Durante un mes hemos analizado los anuncios que integra Telegram en más de 40 canales públicos de medios de comunicación y entidades públicas de España, desde periódicos y televisiones a ayuntamientos y el Congreso de los Diputados. En el 63% se mostró publicidad de servicios de inversión o apuestas online que no cuentan con autorización para operar en España, en contra de las propias reglas de Telegram. En total, 13 campañas de anuncios llegaron a más de 280.000 suscriptores de esos canales.
En Telegram se pueden ver anuncios de plataformas de inversión no autorizadas en el canal público de un ministerio o timos que suplantan a medios de comunicación en el canal oficial de una policía local. La plataforma deja que los anunciantes elijan el canal donde quieren aparecer, pero no permite a esos canales decidir que no quieren un determinado tipo de anuncios e incluso impide a los usuarios que notifiquen qué anuncios incumplen las normas de Telegram o la legislación.

Anuncios que conducen a plataformas de inversión o apuestas deportivas no autorizadas
@Carolina_Trade_notbot es el nombre de uno de los bots promocionados que, en tan sólo unas semanas, apareció en más de 25 ocasiones en 20 canales de Telegram diferentes que pertenecen a conocidos medios de comunicación o instituciones públicas. Al interactuar con el bot, no tarda en enviar al usuario un enlace a “Pocket Option" , una entidad de la que la Comisión Nacional de Mercado de Valores (CNMV) ya ha advertido que se trata de una plataforma de inversión sin autorización para operar en España, lo que el regulador denomina un “chiringuito financiero”.
A diferencia de otras plataformas, el sistema de anuncios de Telegram no permite redirigir a los usuarios directamente a sitios web externos, sólo a bots, canales, usuarios o aplicaciones dentro de la misma plataforma. Es al acceder a ellos cuando se anima al usuario a registrarse en plataformas sin autorización para prestar servicios de inversión en España. Este fue el caso del 63% de las campañas recopiladas.
Uno de los anuncios más repetidos se trata de una aplicación creada desde la infraestructura de Telegram con una interfaz que suplanta al medio español El Confidencial. Al hacer clic, se abren supuestas entrevistas o noticias sobre famosos como Pablo Motos o Alvise hablando de una plataforma de inversión no autorizada. Además, el sistema de protección de Chrome califica la web como ‘Sitio peligroso’ tras detectar phishing.

Los otros cinco anuncios analizados estaban relacionados con páginas de apuestas, en su mayoría deportivas, y sus nombres tampoco aparecen en la base de datos de operadores con licencia de la Dirección General de Ordenación del Juego, órgano encargado de regular, autorizar y supervisar las actividades de juego en el ámbito español.
Más allá de las normas en España, estos anuncios tampoco cumplen las políticas de anuncios de Telegram. Según estas normas, no está permitido promocionar “contenido, productos o servicios asociados con prácticas financieras engañosas o perjudiciales” o “juegos de azar, apuestas o actividades de casino, ya sean en línea o presenciales, que involucren dinero real, premios o bienes de cualquier valor”. Dentro de esta última categoría, se incluyen apuestas o pronósticos deportivos.

Los anunciantes pueden elegir promocionarse en canales de interés público
Cada uno de los anuncios analizados fueron detectados en 27 canales públicos de instituciones públicas, como el Ministerio de Trabajo y Economía Social, el Congreso de los Diputados, el Ayuntamiento de Benicarló o la Policía Local de Elche, y de medios de comunicación, como ElDiario.es, Antena 3 Noticias, Europa Press, El País, La Razón o 20 Minutos.
Que hayan sido desplegados en estos canales en concreto no es necesariamente casualidad. El sistema de anuncios de Telegram dice no utilizar información personal del usuario, pero sí permite segmentar la audiencia de una forma muy concreta: seleccionando expresamente los canales donde el anunciante quiere que aparezca.

Esta funcionalidad posibilita que, por ejemplo, un canal de “señales” de apuestas deportivas pueda seleccionar el canal de la Secretaría General de Consumo y Juego y promocionarse entre sus suscriptores.

Desactivar los anuncios puede costar miles de euros
Para dejar de ver anuncios, un usuario de Telegram necesitaría pagar la suscripción a Telegram Premium por un precio de 3,19 euros al mes en España. Que el administrador de un canal como el del Ministerio de Trabajo o Maldito Bulo pueda desactivar los anuncios para todos sus suscriptores es bastante más laborioso.
Ciertas funcionalidades y beneficios para los canales de Telegram dependen del nivel en el que se encuentren. Sólo a partir del 50 se permite desactivar los anuncios dentro del canal. Una forma de conseguir estos cambios de nivel es recibiendo “impulsos” o boosts de suscriptores Premium. Para hacerlo de forma que dependa exclusivamente del administrador del canal, es posible obtener boosts automáticamente al regalar o realizar sorteos de suscripciones, métodos poco acordes con la misión de interés público de canales de administraciones públicas o medios de comunicación.

¿Y cuántos boosts se necesitan para subir de nivel? La cifra varía dependiendo del número de suscriptores y del nivel en el que se encuentre el canal en ese momento, pero la información que Telegram ofrece al respecto es escasa.
Por poner un ejemplo, el canal de Maldita.es cuenta con 4.000 seguidores y se encuentra en el nivel 0 a fecha de publicación de este artículo. Para subir al nivel 1, Telegram indica que necesitamos 9 boosts. Una forma de conseguirlo sería regalando suscripciones Premium anuales (aproximadamente 24 euros) a 3 usuarios, lo que nos aseguraría 3 boosts por parte de cada uno mientras dure la suscripción. Es decir, subir un sólo nivel costaría como mínimo 72 euros. Hacerlo hasta el nivel 50, podría llegar a costar más de 6.000 euros*.
Sin posibilidad de reportar o denuncias sin éxito
La opción más viable ante esta situación es tratar de asegurar que los anuncios que se muestran a los suscriptores del canal son legítimos y cumplen con las políticas de Telegram y notificar a la plataforma si no es así.
Algunos de los anuncios que detectamos dejaron de mostrarse mientras realizamos la recolección. De entre los que se repetían día tras día, denunciamos cuatro anuncios por tratarse de “Productos financieros engañosos o perjudiciales” o “Apuestas” que incumplen las políticas. Telegram no informó en ningún momento sobre el estado de estas denuncias y, días después, al menos dos seguían apareciendo entre los canales, incluído el anuncio suplantando a El Confidencial y promocionando una plataforma sin autorización a través de falsas entrevistas.
Para otros cinco anuncios de canales o bots, Telegram ni siquiera ofrece la posibilidad de reportarlos para notificar a la plataforma de que pueden ser ilegales o incumplen sus normas. Es decir, más allá de no tener capacidad de elección sobre los anuncios que le aparecen a sus suscriptores, los administradores de los canales tampoco pueden dar aviso a Telegram de que anuncios que se repiten día tras día no deberían estar permitidos.

Telegram no está sujeto a todas las obligaciones del Reglamento Europeo de Servicios Digitales porque no ha sido designada como “plataforma en línea muy grande”, ya que dicen que no tiene más de 45 millones de usuarios mensuales en la Unión Europea. Aún así, sí debe cumplir con otras normas que establece el reglamento en relación con sus canales públicos, como tener mecanismos eficaces de notificación que permitan a los usuarios denunciar contenido ilegal. También está obligado a informar a los usuarios sobre los resultados de sus denuncias y debe actuar diligentemente en el cumplimiento de sus propios términos y condiciones.
*Se necesitan 850 boosts, según la calculadora de @tginfo, que se generarían al regalar 284 suscripciones a un precio de 23,99 (anual).
Metodología
Primera fase:
- Seleccionamos una muestra de canales públicos de Telegram de medios de comunicación e instituciones públicas españolas con más de 1.000 suscriptores y presencia activa.
- Monitoreamos y registramos anuncios que potencialmente incumplían las políticas de Telegram detectados en estos canales a lo largo de un mes.
Segunda fase:
- Denunciamos aquellos anuncios que continuaban siendo mostrados en los canales por incumplir las políticas de Telegram.
- Tras una semana, comprobamos los anuncios que seguían apareciendo a pesar de haber sido reportados.