Storm-1516: creación y suplantación páginas web para hacerlas pasar por medios de comunicación
La Operación Storm-1516, descubierta en agosto de 2023, y bautizada con ese nombre por Microsoft, es una campaña que consiste en la creación de páginas webs que suplantan a medios de comunicación, copiando su estilo, y suplantando también a periodistas que trabajan en esos medios para difundir desinformaciones.
En marzo de 2025, un periodista alemán afincado en Francia llamado Robert Smichdt recibió un email de “un redactor jefe de una web de un país de Europa del Este” pidiéndole saber más sobre la investigación “que acababa de publicar sobre Olena Zelenska”, esposa del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. Smichdt había investigado sobre extremismos o empresas multinacionales, pero nunca sobre un supuesto tráfico de menores en la fundación que preside la primera dama de Ucrania. Fue ahí cuando se enteró de que también fue víctima de una campaña de desinformación rusa que comenzó unos meses antes.
Fue por un artículo de Maldita.es que el periodista alemán descubrió que había sido suplantado: usaron su nombre como si fuese un periodista que había descubierto que la Fundación Olena Zelenska “suministraba niños ucranianos a pedófilos en Europa occidental”. Una teoría similar a la del Pizzagate. También pusieron su nombre a un canal de YouTube, que ya no existe, donde sólo había un vídeo: la supuesta exclusiva de una persona que decían que era extrabajador de la fundación y que confesaba el secreto a Smichdt. Sin embargo, no se le ve la cara a ninguna de las dos personas que aparecen.
Quien contactó al verdadero Smichdt en marzo de 2025 quería colaborar en la supuesta revelación que involucraría a la primera dama de Ucrania en tráfico de menores. “En realidad, me sorprendí un poco porque, en ese momento, ya había muchos artículos que demostraban que era algo inventado y me sorprendió que no lo encontrara”, cuenta Smichdt a Maldita.es.

La elección de los periodistas a los que robar la identidad es, aparentemente, aleatoria. “Creo que buscan periodistas europeos independientes con cierta credibilidad. También podría haber un vínculo con investigaciones en las que participé con respecto a la interferencia rusa y bielorrusa con Interpol, por lo que pueden haber usado eso para crear alguna reputación negativa con esa historia, pero creo que la explicación principal, la más probable, es simplemente que me encontraron en internet”, cuenta Robert Smichdt a Maldita.es.
No obstante, esa credibilidad puede verse dañada. Aparecer en una de estas campañas puede suponer pérdida de confianza para las víctimas y repercutir en su profesión. Tiempo después de ser suplantado, Robert Smichdt, que es reportero freelance y parte del colectivo de reporteros WeReport, estaba trabajando en una historia sobre Bielorrusia y una fuente con la que contactó le dijo que no estaba seguro de colaborar con él debido a la historia publicada en la Operación Storm-1516. “En realidad, no sé si hay otras personas que querían hablar conmigo y no lo hicieron porque no estaban seguras de si podían confiar o no”, confiesa a Maldita.es.
Recientemente, tras la publicación de los archivos de Epstein por parte del Departamento de Estado de Estados Unidos, el periodista Víctor Cousin, que escribe para el diario francés Le Parisien, denunciaba haber sido suplantado en una página web que a su vez se hacía pasar por France-Soir, para difundir desinformaciones que relacionaban al presidente de Francia, Emmanuel Macron, con fiestas y chicos jóvenes.
Unos meses antes, la periodista Helen Brown, del británico The Telegraph, donde escribe sobre cultura, también se sorprendió cuando un día alguien le avisó de que su foto estaba firmando un texto que decía que Zelenski había sido atrapado enun esquema de corrupción multimillonario, un tema que queda lejos de los contenidos sobre música o teatro de los que Brown suele escribir. Junto a la firma aparecía su foto, concretamente la que usa en su perfil de Twitter (ahora X). A diferencia de Víctor Cousin, que fue suplantado con foto y nombre, solo aparecía la foto de Brown, pero el nombre era “Charlotte Davies”.

En el caso de Brown solo usaron su foto y un tipo de tema muy diferente al que ella suele escribir. Sin embargo, en el del periodista Jorge Liboreiro, como él mismo cuenta, no solo era un tema similar a los que él trata, como “los vetos de Orbán en la UE”, sino que también dice, usan un estilo de escritura muy parecido al suyo.
Encontramos otras variaciones en el modus operandi usado. Por ejemplo, a Smichdt lo suplantaron creando un canal de YouTube con su nombre y posteriormente difundiendo la supuesta revelación del supuesto testigo en una web llamada DC Weekly que se hacía pasar por una cabecera histórica de Washington, pero que no era más que una página creada con el propósito de difundir este tipo de campañas, como explicaba el New York Times en un artículo. También lo han usado en otra web llamada NetAfrica [.] net. En el caso de Helen Brown, la página web que se hacía pasar por The Telegraph se llamaba The London Telegraph y su tipografía era la misma que la del original.
Además de suplantar a periodistas, estas campañas “con frecuencia usan actores de África Occidental o rusos que se hacen pasar por personas de otras partes del mundo”, explica Darren Linvill, profesor de la Universidad de Clemson y autor, junto con otros compañeros, de varias publicaciones que analizan estas campañas. Según menciona, “la primera historia de la Operación Storm-1516 que publicaron trataba sobre Zelenski comprando una villa en Egipto, una historia en la que crearon a un periodista al que le dieron un nombre, una cara y usaron a un actor para interpretarlo y le dieron un canal de YouTube. Y luego, más de un año después simularon el asesinato de ese supuesto periodista en otra historia”.
Según explica la agencia estatal francesa que estudia la desinformación e injerencia extranjera, VIGINUM, “las actividades de Storm-1516 cumplen los criterios de interferencia digital extranjera y representan una amenaza significativa para el debate público digital”.
Otra operación que suplanta a medios es Matrioska. La estrategia también es siempre la misma: crear vídeos con desinformación colocando el logo de un medio de comunicación o institución para que los usuarios crean que son esos medios o instituciones los que los difunden y así amplificar sus campañas de desinformación.
No son sólo periodistas: el caso de la escritora Judy Batalion
DC Weekly, la web que pretendía hacerse pasar por periódico en la capital estadounidense, fue la primera de muchas páginas que se crearon para difundir desinformación, haciéndola pasar por un medio de comunicación. “Existió durante mucho tiempo, de hecho, antes de que empezara a formar parte de la campaña Storm-1516”, explica Linvill .
Justo en el DC Weekly apareció suplantada la escritora canadiense Judy Batalion, cuyos libros han sido traducidos a múltiples idiomas. Aunque no con su nombre (le pusieron Jessica Devlin), sino con su foto. Tenía incluso una biografía: “Jessica Devlin es una periodista distinguida y aclamada, cuya carrera la ha llevado a algunas de las regiones más críticas y desafiantes del mundo. Nacida y criada en la vibrante metrópolis de Nueva York, la pasión de Jessica por la narrativa y su compromiso con la búsqueda de la verdad han impulsado su notable trayectoria en el periodismo”.

“Técnicamente ni siquiera era periodista, solo era una escritora a la que le robaron la imagen. Pero otras veces eligen a periodistas que están en las trincheras, por así decirlo. Periodistas que se dedican al trabajo diario”, explica Linvill. “Diría que no suelen elegir a periodistas extremadamente conocidos”, añade.
Otras de las personas que aparecía en el DC Weekly es Sonja Van Den Ende, aunque en este caso, sí que está vinculada al Kremlin. Como explica el informe de la Universidad de Clemson, “tras asistir a una conferencia organizada por el propagandista ruso Aleksandr Dugin, Van Den Ende viajó como ‘observadora independiente’ y periodista al este de Ucrania, ofreciendo información prorrusa”. También, indican, ha compartido con frecuencia narrativas de Storm-1516 en su perfil de X así como en su blog. También forma parte del GFCN, la red que se hace pasar por verificadores y que está vinculada al Kremlin.

John Mark Dougan y la Fundación para Combatir la Injusticia
Detrás de webs de desinformación está la operación Storm-1516. Una de sus figuras visibles sería, según la Comisión Europea, John Mark Dougan, un ex sheriff del condado de Florida (Estados Unidos) que se mudó a Rusia y que está sancionado por la UE desde diciembre de 2025 por “participar en operaciones de información digital pro-Kremlin desde Moscú al operar la red CopyCop de sitios web de noticias falsas y apoyar las actividades de Storm-1516”.
Como explicaba el New York Times en un artículo en mayo de 2024: “Trabajando desde un apartamento lleno de servidores y otros equipos informáticos, el Sr. Dougan ha construido una red cada vez mayor de más de 160 sitios web falsos que imitan medios de comunicación de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia”.
Así, añaden que “con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial disponibles comercialmente, ha llenado los sitios web con decenas de miles de artículos, muchos basados en noticias reales”.
“Hay muchas personas que comparten contenidos con las narrativas de Storm-1516 que hemos vinculado a la Fundación para Combatir la Injusticia (Foundation to Battle Injustice, sancionada por la UE, en cuya página la define como ‘una falsa ONG de defensa de los derechos humanos creada en marzo de 2021 por Yevgeny Prigozhin, fundador del grupo Wagner’)”, explica Linvill y añade que esa organización reclutó a personas de todo el mundo que dicen ser periodistas, pero en realidad no lo son”. Varias de estas personas, asegura, “trabajaban en el DC Weekly”.
Desde la Universidad de Clemson publicaron el informe 'Escritores de la Tormenta’, donde analizaron los perfiles que han contribuido a amplificar esta operación y su vinculación con la supuesta fundación. “Muchos de los principales difusores de las narrativas de la Storm-1516 son importantes colaboradores de la supuesta fundación y/o de su organización hermana, la Asociación de Periodistas de los BRICS (BJA)”, dice el informe. Añaden que estos perfiles “provienen de todo el mundo y suelen ser las primeras cuentas en redes sociales que identificamos compartiendo narrativas específicas sobre Storm-1516”. En ocasiones “también comparten con frecuencia” esas narrativas en sus propios blogs o páginas de noticias, añaden. Además de Dougan, el informe destaca a otras ocho personas que estarían vinculadas a la supuesta fundación y que han difundido narrativas de Storm-1516. Una de ellas es la ya mencionada Sonja Van Den Ende.
Los periodistas en la diana: más allá de Rusia
El informe ‘100 deepfakes’ de Reporteros Sin Fronteras, publicado en febrero de 2026, destaca cómo “esos montajes digitales que usurpan la identidad de personas reales, se están imponiendo en el panorama informativo mundial”. En dos años, la organización ha detectado un centenar de deepfakes que suplantan a periodistas de 27 países. Las consecuencias pueden ser múltiples: difamación, fraude, peligro contra la integridad física. El 74% eran mujeres.
Vincent Berthier, jefe del Departamento de Tecnología de la organización destaca, en conversación con Maldita.es, tres categorías diferentes en la suplantación de periodistas: “La primera es la suplantación de voz o de la identidad de periodistas en una imagen, por ejemplo”. Podría ser el caso del periodista Jorge Liboreiro o Helen Brown.
La segunda es “la suplantación de la marca del medio de comunicación. Por ejemplo, se crea contenido falso y se le añade un logotipo falso”. Como son cualquiera de los vídeos de Matrioska.
Y la tercera y “más sutil, es un vídeo falso con la voz y la apariencia de un periodista”. Estos, dice, “son los más sofisticados y pueden ser muy perjudiciales tanto para la credibilidad del periodista como, por supuesto, para la integridad de la información”. El informe de Reporteros Sin Fronteras destaca el caso de Cristina Caicedo Smit, que trabaja para Voice of America y descubrió en febrero de 2025 que su voz y su imagen habían sido utilizadas indebidamente en un deepfake.
Otro caso fue el de la periodista eslovaca Monika Todova cuya voz fue usada en un audio falso donde supuestamente hablaba con Michal Šimečka, líder del partido liberal Eslovaquia Progresista, sobre cómo manipular las elecciones, en parte comprando votos a la marginada minoría romaní del país. Además de la suplantación, este caso fue preocupante por cómo la desinformación creada con deepfakes podían interferir en unas elecciones. El audio comenzó a circular escasas horas previas a la votación.