Los contenidos no detallan qué playas de España o de Europa se habrían cerrado por la bacteria Vibrio. En Maldita.es hemos desmentido otro contenido sobre que esta bacteria se había localizado en tres puertos de Bizkaia: era un aviso atribuido a VOST Euskadi, que negó haberlo emitido. La bacteria Vibrio prolifera en aguas con baja salinidad a más de 18 °C. Su presencia en el Mediterráneo y el Atlántico español “no es tan rara como se pensaba” debido al calentamiento del agua y la reducción de la salinidad, según este estudio publicado en 2025 en One Health. El mismo estudio, con datos de Cádiz de entre 2010 y 2023, señaló que las infecciones por Vibrio aumentaron en los periodos con más días de agua cálida, pero destacó que el aumento de la población en verano también pudo influir en el aumento de casos.
Aunque el cambio climático favorece episodios de calor, y estos pueden favorecer la proliferación de la Vibrio con la subida de la temperatura del mar, enlazarlo con un fenómeno concreto (ya sea el aumento de esta bacteria o la ola de calor en Europa de junio de 2026) requiere estudios de atribución específicos. Un primer análisis de World Weather Attribution concluye que las temperaturas registradas durante la ola de calor europea de junio de 2026 habrían sido prácticamente imposibles hace 50 años, y que las emisiones de combustibles fósiles han hecho que estos episodios sean más probables.
Vibrio es un género de bacterias de las cuales 12 especies pueden infectar al ser humano, según la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica. Puede causar desde gastroenteritis hasta infecciones graves como sepsis. El contagio se produce al consumir marisco crudo o poco cocinado, o cuando una herida abierta entra en contacto con agua infectada.
El visor del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC por sus siglas en inglés) utiliza datos satelitales en tiempo real sobre la temperatura y la salinidad de la superficie del mar para evaluar la idoneidad ambiental para la Vibrio. Hasta el 4 de julio de 2026 (fecha de los últimos datos), este visor muestra el mar Báltico como una de las zonas con mejores condiciones para esta bacteria en Europa. La detección de la Vibrio se ha vuelto más habitual en puntos de Europa, como el Báltico, por la baja salinidad y por el aumento de la temperatura de las aguas, según la ECDC. En 2018, uno de los años más calurosos registrados en Europa, se reportaron 445 casos de infección en el mar Báltico, más del triple de los que se registraron de media entre 2014 y 2017 (126), según este estudio publicado en 2022 en Eurosurveillance.