Los falsos médicos de YouTube: más de 1.000 canales hechos con IA y cómo la plataforma permite casi 100.000 vídeos en 30 idiomas

Publicado el
Share:
En corto:
“Dr. Richard Ben” asegura en uno de sus vídeos que en 24 horas es posible eliminar cualquier rastro de cáncer. En otro contenido, la “Dra. Laura Mendoza” promete que comiendo una fruta es posible decir “adiós al alzheimer”. Este mismo consejo da “Dr. John Meyers” para, supuestamente, revertir la diabetes. Pero Ben, ni Mendozaa ni Meyers son doctores reales ni los supuestos consejos y tratamientos que difunden están respaldados por la evidencia científica. Son avatares generados con inteligencia artificial y como estos hay, al menos, otros 1.043 canales de YouTube de falsos médicos desinformando sobre cuestiones relacionadas con la salud en más de una treintena de idiomas diferentes

Algunos de estos canales que hemos identificado en Maldita.es, que en total suman más de 23,7 millones de suscriptores y cuyas publicaciones acumulan casi 1.840 millones de visualizaciones, utilizan sus vídeos como un gancho para ganar dinero: bien tratando de convencer a los usuarios de que paguen una suscripción mensual para conseguir contenido exclusivo dentro de la plataforma, bien a través de donativos en páginas externas o con la venta de productos como guías o libros. 

1.046 canales de “médicos” generados con IA, la red de falsos expertos que inunda YouTube de desinformación

Richard Ben, Laura Mendoza y John Meyers son tres de los 1.046 canales de YouTube que utilizan inteligencia artificial para desinformar sobre salud. La cuenta más antigua de las analizadas se creó hace 20 años, concretamente el 6 de julio de 2006. Es la de la “doctora” Nieves Martínez, cuyos vídeos sobre “salud para adultos mayores” están marcados con la etiqueta de “Contenido con IA”. Sin embargo, la mayoría (más del 77%) aparecieron en la plataforma entre enero de 2025 y julio de 2026.

Dos de los canales analizados. Fuente: YouTube.

En apenas un año y medio, estos 809 canales de falsos sanitarios creados en los últimos 18 meses han conseguido sumar más de 13 millones de suscriptores y han publicado más de 62.000 vídeos con supuestos consejos de salud y tratamientos. Entre ellos encontramos contenidos desinformadores como este ejemplo (marcado con la etiqueta de YouTube que advierte de que es “Contenido con IA”) de la “doctora” Castillo (un perfil con más de 120.000 suscriptores) en el que asegura que hay siete frutas (granada, arándanos, limón, kiwi, naranja, manzanas y uvas moradas) que “previenen y matan células de cáncer”. “No existe una dieta mágica” ni tampoco alimento concreto que vaya a lograr curar un cáncer por sí misma, como tampoco existen superalimentos con propiedades anticancerígenas milagrosas, explicaba a Maldita.es Marta Villarino, dietista-nutricionista especialista en pacientes oncológicos.

El 77% de los canales se crearon en 2025 y 2026

Número de canales creados cada año distribuido por meses. Haz click encima de los cuadrados para consultar los datos

2006
2007
2008
2009
2010
2011
2012
2013
2014
2015
2016
2017
2018
2019
2020
2021
2022
2023
2024
2025
2026

Algunos de estos canales tienen cuentas abiertas en otras redes sociales donde publican el mismo tipo de contenido. Por ejemplo, la “doctora” Camille Reyes (un canal creado el 23 de junio de 2026 que ya suma más de 6.200 suscriptores) proporciona en su perfil el enlace a una cuenta de Facebook con el mismo nombre, en la que también difunde vídeos con supuestos consejos de salud, simulando ser una médica en su consulta. Estos contenidos, a diferencia de los que comparte en YouTube, no están marcados con ninguna etiqueta que permita identificar que se trata de contenido generado con IA. Por su parte, la “doctora” Nieves Martínez redirige, entre otros, a un perfil de Instagram, plataforma donde también hemos detectado una red coordinada formada por centenares de cuentas hechas con IA que pretenden vender suplementos alimenticios (algunos sin autorización sanitaria) y guías con supuestos consejos de salud. Otros canales redirigen a perfiles en Twitter (ahora X) y Telegram, entre otros.

Canales de “médicos” generados con IA que redirigen a otras redes sociales desde la descripción de su perfil. Fuente: YouTube.

Casi 100.000 vídeos en 33 idiomas publicados desde, al menos, 54 países diferentes

Los 1.046 canales de YouTube han publicado, en total, más de 96.400 vídeos que han alcanzado audiencias de todas partes del mundo (llegando a acumular casi 1.840 millones de visualizaciones dentro de la plataforma). Entre estos contenidos hay publicaciones en 33 idiomas diferentes, entre los que predominan el español, el inglés y el portugués. Estos tres idiomas están presentes en el 45,7% de los canales analizados.

Es aún más elevado el número de países en los que se ubican estos canales. Según la información disponible en la plataforma, las 717 cuentas para las que está disponible esta información publican vídeos desde 54 países diferentes. Entre ellos, destacan México, Estados Unidos, Brasil y España: un total de 303 canales (95 en España) están ubicados en alguno de estos cuatro países (es decir, el 42,3%).

Parecen médicos, pero no lo son: así intentan convencer de que sus consejos y tratamientos son “fiables”

Los protagonistas de estos canales y sus vídeos son, casi en su totalidad, médicos” generados con inteligencia artificial. Otros tantos evitan ponerse esa etiqueta para difundir sus supuestos consejos. Estos avatares aparecen, tanto en los vídeos que publican como en la imagen de perfil del canal, vestidos con uniformes sanitarios y llevando herramientas asociadas a esta profesión como, por ejemplo, un fonendoscopio. Los escenarios (ficticios) en los que se les dibuja pretenden recrear consultas médicas. Además, la mayoría de los canales utilizan términos como “dr”, “doctor”, “salud” o “remedios”, entre otros, tanto en sus nombres de usuario como en las descripciones del canal. Así, intentan aprovecharse de la reputación de los expertos en salud y científicos para aumentar su credibilidad

“Con más de 25 años de experiencia médica, el Dr. António ofrece consejos fiables sobre la prevención, los síntomas, las pruebas y los tratamientos de la próstata”. “Soy Dr. Vega médico de urgencias con más de 10 años de experiencia en primera línea”. “Bienvenidos a Dr. Revela, el canal donde la verdad sobre la salud sale a la luz”. Este tipo de afirmaciones, frecuentes en los canales analizados, que dan a entender que estas cuentas proporcionan consejos “que nadie te cuenta” o alegando su supuesta experiencia de varios años son otra de las estrategias que utilizan para ganarse la confianza de los usuarios.

Canales que se hacen pasar por médicos para aumentar su credibilidad ante los usuarios. Fuente: YouTube.

“El cáncer desaparecerá en 24 horas”, las promesas de curación (médicamente imposibles) de estos canales

Que sea un supuesto doctor con “años de experiencia” quien da las supuestas recomendaciones hace que sea más fácil que los usuarios caigan en engaños y den por buenas ciertas desinformaciones. Es por ello que pueden llegar a creer afirmaciones de estos falsos expertos como, por ejemplo, que es posible hacer “desaparecer” el “100% del cáncer” en 24 horas. Esto es lo que se puede leer en la miniatura de un vídeo publicado el pasado 4 de mayo de 2026 en el canal de YouTube del “doctor” Richard Ben, autoidentificado como “el oncólogo nº1”. Hay una serie de factores (como mantener un peso saludable, practicar actividad física o reducir el consumo de alimentos como productos ultraprocesados o carne roja) que, según la evidencia científica, pueden reducir el riesgo de padecer este tipo de enfermedades, pero no sirven para combatir o tratar la enfermedad (y mucho menos en 24 horas, como afirma el vídeo).

En realidad, el vídeo del “doctor” Richard Ben, que ha conseguido más de 430.000 visualizaciones en algo menos de tres meses, habla de hábitos diarios para “prevenir el cáncer después de 50”. Sin embargo, si un usuario no reproduce el vídeo y se queda únicamente con el mensaje de la miniatura estará siendo víctima de una desinformación que podría poner en riesgo su salud, ya que confiar en estos pseudotratamientos y consejos puede implicar que se descarten los tratamientos pautados, avalados científicamente y realmente efectivos. 

Como este, hay otros ejemplos en los que se utilizan frases desinformadoras en las miniaturas, que luego se no se repiten en el título, descripción y contenido del vídeo. La miniatura de uno de los vídeos del canal de la falsa experta “doctora” Laura Mendoza afirma que es posible decir “adiós al alzheimer” comiendo determinadas frutas. En realidad, se trata de una enfermedad que, a día de hoy, no tiene cura ni con fármacos ni con cambios en el estilo de vida (lo que incluye la alimentación).

Vídeos de diferentes canales con mensajes desinformadores en las miniaturas (izquierda) que matizan en la descripción y título del mismo (derecha). Fuente: YouTube.

Aunque no es lo habitual, algunos canales como el del “doctor” Richard Ben incluyen descargo de responsabilidad. Generalmente, bien en el perfil o en la descripción de los vídeos vemos mensajes como este: “Este canal tiene fines exclusivamente educativos y no sustituye el asesoramiento, el diagnóstico ni el tratamiento médicos profesionales. Consulta a un médico colegiado para obtener asesoramiento personalizado”. Este mismo texto (o parecido) se repite en varios idiomas como coreano, español, filipino, holandés, indonesio o inglés, entre otros.

De contenido de pago a donaciones directas o venta de productos: cómo se benefician económicamente estos canales

Además de desinformar sobre temas relacionados con salud, una parte de estos canales persiguen un beneficio económico dentro o fuera de YouTube. Sin embargo, en España, hacerse pasar por médico puede ser delito y está prohibida la publicidad de productos “con pretendida finalidad sanitaria (...)” que busquen “aportar testimonios de profesionales sanitarios”, según el real decreto sobre publicidad y promoción comercial de productos, actividades o servicios con pretendida finalidad sanitaria.

Por un lado, están los que buscan lucrarse en la propia plataforma animan a los usuarios a hacerse miembros del canal, un sistema mediante el que el espectador paga una cuota mensual para apoyar económicamente a un creador a cambio de ventajas exclusivas, insignias de fidelidad y emojis especiales. Por ejemplo, el canal remediosincreibles (que tiene más de 1,6 millones de suscriptores y publica contenidos en español desde República Dominicana) utiliza este método con precios que van desde los 1,99 a los 24,99 euros.

Y por otro lado, están los canales que reciben dinero de otros usuarios en plataformas externas a YouTube. Unos, como el canal DrCynthiaAdeyemi, piden donativos a través de páginas como Buy Me a Coffee (en español, "invítame a un café"), web que permite recibir donaciones, propinas o pagos recurrentes de sus seguidores. Otros venden libros y guías con supuestos consejos de salud. El canal en francés llamado DocteurLouisRomain, con casi 50.000 suscriptores, enlaza a una guía con supuestos consejos para “mejorar la salud, aliviar el dolor y recuperar el verdadero bienestar en la vida diaria” después de los 60 años. Vende este producto por unos 8 euros. Este patrón se repite en los perfiles de Instagram, que venden, además, suplementos alimenticios.

Diferentes formas que utilizan algunos de los canales analizados para ganar dinero. Fuente: YouTube, Buy Me a Coffee y página web.

Metodología

Para este artículo, Maldita.es ha recopilado 1.046 canales de YouTube que utilizan la inteligencia artificial para difundir contenidos sobre salud. Los perfiles fueron creados entre el 6 de julio de 2006 y el 14 de julio de 2022, en el momento de recogida de los datos, sumaban más de 1.800.000.000 suscriptores y habían publicado más de 96.000 contenidos. A 31 de julio, algunos de los canales han sido eliminados de la plataforma.

Para cada una de estas cuentas se ha recopilado la siguiente información: enlace, nombre de usuario y nombre de perfil (no tiene por qué coincidir con el nombre de usuario y puede coexistir con el de otros usuarios), número de identificación de la plataforma, el país que recoge YouTube (la cual explica en su página web que se determina en función de diferentes variables como la dirección IP, las direcciones guardadas de casa o del trabajo y la ubicación GPS del dispositivo), el texto de la descripción, la fecha de creación, número de publicaciones (e idioma de las mismas) y suscriptores.

Para agilizar el proceso de recopilación de datos se ha utilizado una herramienta externa para scrapear los canales. Con esta página web se han generado 33 documentos diferentes en formato .csv (uno por cada idioma), que después se han fusionado en una única base de datos para facilitar el análisis de los mismos. En la base de datos final, únicamente se han tenido en cuenta aquellas variables que resultaban útiles para el estudio.

hay más cuentas con estas características disponibles en la plataforma, por lo que la muestra incluída en este artículo no abarca la totalidad de perfiles pero sí representa el fenómeno.

Si tienes cualquier duda puedes consultarnos en [email protected]