“Me dijeron que era una forma fácil de ganar dinero”: el reclamo para captar cuentas bancarias
“Compro cuenta Openbank. Pago al momento por Bizum”. “Necesito cuenta Imagin recién creada”. “Busco cuentas bancarias españolas”. Mensajes como estos aparecen en perfiles de TikTok y grupos de Facebook donde usuarios ofrecen dinero a cambio de cuentas bancarias de todo tipo. Prometen pagos rápidos, ingresos fáciles y, en algunos casos, recompensas adicionales por captar a otras personas.

Marina*, una de las afectadas con las que ha podido hablar Maldita.es, llegó a una de estas ofertas a través de una mujer a la que seguía en TikTok. “Lo vendía como una forma de ganar dinero por abrir una cuenta bancaria”, explica. La mujer le facilitó un correo electrónico, una dirección y los pasos exactos que debía seguir durante el registro.
Según explica la asociación de víctimas La Colmena Antiestafas, algunos de estos perfiles utilizan supuestos “tutores” que acompañan a la víctima durante el proceso de alta de la cuenta online. El objetivo, indican, no es ayudar a abrir la cuenta, sino obtener el control de los datos necesarios para gestionarla: correo electrónico, contraseñas, fotografías del DNI o códigos de verificación. “A los días de haber creado la cuenta, avisan a la víctima de que ya pueden eliminarla, pero la realidad es que en ese momento los timadores ya han cambiado las credenciales de acceso y tomado el control de la misma”, añaden.
“La mayoría de afectadas somos gente sin antecedentes, así que imagínate la impresión de que la policía recoja tus datos, tus huellas y te haga fotos como una delincuente”, asegura Marina*. En su caso, su identidad fue utilizada para crear cuentas falsas en plataformas como Booking y Fotocasa para quedarse con la fianza de las víctimas.
Pero no es un caso aislado. Lourdes* (nombre ficticio), otra afectada por este modus operandi, explica a Maldita.es que una persona le ofreció dinero por abrir una cuenta y le pidió que utilizara números de teléfono y correos electrónicos que le iban a dar. “Me empecé a preocupar porque me habían quitado el acceso de la cuenta. Fui al banco y habían hecho movimientos muy raros”, añade. Después fue cuando descubrió grupos de Telegram dedicados a la compraventa de cuentas bancarias.
“En mi cuenta se han movido 30.000 euros en mes y medio”: qué son las cuentas mula y para qué las utilizan
Los ciberdelincuentes “no están comprando una cuenta bancaria como tal, sino una infraestructura para mover dinero, recibir fondos de víctimas, fragmentar operaciones y dificultar la trazabilidad real de los autores. Es lo que comúnmente se conoce como cuentas mula o mulas bancarias”, explica Ernest Abelló, perito judicial especializado en protección de datos y maldito que nos ha prestado sus superpoderes. No es un fenómeno nuevo, aunque sí se ha sofisticado y se ha normalizado mucho a través de redes sociales como TikTok, Facebook, Instagram o Telegram, señala el experto.
Algunos de estos perfiles buscan cuentas con ciertas preferencias: que sean de bancos concretos, de reciente creación o cuentas que ya tengan historial de movimientos. Los expertos consultados explican que las seleccionan en función de la utilidad que pueden tener para mover dinero o dificultar el rastreo de las actividades fraudulentas.
Joan Torras, experto en estafas online, fundador de Infoestafas.com y maldito que nos ha prestado sus superpoderes, asegura que determinadas entidades pueden resultar más atractivas para los delincuentes porque conocen mejor su funcionamiento, los tiempos de las transferencias o los servicios asociados. Por su parte, Ernest Abelló añade que algunas cuentas permiten operar con herramientas como Bizum, pagos inmediatos o transferencias rápidas, lo que puede facilitar determinadas campañas de fraude. Ambos coinciden en que esto no significa que un banco sea menos seguro que otro, sino que los delincuentes buscan las opciones que mejor se adaptan a su forma de operar.
La antigüedad de la cuenta también puede influir. Una cuenta recién abierta puede utilizarse rápidamente para recibir dinero o realizar operaciones puntuales, mientras que una cuenta con movimientos previos puede aparentar una actividad más normal y levantar menos sospechas, indican los especialistas. En ambos casos, lo que realmente buscan los ciberdelincuentes no suele ser el dinero que haya dentro. “El verdadero valor está en el acceso, el IBAN y la identidad real del titular”, resume Abelló. Tener una cuenta asociada a una persona real les permite recibir fondos, mover dinero entre distintas cuentas y alejar el foco de los verdaderos responsables.
Los expertos advierten de que, en muchos de estos casos, el objetivo va más allá de utilizar temporalmente una cuenta para mover dinero. Javier Sanz, criminólogo especializado en cibercriminalidad y maldito que nos ha prestado sus superpoderes, explica que en esta variante de mula bancaria “el delincuente es quien opera la cuenta suplantando la identidad de la víctima”. Según el experto, estas cuentas pueden incluso revenderse posteriormente a terceros en mercados clandestinos, donde su precio varía en función del banco, la antigüedad de la cuenta o los límites operativos que tenga asociados. “La acción central ya no es transferir dinero, es ceder una identidad bancaria”, resume Sanz.
Desde abrir cuentas en casas de apuestas a la compra de tractores: cómo los ciberdelincuentes suplantan la identidad de las víctimas
“En mi caso las estafas están hechas en portales de Fotocasa y Booking, los timadores abren ofertas para quedarse con las fianzas. Llevo ya cuatro declaraciones judiciales y la última denuncia me llegó hace dos días”, explica a Maldita.es Marina*, una de las afectadas. En el grupo de WhatsApp que comparte con otras víctimas, que ya reúne a unas 80 personas, asegura que hay casos en los que los delincuentes han utilizado identidades ajenas para comprar coches o tractores. Desde La Colmena Antiestafas añaden que algunas víctimas también se están encontrando en la declaración de la renta beneficios atribuidos a cuentas de juego online que nunca utilizaron y por los que no han recibido ningún dinero.
Los especialistas consultados advierten de que el problema no termina con la pérdida de una cuenta bancaria. Tanto Ernest Abelló como Kenia Mestre, abogada especializada en protección de datos de Legal Box Plus y maldita que nos ha prestado sus superpoderes, coinciden en que cuando una persona entrega su DNI, fotografías, correo electrónico, número de teléfono o incluso vídeos de verificación, está proporcionando información suficiente para construir una identidad digital completa.
Con esos datos, los delincuentes pueden abrir perfiles falsos, contratar servicios, solicitar financiación, crear cuentas en plataformas de compraventa o utilizar la identidad de la víctima para dar apariencia de legitimidad a nuevas estafas. En el caso de plataformas como Booking o la venta de vehículos y maquinaria, Abelló explica que los ciberdelincuentes aprovechan que la confianza entre usuarios se basa muchas veces en perfiles aparentemente verificados y documentación real. “El delincuente utiliza la identidad de una persona real para dar credibilidad a un fraude frente a otra víctima”, resume.
Además, las consecuencias no son únicamente económicas. Los expertos alertan de que las víctimas pueden acabar vinculadas a movimientos de dinero que desconocen, recibir reclamaciones de terceros, requerimientos de Hacienda o incluso citaciones policiales y judiciales. Y aunque finalmente consigan demostrar que también fueron engañadas, el proceso para aclararlo puede ser largo y complicado. Como recuerda Kenia Mestre, “el riesgo no se limita a la cuenta bancaria inicialmente abierta, sino que puede extenderse a múltiples ámbitos de la vida digital de la víctima”. Porque una vez que esos datos salen de su control, pueden circular, revenderse y reutilizarse durante meses o incluso años.
De la necesidad económica a las denuncias judiciales: por qué las víctimas aceptan abrir cuentas por 15 euros
Lourdes*, una de las víctimas, explica que aceptó abrir cuentas bancarias porque atravesaba una situación económica y personal muy complicada. En los grupos de víctimas hay perfiles muy diversos, desde personas jóvenes hasta madres con hijos que se enfrentan ahora a procedimientos judiciales.
Para Javier Sanz, criminólogo especializado en cibercriminalidad y maldito con superpoderes, “no hay un perfil como tal”, explica. El experto sostiene que lo importante son los factores de riesgo y señala que muchas veces detrás de estas decisiones hay situaciones de vulnerabilidad económica, estrés o la necesidad de conseguir ingresos de forma rápida. “No hay que pensar que la víctima es alguien tonto o despistado. Suelen ser usuarios que sufren una presión económica y encuentran la oportunidad perfecta para aliviar esa tensión”, señala.
Además, los reclutadores suelen dirigirse a personas con poca experiencia financiera, como jóvenes o personas migrantes, y aprovechan la normalización del “dinero fácil” en redes sociales. Según Sanz, muchos usuarios conviven a diario con vídeos que presentan este tipo de ingresos como algo habitual y terminan percibiéndolos como una forma más de conseguir un dinero extra. A esto se suma un mensaje recurrente utilizado por los captadores: “No es tu cuenta de siempre, no tienes dinero ahí, no pierdes nada”. El criminólogo explica que ese argumento consigue desactivar la percepción del riesgo en cuestión de segundos.
Por eso, muchas víctimas no llegan a valorar las posibles consecuencias judiciales. “Su cerebro no está comparando 20 euros con una condena penal”, resume Sanz. Lo inmediato y tangible —cobrar 15 o 20 euros por abrir o vender una cuenta bancaria— pesa más que un riesgo que perciben como lejano o improbable. “En su representación mental de lo que están haciendo, ese riesgo es prácticamente inexistente”, concluye.
Meta y TikTok alojan decenas de perfiles que promocionan este engaño
En Maldita.es hemos encontrado hasta 24 cuentas de TikTok y 13 perfiles en Facebook que promocionan este método de engaño. Todo esto sucede a pesar de que las políticas de las propias plataformas prohíben el contenido fraudulento. Las normas de la comunidad de TikTok establecen que no permiten el contenido que “promueve o facilita los fraudes, las estafas o los planes engañosos”. Asimismo, las normas de Meta aseguran que no está permitido el contenido que tenga como objetivo cometer “fraudes y estafas relacionados con mulas bancarias y lavado de dinero”.
Las grandes plataformas como TikTok y Facebook tienen que tener, según el Reglamento de Servicios Digitales de la Unión Europea (DSA), medidas eficaces para reducir el riesgo de que sus servicios se usen para difusión de contenido ilícito. La DSA también las obliga a actuar con rapidez para retirar publicaciones o limitar su difusión cuando tienen conocimiento de que un contenido puede ser ilegal, ya sea porque lo detectan o porque reciben avisos de los usuarios.
En este artículo han colaborado con sus superpoderes Joan Torras, experto en estafas online, fundador de Infoestafas.com; Kenia Mestre, abogada especializada en protección de datos de Legal Box Plus; Ernest Abelló, perito judicial en protección de datos; y Javier Sanz, criminólogo especializado en cibercriminalidad.
Kenia Mestre forma parte de Superpoderosas, un proyecto de Maldita.es que busca aumentar la presencia de científicas y expertas en el discurso público a través de la colaboración en la lucha contra la desinformación.
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