Anuncios en redes sociales, mensajes de WhatsApp y llamadas que ofrecen un aislamiento térmico por un euro
Aislar la buhardilla o el ático por un euro o por poco más: es la oferta que circula en anuncios de redes sociales y que también ha llegado al correo de Maldito Timo a través de personas que aseguran haber recibido este servicio o haber contactado con empresas que lo ofrecen. Algunos usuarios afirman que fueron ellos quienes se pusieron en contacto tras conocer la oferta, mientras que otros cuentan que recibieron mensajes por WhatsApp o llamadas telefónicas en las que les ofrecían realizar el aislamiento térmico.

Aislar una buhardilla, como cualquier obra de mejora en un edificio, es un servicio que tiene un coste, pero hay empresas que ofrecen realizar esta obra por un euro porque, según aseguran a las personas interesadas, pueden recuperar parte o la totalidad de lo que les cuesta llevar a cabo el trabajo a través del sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE). Estos certificados son unos documentos que acreditan el ahorro de energía logrado a partir de aplicar medidas de eficiencia energética, como por ejemplo la mejora del aislamiento de una casa.
Un lector de Maldita.es asegura que una empresa le aisló la buhardilla por 1,21 euros, aunque decidió escribirles por WhatsApp porque no quedó conforme. En la conversación pregunta qué ocurriría si la empresa no consiguiera certificar el ahorro energético necesario para financiar la obra. La respuesta que recibe es que no tendrá que pagar nada más, tanto si se obtiene el certificado como si no. La empresa explica que solicita los CAE y después los vende a compañías energéticas —a las que denomina “contaminantes”— para recuperar el dinero invertido. Además, reconoce que existe el riesgo de no conseguir la certificación, aunque asegura que prepara el expediente “con cuidado” para evitarlo.

Otro usuario cuenta que contactó con una empresa que le envió un documento con los requisitos para acogerse a la oferta. Entre ellos figuraban ser propietario de la vivienda, que el inmueble se hubiera construido antes de 2006, que la buhardilla fuera accesible y que tuviera una superficie mínima de 60 metros cuadrados. Según explica, la empresa también le indicó que la financiación se realizaba mediante el sistema de CAE y que solo tendría que aportar un euro como prueba de consentimiento.
Los Certificados de Ahorro Energético pueden pagar la obra, pero no garantizan que el aislamiento salga gratis, según la OCU
Según explica la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el mecanismo permite que las empresas que llevan a cabo mejoras para ahorrar energía obtengan certificados que después pueden vender a grandes compañías energéticas. Estas compañías tienen la obligación de contribuir económicamente al Fondo Nacional de Eficiencia Energética, pero pueden reducir el importe de su aportación si justifican que han conseguido determinados ahorros. Para ello, no tienen que realizar las mejoras por sí mismas: también pueden comprar los certificados generados por actuaciones de terceros, como el aislamiento de una vivienda.
Así, una empresa instaladora puede descontar de la factura el importe que espera obtener por esos certificados y ofrecer al propietario una obra por un precio muy reducido o incluso sin coste. Sin embargo, y como asegura la OCU, este tipo de oferta es “engañosa” porque que el aislamiento pueda financiarse mediante este sistema no significa que todas las viviendas puedan acogerse a una oferta de un euro ni que la gratuidad esté garantizada. Según la OCU, la cantidad de certificados que se pueden generar depende, entre otros factores, de las características de la vivienda y del ahorro energético que permita conseguir el aislamiento.
La OCU explica a Maldita.es que hay varios motivos por los que una actuación puede no generar los certificados necesarios para financiar la obra. Por ejemplo, si el aislamiento no cumple los requisitos establecidos por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, como el espesor mínimo exigido, que la buhardilla o desván sea habitable o que la vivienda esté en una zona cálida (ya que el ahorro energético conseguido será escaso).
También puede rechazarse el expediente si falta documentación o hay incoherencias entre las facturas, las fotografías del antes y el después del aislamiento o la memoria técnica. Incluso cuando el expediente es válido y se emiten los certificados, su venta podría no cubrir el coste completo de la instalación si el precio que ofrece la compañía energética es inferior al previsto, asegura la organización.
Cómo se emiten los CAE y cómo puede reclamar el consumidor si la obra está mal hecha
Un verificador independiente, al que se le denomina “verificador de ahorro energético”, es una entidad acreditada por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) que revisa que el aislamiento y los documentos sean correctos y confirma el ahorro conseguido. Después, el Gestor Autonómico del CAE, órgano con competencias en materia de eficiencia energética designado por la comunidad autónoma, comprueba que la actuación se ha verificado favorablemente y concede los certificados, que pasan a inscribirse en el Registro Nacional. Una vez registrados, los certificados pueden venderse a una compañía energética, explica la OCU.
La organización también asegura que los CAE se emiten en función del ahorro energético que se determina en la ficha técnica, no por comprar un producto concreto. Por ejemplo, adquirir e instalar lana mineral no da derecho por sí solo a obtener un certificado: este se genera si la instalación realizada acredita el ahorro.
Estos certificados no deben confundirse con el Certificado de Eficiencia Energética (CEE), que indica la calificación energética de una vivienda y que es obligatoria para venderla o alquilarla. Como explica la OCU a Maldita.es, el CAE se cede una sola vez y una vez que es emitido y liquidado desaparece para el consumidor, pero no pierde la posibilidad de vender su casa. Lo que no puede hacer es volver a generar certificados por el mismo aislamiento, porque ese ahorro ya se ha utilizado para obtenerlos.
Más allá de la financiación, una mala instalación puede ocasionar problemas para el consumidor, como que queden zonas sin aislar, menor ahorro del esperado, mala colocación del material o humedades y condensaciones, asegura la OCU. Por eso, conservar la factura es importante a la hora de reclamar si los trabajos no se corresponden con lo contratado, así como el presupuesto aceptado, el contrato, la ficha técnica del aislamiento, las fotografías y los certificados que entregue la empresa instaladora.
La OCU recomienda revisar el contrato para evitar costes inesperados y advierte del posible uso comercial de los datos personales
Antes de aceptar una oferta, la organización recomienda prestar atención a las condiciones del contrato. Algunas empresas incluyen cláusulas que supeditan el importe descontado de la factura a que el ahorro energético se certifique finalmente. Si no se consigue esa certificación, el propietario podría tener que asumir un coste que pensaba que no tendría. La OCU aconseja no firmar un contrato con esta condición salvo que se esté dispuesto a pagar la obra si los certificados no salen adelante.
La organización también advierte de que la falta de información sobre estas ofertas puede afectar a la recopilación de datos personales, que podrían utilizarse con fines comerciales. Por ello, recomienda comprobar qué empresa está detrás de la propuesta, leer las condiciones de la cesión de los certificados y asegurarse de que el pago que se ofrece no depende de que la instaladora consiga finalmente la certificación del ahorro.
Por su parte, desde la Federación de Consumidores y Usuarios (CECU) aconsejan “que nadie contrate nada sin recibir previamente toda la documentación sobre las obligaciones y derechos de la relación contractual, el coste, y el procedimiento para solicitar las ayudas, y todos los datos de la empresa que hay detrás”, advierten desde CECU.
La Policía Nacional advirtió de llamadas sobre aislamientos a un euro que solicitaban datos personales y económicos
Desde la Policía Nacional aseguran a Maldita.es que lanzaron una advertencia sobre estas llamadas que ofrecían aislamiento por un bajo precio en las que se solicitaban datos personales y económicos a los usuarios. Según afirman, no han recibido ninguna denuncia al respecto, pero recomiendan no facilitar datos personales o bancarios a través de llamadas.
En una advertencia emitida por la Policía Nacional de Huesca en noviembre de 2024, se alertaba a la ciudadanía de que se estaban realizando “llamadas fraudulentas” bajo el pretexto de ayudas económicas de los fondos europeos Next Generation.