Decir ‘este pescado es de tal país’ es, muchas veces, simplificar demasiado debido a la forma en la que se organiza el océano para “poder gestionar la pesca y proteger los recursos”, recuerda en su cuenta de Instagram Gemma del Caño, responsable de calidad en la industria alimentaria. En este contexto, para identificar el origen del pescado de la conservera hay que recurrir a los códigos FAO, la manera que estableció la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) de dividir el mar en “parcelas”, de forma que sea posible identificar dónde se lleva a cabo una captura.
Desde Maldita.es hemos hablado con la conservera y esto es lo que nos ha contado sobre su captura y elaboración: para el atún (su principal materia prima), Nauterra cuenta tanto con proveedores externos, responsables del 81,6% del atún suministrado en 2025, como con una flota pesquera propia compuesta por seis atuneros. El resto de materias primas que utilizan vienen de proveedores, que en 2025 se abastecieron de hasta ocho regiones FAO diferentes. Todo el pescado y los moluscos utilizados proceden de pesca salvaje, salvo una referencia de salmón en conserva que procede de acuicultura, según declaraciones de la empresa.
¿Dónde pescan los atuneros de Nauterra?
La flota pesquera propia de la empresa está compuesta por seis atuneros, tres faenando en el océano Atlántico y otros tres en el océano Pacífico. Estos, según la conservera, proporcionan el 18,39% del atún que esta utiliza.
De acuerdo con la información proporcionada por la empresa a Maldita.es, la flota propia de Nauterra se dedica exclusivamente a la pesca de atún tropical que se encuentra en las aguas de las regiones ecuatoriales, de los océanos Atlántico y Pacífico (en las zonas FAO 34, 47, 77 y 87). Según las mismas declaraciones a Maldita.es, la flota de Nauterra no pesca en aguas marroquíes.
¿Dónde pescan sus proveedores externos?
Ahora bien, la producción de Nauterra ni solo se basa en atún tropical ni solo dispone de la materia prima capturada por su propia flota. De hecho el 81,6% del atún que utiliza proviene de proveedores externos.
También ocurre con otras especies, como en el caso de las conservas de sardina que se distribuyen en el mercado europeo: estas sí provienen de Marruecos y se elaboran en el mismo país, según datos proporcionados a Maldita.es.
La conservera explica que la elección de esta ubicación “responde principalmente a la proximidad a las zonas donde se encuentran y se pescan estos recursos pesqueros” ya que “Marruecos tiene uno de los mayores caladeros del mundo de Sardina pilchardus, la única especie que puede comercializarse como sardina en Europa”. Además, aseguran que procesar la sardina en Marruecos permite reducir el tiempo entre su captura y la fabricación, contribuyendo a preservar su frescura.
Con respecto al resto de sus proveedores externos, la conservera indica que las principales zonas de aprovisionamiento en 2025 fueron el Pacífico centro-suroriental (FAO 77 y 78) y el Pacífico centro-occidental (FAO 71), además de otras regiones de los océanos Atlántico, Índico y Pacífico. En el conjunto total, en 2025 casi la mitad de la materia prima utilizada para realizar las conservas de Calvo venía de las regiones FAO 77 y 88, seguida de la FAO 27 (28%) y FAO 41(5,94). La región que incluye las aguas de Marruecos, la 34, supuso junto con la zona 47 el 3,93%.
En España, la indicación del origen o procedencia de los alimentos está regulada por varias normativas adaptadas a cada tipo de producto. Por ejemplo, en productos frescos como frutas u hortalizas es obligatorio indicar el nombre del país, mientras que en otros elaborados, como sería el caso del atún enlatado, solo es necesario señalarlo cuando no hacerlo pueda inducir a error. Estas normativas permiten estudiar la trazabilidad de los productos y reducir riesgos relacionados con la seguridad alimentaria, uno de los objetivos de la Política Agraria Común (PAC).
En el caso de la pesca, que no está regulada por la PAC sino por la PPC (Política Pesquera Común), también son varias las normas para especificar la procedencia, según el producto concreto. Por ejemplo, los códigos FAO solo sirven para el pescado que viene del mar. Para el procedente de agua dulce, como ríos o lagos, se indica el país de origen y, en caso de ser, de acuicultura, se señala el país en el que se ha llevado a cabo la mayor parte del proceso productivo.
¿Pescar en la zona FAO 34 significa pescar en Marruecos?
No, los límites de las zonas FAO no coinciden con los límites marítimos ni territoriales de los estados. Del Caño explica que las zonas FAO “no siguen fronteras políticas exactas, sino ecosistemas, especies, corrientes y acuerdos internacionales”: “Por eso tu sardina puede ser ‘FAO 34’, pero no ‘de X país’”.
Los espacios marítimos del mundo se rigen por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que establece las normas para saber qué porción del mar corresponde a cada Estado en función de la extensión de sus costas, así como las competencias que tiene en sus aguas. La principal figura que determina la “propiedad” del territorio marino es la Zona Económica Exclusiva (ZEE), un área marítima de hasta 200 millas náuticas desde la costa y en la que un Estado tiene derechos soberanos de exploración y explotación de recursos.
A partir de esas 200 millas náuticas comienzan las aguas internacionales, sobre las que ningún estado tiene soberanía y cuya regulación depende del derecho internacional. Pero esto tampoco es tan sencillo: los estados pueden solicitar ampliar su ZEE justificando que su plataforma continental (la prolongación natural del territorio bajo el agua) es mayor. Esto es relevante para entender cómo interpretar que significa que el pescado que compras venga de la FAO 34.
En el siguiente mapa puedes ver la distribución de la soberanía de las aguas en la región FAO 34, que incluye Zona Económica Exclusiva española, portuguesa, marroquí y costas saharauis sin reconocimiento oficial (administradas de facto por Marruecos). No solo eso, tanto Portugal como España han solicitado ante las Naciones Unidas la ampliación de su zona continental, llegando a coincidir en espacio en torno a Madeira y las Islas Canarias. Además, Marruecos publicó en 2020 en su boletín oficial la expansión de su ZEE de manera unilateral, en la que además reclamaba la ZEE del Sáhara Occidental como propia.

Además de la dificultad de determinar “quién manda” en las aguas en las que nadaba tu sardina, hay más factores en juego. Del Caño apunta, por ejemplo, a las banderas de los pesqueros. “Un barco no es de donde pesca, sino del país cuya bandera lleva, ya que esta determina qué leyes se le aplican (incluido las laborales), quién lo controla, o qué normas debe cumplir”. Es decir, según concluye la experta, el mismo pez “puede capturarse en aguas de un país, por un barco con bandera de otro y procesarse en un tercero”.