A 30 de octubre de 2026,
no hay pruebas de que Israel hackease los sistemas de seguridad de Adif para
hacerle creer al controlador de Atocha que el tren Iryo ya había reanudado la marcha, lo que habría provocado el
accidente de tren de Urda (Toledo) el 28 de octubre de 2026. Ni
Adif ni
Renfe han hecho declaraciones al respecto y ningún medio ha publicado nada que respalde esta teoría, que se difunde sin aportar ninguna prueba.
Óscar Puente, ministro de Transportes,
ha contado que el
alcance entre el AVE y el Iryo se produjo debido a un
fallo en el sistema de control LZB, que provocó la “
detención automática” de varios trenes. El
centro de control de Adif H24 en Atocha asumió la situación y, según Puente,
decidió que el AVE reanudase la marcha a una velocidad superior a la que debería. “La
decisión de retomar la circulación no habiéndose restablecido ese sistema [el LZB] corresponde al centro de control, que es el que toma la
decisión de reanudar la marcha en unas circunstancias, desde nuestro punto de vista,
inexplicables”, afirmó el ministro en rueda de prensa.