
El mismo guion con distintos personajes y productos: estos vídeos repiten historias tristes de supuestos niños y jóvenes con síndrome de Down
Los vídeos de estas cuentas siguen un mismo patrón: muestran a jóvenes, niños y niñas, supuestamente con síndrome de Down (según describen las mismas publicaciones), llorando. En estos contenidos les suelen acompañar sus supuestos padres que los consuelan. También se repiten los vídeos donde reaccionan a comentarios de gente despreciando sus productos, supuestamente artesanales. Por ejemplo, en un vídeo de @naomiartesana, que supuestamente hace bolsos a mano, la supuesta “emprendedora con síndrome de Down” aparece llorando por un comentario que dice “tus bolsas están bien p*inches feas, consigue trabajo tonta”. Este vídeo tiene más de 1.100 visualizaciones y en él la chica se pregunta: “¿Qué estoy haciendo mal?”.
Después de estas supuestas reacciones a las críticas, los vídeos suelen continuar con imágenes de los protagonistas trabajando en sus productos.

Pero nada de esto es real. Varios de los vídeos analizados cuentan con la etiqueta de TikTok que identifica los contenidos creados con inteligencia artificial (“Incluye contenido multimedia generado por IA”). En otros vídeos que no muestran esta advertencia también se observan indicios típicos de los contenidos generados con IA, como deformaciones las manos.


Algunos de estos vídeos apelan directamente a nuestras emociones: “Chicas amantes de las plantas se quedarían 10 segundos para decirle a mi hija con síndrome de Down que sus macetas no son cutres”, dice un vídeo con más de 20.600 visualizaciones y la etiqueta que identifica los contenidos sintéticos en TikTok. Otro muestra a una chica llorando que dice “diganme si debería renunciar”, en referencia a un comentario que insulta sus bolsos, supuestamente hechos a mano, de tortugas: ha sido visto 61.600 veces en la plataforma.
Pidiendo a los usuarios que permanezcan unos segundos mirando, dejen un comentario o compren uno de los productos para “apoyar” al supuesto artesano, logran aumentar sus interacciones y visualizaciones, lo que les puede permitir alcanzar una viralidad mayor y, en algunos casos monetizar esos vídeos. Nathan Rowe, director de programas de Down Syndrome International, explicó a AFP (que, igual que Maldita.es, forma parte de la International Fact-Checking Network, IFCN), que estos contenidos refuerzan estereotipos de que las personas con síndrome de Down “deben dar lástima”: “Se aprovechan de personas que tienen una visión del síndrome de Down tal vez algo compasiva o ligeramente paternalista”, indica.
Como ya contamos en Maldita.es, esta estrategia no es nueva. En otras ocasiones los usuarios utilizan este mismo patrón, pero con ancianos sufriendo para convencernos de comprar todo tipo de productos, como pantuflas de vaquitas y peluches del Grinch que también se venden en Temu o Aliexpress.
De TikTok a una tienda online: los productos que ofrecen se encuentran también en Amazon o Aliexpress, muchas veces a precios más bajos
Los perfiles no se limitan a publicar vídeos. Su finalidad es dirigir tráfico hacia páginas de venta online que muchos de estos usuarios vinculan directamente en su biografía. Ya en estas páginas web venden los bolsos, macetas, objetos tejidos o productos decorativos que aparecen en las publicaciones y que supuestamente han hecho a mano los protagonistas de estos vídeos. Allí se presentan como piezas artesanales, creaciones propias, pero muchos de ellos también están disponibles en grandes comercios online.
Por ejemplo, los bolsos, supuestamente artesanales, que vende la cuenta @luciabags a 29,95€ se pueden encontrar a un precio de 24,75€ en Aliexpress.

Algo similar sucede con este bolso que vende la cuenta @lgbtqbagsbyblake a 39,99€: podemos encontrar el mismo producto en Amazon a 30 euros.

Las webs a las que redirigen estas cuentas no contienen todos los apartados legales obligatorios y tienen ‘avisos legales’ incompletos
No todas las webs que incluyen estos perfiles en sus biografías cuentan con políticas de privacidad, envío, devolución o reembolso, que son apartados legales obligatorios que debe tener toda página que quiere operar en España. Cuando sí aparecen, en algunos casos ofrecen información limitada o poco clara: pueden no incluir el número de identificación fiscal, el domicilio físico o vías de contacto. Otra de las pistas características de estos sitios engañosos es que algunas páginas no permiten devoluciones.

El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) explica que una tienda online debe ofrecer información que permita identificar a la empresa responsable de la página. Estos datos suelen aparecer en un apartado denominado “aviso legal”. Por ejemplo, en una de las webs este apartado está incompleto y contiene campos de plantilla sin rellenar. En la web aparecen un domicilio y el correo, pero los campos destinados al titular y al NIF o CIF conservan lo que parecen las instrucciones de una plantilla.

Como usuarios, podemos comprobar quién creó el sitio web y su antigüedad con la herramienta WhoIs. Si no aparece información del creador o la página es muy reciente, sospecha.
La ausencia de esta información no demuestra por sí sola que una web pueda ser fraudulenta, pero constituye una señal de alerta. Como ya contamos en Maldita.es, es recomendable buscar opiniones sobre la tienda en buscadores, foros y redes sociales, y no fiarse a ciegas de las reseñas publicadas en la propia web, ya que pueden ser falsas.