En Maldita.es hemos analizado ocho perfiles que, a fecha de publicación de este artículo, suman al menos 195.770 seguidores y 779 vídeos. Algunos de estos vídeos superan las 40.000 visualizaciones y uno de los contenidos analizados, publicado por @lucascrochett, alcanza las 731.100. Aunque emplean nombres, productos y protagonistas diferentes, utilizan la misma estrategia: presentan a una persona que supuestamente tiene cáncer (en la mayoría de casos son niños) para apelar a la solidaridad y redirigirnos a tiendas online en su biografía. Sin embargo, los artículos que venden como artesanales son idénticos o muy similares a los que se venden en grandes plataformas como Amazon o Etsy.

Estas cuentas utilizan el cáncer como gancho para vender supuestos productos artesanales
La mayoría de los vídeos de estas cuentas siguen un mismo patron: muestran a personas que afirman tener cáncer o a sus familiares pidiendo que los usuarios compren los productos para poder pagar los tratamientos. Algunas de las cuentas también enseñan reacciones a supuestos comentarios negativos u ofensivos de otros usuarios. Por ejemplo, un vídeo de la cuenta @littlehandsglow, que cuenta con más de 1.500 visualizaciones, muestra a los supuestos padres de una niña enferma llorando en reacción a un comentario que presuntamente dice: “preferiría ir al KFC que ayudar a vuestro maldit* hijo. Espero que el cáncer lo mate”. Pero no hay rastro en TikTok del supuesto usuario que deja el comentario. Aparecen en un hospital y, como otros perfiles, cuentan que han empezado a vender flores de crochet para poder ahorrar y pagar el tratamiento de la niña.

Así, estos vídeos logran apelar directamente a nuestras emociones. Varios de ellos también piden a los usuarios que permanezcan unos segundos mirando o vuelvan a ver los vídeos una segunda vez. Aumentar sus interacciones y visualizaciones les puede permitir alcanzar una viralidad mayor y, en algunos casos, monetizar esos vídeos.
Algunos vídeos mezclan clips reales con otros con indicios de haber sido creados con IA
Al menos seis de las publicaciones de @valuna925 incluyen el mismo vídeo de un supuesto niño llamado Oliver, pero con diferentes padres. Presentan a personas que supuestamente serían los progenitores, quienes piden ayuda para financiar la quimioterapia de su hijo con el mismo texto: “¿Puedes verlo dos veces para que podamos pagar la quimioterapia de nuestro hijo🙏❤️🩹?”. En todos los casos el vídeo mostrado muestra al mismo menor, pero los que serían los padres son personas diferentes entre los diferentes vídeos.

El contenido de estas historias no es real. Varios de los vídeos analizados cuentan con errores típicos de los contenidos generados con IA, como deformaciones en los fondos o partes de la imagen borrosas.También hay fallos en las imágenes en las que aparecen manos con dedos borrosos o cejas desdibujadas detrás del texto.

Algunas de estas grabaciones mezclan contenido sintético con clips reales. Por ejemplo, varios de ellos utilizan un vídeo real de un niño que hace crochet “tras haber sufrido acoso escolar” y lo presentan como “Henry”, quien “ha sido diagnosticado recientemente con la fase 3 de cáncer”. Con ayuda de la búsqueda inversa de Google pudimos encontrar que este vídeo fue publicado originalmente por la mujer que se identifica como la madre del menor el 1 de septiembre de 2024: en ninguna parte de la publicación se identifica al niño como Henry ni se dice que tenga cáncer. Sin embargo, hemos encontrado cuentas que difunden este contenido omitiendo la voz del niño y con un audio superpuesto en el que se asegura que tiene cáncer. Estas cuentas intercalan un fragmento del vídeo real entre clips que tienen indicios de haber sido generados con IA.

Bajo estas falsas historias, anuncian los objetos que venden como artesanales o hechos a mano. Pero algunas de las cuentas muestran y venden productos idénticos.

Además, varias de ellas enlazan a la misma página de supuesta venta.

Como ya contamos en Maldita.es, esta estrategia no es nueva. En otras ocasiones los usuarios utilizan este mismo patrón, pero con jóvenes con síndrome de Down o ancianos sufriendo para convencernos de comprar todo tipo de productos, como bolsos o macetas artesanales para plantas.
Del vídeo emotivo al enlace comercial: los productos “artesanales” también se venden en grandes plataformas
Estos perfiles no solo publican vídeos, sino que su finalidad es dirigir tráfico hacia páginas de venta online. En estas páginas web, a las que se puede acceder desde la biografía, se venden los productos que aparecen en las publicaciones, como objetos decorativos de crochet, carteras o pantunflas. Se presentan como productos supuestamente hechos a mano por los protagonistas de estos vídeos, pero muchos de ellos también están disponibles en grandes plataformas de comercio online.

En ocasiones, los productos ofrecidos por estas páginas presentan precios más altos que en otras tiendas online. Por ejemplo, los lirios supuestamente artesanales que vende @littlehandsglow a $32.99 (28,86 euros) se pueden encontrar en Etsy por 20 euros.

Las webs a las que redirigen estas cuentas no contienen todos los apartados legales obligatorios y tienen ‘avisos legales’ incompletos
No todas las webs que incluyen estos perfiles en sus biografías cuentan con políticas de privacidad, envío, devolución o reembolso, que son apartados legales obligatorios que debe tener toda página que quiere operar en España.
Por ejemplo, la sección de contacto de una de estas webs, “Riley’s Resins”, solo ofrece un formulario. La web no muestra públicamente un nombre o razón social, ni número de identificación fiscal. También hay incoherencias internas en la web “Lucas’ Crochet”. En esta página no aparecen enlaces visibles a política de privacidad, condiciones de servicio o información empresarial. La sección de contacto consiste únicamente en un formulario.

El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) explica que una tienda online debe ofrecer información que permita identificar a la empresa responsable de la página web. Estos datos suelen aparecer en un apartado denominado “aviso legal”. La ausencia de esta información no demuestra por sí sola que una web pueda ser fraudulenta, pero constituye una señal de alerta. Como ya contamos en Maldita.es, es recomendable buscar opiniones sobre la tienda en buscadores, foros y redes sociales, y no fiarse a ciegas de las reseñas publicadas en la propia web, ya que pueden ser falsas.
Como usuarios, podemos comprobar quién creó el sitio web y su antigüedad con la herramienta WhoIs. Si la página es muy reciente o no hay información sobre el creador, debemos sospechar. También podemos buscar opiniones sobre la tienda fuera de su propia web y fijarnos en posibles errores de ortografía, ya que los textos mal redactados son otra señal de alerta.