15 años casi en la misma proporción, a 21 de mayo, los últimos datos disponibles a 27 de mayo.

Además, las medidas contra la propagación del coronavirus buscan proteger a la población con más riesgo porque aunque los niños tengan menos riesgo, pueden infectar a personas más susceptibles al virus. Un estudio concluyó que los niños tienen la misma probabilidad de infectarse que los adultos pero menos de desarrollar síntomas. Otro trabajo científico afirma que "los niños podrían tener muchas menos probabilidades de infectarse que los adultos" aunque "podrían tener una infección de las vías respiratorias superiores más transitoria con una mínima diseminación del virus".

Por el contrario, un preprint analizó la carga viral en pacientes de COVID-19 y no encontró diferencias entre los distintos grupos de edad, incluidos niños.

Te recordamos que un preprint es un estudio que no ha pasado la necesaria revisión previa a ser publicado en una revista científica. Esto no invalida sus conclusiones pero sí hace necesario tomarlas con cautela. Puedes leer más sobre los preprints y su abundancia durante esta pandemia en este artículo de la Agencia SINC republicado en Maldita.es.

Es falso que las mascarillas provoquen aumento de la frecuencia cardíaca [...] que va a "agravar el malestar de las personas" y crear problemas dermatológicos

Natalia Prego también señala que el uso de mascarillas causa hiperventilación, aumento de la frecuencia cardíaca, dermatitis atópica y otros problemas dermatológicos que agrave el malestar de las personal.

"El uso de mascarilla quirúrgica no provoca ninguna situación de riesgo y es tan solo cuestión de costumbre. En otras culturas los niños siempre llevan mascarillas quirúrgicas o de tela sin efectos secundarios", razona María Elisa Calle. "Para evitar problemas cutáneos y y de humedad, no se debe de usar una mascarilla de manera continua varias horas. Ese no es el caso en la población. Su uso es discontinuado y son mascarillas de un solo uso", aclara.

También Raquel Blasco, médica internista especializada en medicina del deporte, niega que las mascarillas generen problemas de salud.

Es falso que al usar mascarilla "entra menos oxígeno en mi cuerpo y elimino menos CO2" y ocurra una acidificación del cuerpo y estrés que reduzca el sistema inmunitario

El vídeo continúa con una exposición de Karmelo Bizkarra Maiztegi, médico colegiado en el Colegio de Médicos de Navarra.

Bizkarra afirma que la mascarilla provoca que entre menos oxígeno y se elimine CO2, lo que según él causaría una acidificación del cuerpo, además de un estrés que reduciría el sistema inmunitario, favoreciendo la aparición de otras enfermedades. Es falso.

Ya lo hemos dicho más arriba: las mascarillas, según explica María Elisa Calle, experta en Epidemiología y Salud Pública, no son estancas y entra aire por los laterales y la parte superior y con ese aire entra el oxígeno y se elimina el dióxido de carbono.

También os contamos que no hay evidencias científicas que demuestren que su uso provoque a sus portadores una carencia de oxígeno y por lo tanto esto provoque una disminución del sistema inmunitario. "La cuestión planteada del efecto negativo de las mascarillas sobre el sistema inmunitario no se sustenta con ninguna evidencia", afirma a Maldita.es Alfredo Corell, profesor de Inmunología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid y miembro de la Sociedad Española de Inmunología.

"La OMS ha dicho que no hay evidencia de que el uso de mascarillas pueda prevenir el COVID-19 porque se produce una dificultad en la respiración": la OMS considera la mascarilla una medida de prevención más y las dificultades respiratorias es sólo un riesgo en algunos tipos

Bizkarra afirma que la OMS dijo el 6 de abril de 2020 que no hay evidencia de que el uso de mascarillas pueda prevenir la enfermedad provocada por el coronavirus porque se produce una dificultad en la respiración.

Lo que sí dijo la OMS en un documento publicado el 6 de abril titulado 'Recomendaciones sobre el uso de mascarillas en el contexto de la COVID-19' es "Ponerse una mascarilla médica es una de las medidas profilácticas que puede limitar la propagación de determinadas enfermedades respiratorias víricas, como la COVID-19. Sin embargo, la utilización de una mascarilla no basta para proporcionar un nivel suficiente de protección, por lo que se deben adoptar también otras medidas. Con independencia de si se utiliza una mascarilla, para evitar la transmisión de la COVID-19 entre personas es fundamental cumplir estrictamente las medidas de higiene de las manos y de prevención y control de las infecciones". En ese documento la OMS pide que las mascarillas médicas se reserven para los profesionales de la salud.

Entre los riesgos del uso de la mascarilla que recoge la OMS están la autoinfección por tocar o reutilizar una mascarilla contaminada, las dificultades para respirar en el caso de determinadas mascarillas, la falsa sensación de seguridad que pueden conferir que podría llevar al incumplimiento de otras medidas profilácticas, el desvío de suministros de mascarillas y por ello su menor disponibilidad para los trabajadores de la salud y el desvío de recursos que se podrían dedicar a otras medidas eficaces de salud pública, como la higiene de las manos.

Ese mismo día, el director general de la OMS dijo en rueda de prensa que recomiendan las mascarillas al personal sanitario, a personas con síntomas y a quienes cuidan de una persona enferma en casa. "Las mascarillas siempre deberían ser usadas en el marco de un conjunto integral de medidas. No hay una respuesta en blanco o negro, ni fórmulas milagrosas. Las mascarillas por sí solas no pueden detener la pandemia".

Aquí puedes leer sobre si el uso generalizado de la mascarilla es recomendable o no contra la pandemia del coronavirus.

"La OMS en el 2006 escribe un artículo sobre la pandemia de gripe de 1918 en el que en Canadá se ordenó el uso de mascarillas pero aumentó la tasa de enfermedad": en ese artículo la OMS dice que el uso rutinario de mascarillas en lugares públicos debe permitirse y la recomienda en el transporte público

Bizkarra continúa citando un estudio de 2006 de un grupo de trabajo de la OMS sobre intervenciones no farmacéuticas frente a las pandemias de gripe. Según el médico, este trabajo de la OMS desacredita que las mascarillas fuesen eficaces contra la gripe de 1918 en la provincia canadiense de Alberta.

Lo que en realidad dice el artículo es que no parece haber estudios controlados que evalúen la eficacia del uso de mascarillas para prevenir la transmisión del virus de la gripe y que en el caso de la pandemia de gripe de 1918, el uso de mascarillas era común e incluso exigido por la ley en muchas jurisdicciones. En el caso de Alberta (Canadá), un oficial médico de salud escribió en 1919 que los casos de gripe "seguían aumentando después de que se impusiera el uso de mascarillas, y la confianza pública en la eficacia de la medida dio paso al ridículo".

En cambio, en Australia se concluyó que llevar mascarillas "en tranvías cerrados, vagones de tren, ascensores, tiendas y otros lugares cerrados frecuentados por el público era muy recomendable". Sin embargo, el uso de la mascarilla al aire libre, como se requería inicialmente en Sydney, se consideró posteriormente que era innecesario.

El artículo también analiza el caso de Tucson en Arizona (Estados Unidos) en 1918. Según la fuente que citan, tras aislar a personas enfermas con gripe, el cierre de escuelas y otras medidas de distanciamiento social, continuó agravándose la epidemia, por lo que estas medidas fueron criticadas, entre otros, por comerciantes que perdían dinero. Por ello, las autoridades impusieron la mascarilla obligatoria en comercios y posteriormente en todo el espacio público. "En pocos días, hubo un cumplimiento virtualmente universal del uso de la mascarilla, pero la epidemia estaba disminuyendo", según el artículo.

Este mismo artículo también señala que la OMS ha recomendado que el uso de mascarillas por el público se base en el riesgo, incluida la frecuencia de exposición y la cercanía del contacto con personas potencialmente infecciosas y que el uso rutinario de mascarillas en lugares públicos debe permitirse pero no exigirse. Es decir, esta recomendación podría interpretarse, por ejemplo, como un apoyo al uso de la mascarilla en lugares concurridos como el transporte público, explica el grupo de trabajo de la OMS autor del trabajo.

"La mascarilla puede ser perjudicial" según "grandes médicos como Russell Blaylock": sus afirmaciones están desacreditadas

El médico colegiado en Navarra afirma que "según grandes médicos como Russell Blaylock la mascarilla puede ser perjudicial". Se refiere al neurocirujano estadounidense Russell Blaylock, quien ha publicado un contenido en la web Technocracy titulado 'Blaylock: Las mascarillas suponen un serio riesgo para la salud'. En el texto afirma que "usando una mascarilla, los virus exhalados no podrán escapar y se concentrarán en los conductos nasales, entrarán en los nervios olfativos y viajarán al cerebro" y cita como referencia un estudio de 1989 sobre la transmisión de un coronavirus de la hepatatis murina al sistema nervioso central a través de nervios olfativos en ratones. Os explicamos lo que sabemos.

"El estudio que cita está totalmente descontextualizado: el virus que utiliza el artículo citado es un virus de la hepatitis murina, un modelo común de estudio para los virólogos que estudian coronavirus que no está relacionado con el SARS-CoV-2 que genera la COVID-19. Este artículo describe que el virus, inoculado vía intranasal en los ratones en el laboratorio, invade el sistema nervioso central causando una encefalitis. La sintomatología de COVID-19 no es una encefalitis (ni una hepatitis, por cierto). El único síntoma neurológico frecuente descrito es la pérdida de olfato, que es un síntoma leve y reversible", explica a Maldita.es Víctor Jiménez Cid, catedrático de Microbiología de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Sociedad Española de Microbiología. Es decir, el virus del estudio no entró accidentalmente en la nariz de los ratones sino que fue inoculado en el laboratorio por los investigadores.

"El neutotropismo (la capacidad de los virus de infectar el tejido nervioso) es poco probable y poco frecuente, pero es que además el uso de las mascarillas disminuye el riesgo porque reduce la posibilidad de infección y por lo tanto de que los virus vayan al cerebro. Por llevar una mascarilla no va a aumentar la posibilidad de que el coronavirus ni otros virus lleguen al cerebro. No tiene ninguna base", zanja por su parte Jesús Porta, vicepresidente de la Sociedad Española de Neurología, en declaraciones a Maldita.es.

Jiménez Cid añade que "es absurdo pensar que una barrera que evita la entrada del virus vaya a aumentar la carga viral por inhalación de secreciones endógenas (del propio individuo). Si el virus ya está dentro, nuestros epitelios respiratorios ya están infectados y eliminando millones de virus en la proximidad de las propias terminaciones nerviosas. El riesgo añadido de inhalar nuestras propias gotículas no añade nada a la patología ya establecida en ningún virus respiratorio. Sabemos que las mascarillas son una barrera eficaz para que un portador asintomático no detectado cause un brote importante".

El contenido de Blaylock también menciona la posibilidad de que las mascarillas generan hipoxia citando varias referencias. Pero en opinión de la médica Raquel Blasco "esos estudios no son concluyentes" y en el caso de un estudio que concluye que los cirujanos tienen menos saturación de oxígeno tras realizar una operación en las que usan mascarillas "se debe más a un aumento de algunas hormonas que por una hipoxia". Los propios investigadores reconocían que no sabían si podría deberse “a la mascarilla o al estrés de la intervención”, como ya explicamos aquí.

Es falso que la mascarilla reduzca el nivel de oxígeno y ponga el sistema inmunológico bajo estrés

El vídeo continúa con unas declaraciones de Dolores Cahill, a quien denominan catedrática de Medicina de la Universidad de Dublín (Irlanda). Esta persona dice que "para el coronavirus no hay absolutamente necesidad de usar mascarilla porque debido a que la mascarilla te cubre tienes menos oxígeno y eso pone tu sistema inmunológico bajo estrés y los virus latentes que están en tu cuerpo, porque estás bajo estrés inmunológico, reaparecerán. Y no sólo tendrás coronavirus sino que si tienes otros virus latentes les permitirá reaparecer". Es falso.

Lo hemos dicho más arriba y ya lo contamos en otro artículo: no hay evidencias científicas que demuestren que el uso de mascarillas provoque a sus portadores una carencia de oxígeno y por lo tanto esto provoque una disminución del sistema inmunitario. "El uso esporádico que tienen que hacer los ciudadanos en desplazamientos en transportes públicos o en paseos callejeros, no significaría en sí mismo una actividad estresante. Los sanitarios deben usar estas protecciones en sus trabajos profesionales diarios y de haber alguna relación entre su uso y el estrés (después de tantos años usándolas) estaría convenientemente documentada, y no se ha encontrado ninguna evidencia", explica a Maldita.es Alfredo Corell, profesor de Inmunología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid y miembro de la Sociedad Española de Inmunología.

"Cuando uno se pone la mascarilla de tela es como si utilizara una verja para impedir a los mosquitos entrar en casa": las mascarillas de tela previenen algo la transmisión del virus

Esta frase la dice supuestamente, según el vídeo, el microbiologo Stefano Montarani. En este artículo os explicamos que las mascarillas de tela hechas en casa o las desechables no protegen frente al virus completamente pero sí algo. "Los virus suelen estar en gotitas minúsculas de saliva, y eso puede quedar retenido por unas dos o tres capas de tela. Es poco probable que un virus atraviese todas esas capas. El ponerle barreras al virus es un sistema eficaz para protegerse y proteger a los demás", explica Beatriz Novoa la jefa del grupo de Inmunología y Genómica del Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo, centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

"Cuando tienes virus al paciente se la pone máscara de oxígeno, se le renueva con oxígeno sus pulmones" y con la mascarilla no "nos permiten oxigenarnos": la mascarilla permite el intercambio de gases

Chinda Brandolino es la autora de esta frase, quien según el vídeo es médica forense y legal. Ella señala que hay que recambiar el aire de los pulmones y que si se usa la mascarilla se "autorrespira sus propios virus y el aire que exhala está lleno de anhídrido carbónico (CO2) y no se oxigena".

Se vuelve a incidir en que la mascarilla no permite el intercambio de gases pero ya hemos explicado varias veces en este artículo que la mascarilla filtra las partículas, no los gases, por lo que no es cierto lo que afirma Brandolino. También hemos desmentido antes que la mascarilla produzca efectos negativos al 'autorrespirar' nuestros propios virus. Además, la médica Raquel Blasco afirma a Maldita.es que estas afirmaciones son falsas.

Para acabar, un artículo publicado en Science sobre cómo reducir la transmisión del coronavirus que causa la COVID-19 afirma que "el material de la mascarilla quirúrgica reduce la probabilidad y la gravedad de la COVID-19 al reducir sustancialmente la concentración viral en el aire. Las mascarillas también protegen a los individuos no infectados de los aerosoles del SARS-CoV-2s". La conclusión del artículo es que "se necesitan mascarillas y pruebas para combatir la propagación asintomática en los aerosoles y las gotículas".*

* Actualizado el 28 de mayo con el artículo de Science.

Os estamos contando todos los bulos por los que nos estáis preguntando respecto a la COVID-19 en este recopilatorio. Además, tenemos un especial sobre este tema donde también puedes consultar consejos de prevención y preguntas y respuestas sobre el brote del nuevo coronavirus.

Comparte si encuentras alguna de nuestras cartelas por la calle envíanos una foto a nuestras redes sociales etiquetándonos en Instagram, Facebook o Twitter. ¡Ayudanos a luchar contra los bulos de la pandemia!

Otros artículos de Maldita.es