Del falso alquiler a una lista de morosos: cómo un timo acabó en una suplantación de identidad y una deuda de más de 3.000 euros

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"Fui a financiar un teléfono y me dijeron que no podía porque estaba en una lista de morosos". Dos años después de haber sido timada al intentar alquilar un piso en Madrid, Cristina (nombre ficticio) descubrió que los documentos que entregó al supuesto casero habían servido para abrir un préstamo a su nombre y que figuraba en una lista de morosidad por una deuda de más de 3.000 euros. Si descubres una deuda que no es tuya, abogados y organismos como la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (ASNEF) y el Banco de España recomiendan denunciar la suplantación de identidad, contactar con la entidad que reclama el pago y solicitar la retirada del fichero de morosos. 

"Nunca imaginas que alguien que te envía su DNI te va a estafar": cómo una estafa puede acabar en una suplantación de identidad  

Todo empezó en septiembre de 2022 cuando Cristina y una amiga buscaban un piso de alquiler en Madrid. "Para el 1 de octubre ya teníamos que tener piso y, como vivíamos en Marbella y Málaga, era muy difícil verlo en persona", cuenta a Maldita.es. Encontraron un anuncio de un piso en Idealista por unos 1.000 euros al mes y el supuesto propietario llegó incluso a hacer una videollamada con una de ellas.

"El hombre nos pasó su DNI y ahí confiamos mucho porque nunca te imaginas que una persona que te envía su identificación te va a estafar", recuerda. También les envió un contrato de alquiler con sus datos personales, la dirección de la vivienda y el resto de la documentación, por lo que decidieron reservar el piso. Entre las dos adelantaron 550 euros por Bizum como señal.

El supuesto casero también les pidió que le enviaran una copia del DNI por ambas caras, las tres últimas nóminas y otros datos personales. "Nos parecía lógico que para alquilar un piso te pidieran esos documentos. En ese momento la desesperación te lleva a confiar de más en la gente", explica. Poco después les dijo que el dinero debían enviárselo al número de su supuesta mujer porque él tenía "un problema en el banco".

Empezaron a sospechar cuando pidieron un justificante de la reserva antes de firmar el contrato y no se lo enviaba. "Nos dijo que al final el piso no lo iba a alquilar y que nos devolvería el dinero, pero empezó a dejar de contestar". Ante la falta de respuestas, decidieron llamar a la mujer a cuya cuenta habían enviado los 550 euros. Ella les explicó que era la mujer de un amigo del supuesto casero, y que únicamente le había hecho el favor de recibir el dinero en su cuenta y que desconocía que se tratara de un engaño. Fue ella quien las puso en contacto con otras víctimas y, entre todos, comprobaron que al menos seis personas habían sido timadas por el mismo anuncio y la misma persona.

Más tarde descubrieron que la vivienda ni siquiera existía. Tras denunciar los hechos, la policía les informó de que el supuesto propietario acumulaba numerosas denuncias por estafa y estaba en busca y captura. 

Con una deuda de más de 3.000 euros y en una lista de morosos: cómo descubrió que habían utilizado su identidad

Dos años después, a principios de agosto de 2026, cuando Cristina intentó financiar la compra de un teléfono móvil, no se lo permitieron porque figuraba en un registro de morosidad de la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE) por una deuda de más de 3.100 euros con Cofidis. "No entendía nada", asegura. Fue entonces cuando desde la entidad financiera le confirmaron que existía un préstamo firmado a su nombre para financiar la compra de una bicicleta en Logroño, una ciudad en la que asegura que nunca ha estado.

Al revisar la documentación, comprobó que el contrato incluía muchos de los datos personales que había entregado para alquilar el piso: su DNI, sus nóminas e incluso una cuenta bancaria abierta a su nombre. Sin embargo, el número de teléfono, el correo electrónico y los datos bancarios que figuraban en la financiación no eran los suyos. "Me dijeron que tenían todos mis datos, pero el correo se lo habían inventado y la cuenta del banco no era la mía, estaba abierta a mi nombre", explica.

La coincidencia de fechas fue lo que le hizo relacionar ambos hechos. La compra fraudulenta se formalizó unos días después de que enviara toda su documentación al supuesto propietario del piso en 2022. 

Además, como afirma Cristina a Maldita.es, Cofidis ya había vendido esa deuda a una empresa irlandesa especializada en la compra de créditos impagados, que había iniciado acciones judiciales para reclamar el dinero. "A mí no se me había notificado nada porque el correo y el número de teléfono no eran el mío", relata.

Qué hacer si descubres que apareces en un fichero de morosidad por una deuda que no es tuya 

Según el despacho de abogados Distrito Legal, lo primero es reunir todas las pruebas posibles, como el contrato fraudulento, comunicaciones de la entidad financiera o cualquier documento que demuestre que no has realizado esa contratación, y presentar una denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia Civil.

Con esa denuncia, Distrito Legal recomienda contactar con la entidad que reclama la deuda para comunicar que has sido víctima de una suplantación de identidad, solicitar una copia del contrato y pedir que eliminen tus datos de la lista de morosos. En el caso de ASNEF, la propia organización indica que las víctimas pueden solicitar la retirada de la anotación enviando la denuncia y una copia del DNI a través del área de consumidores de Equifax o por correo postal.

Además, el Banco de España recomienda consultar la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE) si sospechas que pueden haber solicitado otros préstamos, créditos o avales a tu nombre. Si detectas alguna operación que no has autorizado en una entidad supervisada, también puedes presentar una reclamación ante el Departamento de Conducta de Entidades del Banco de España. Si, pese a las pruebas de la suplantación, la entidad mantiene la deuda o no corrige la situación, desde Distrito Legal señalan que puede ser necesario acudir a la vía judicial para reclamar la eliminación de la deuda y de la inscripción en el fichero de morosos.