«Los huevos que compramos no son de verdad, son productos sintéticos»
¿Tú crees que los huevos que comes son de verdad? Pues no, el 99% de los estadounidenses han sido engañados. Si entras a una de esas llamadas fábricas de huevos no verás ni una sola gallina, solo filas enormes de tanques mezcladores. Los trabajadores echan al interior almidón, coagulantes, colorantes y saborizantes y los mezclan hasta obtener un líquido blanquecino. Luego lo tiñen de amarillo dorado y lo vierten en moldes para que tome forma. En cuestión de minutos aparece un huevo perfectamente redondo y con una cáscara brillante. Al romperlo hasta hace ese típico crack con la clara y la yema bien separadas y hasta huele parecido a un huevo real. La mayoría de la gente ni se da cuenta de la diferencia y piensa que compró huevos de buena calidad, pero en realidad esos huevos son productos totalmente sintéticos, hechos de químicos y sin ningún valor nutritivo. La gente paga un dineral creyendo que está comprando algo natural.