Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, en sus siglas en inglés), en 2023 había en el país 46,4 mil millones de barriles de petróleo de reservas probadas, es decir, petróleo que puede extraerse con “certeza razonable” según las condiciones operativas y económicas actuales. Respecto al consumo, según el cálculo con datos de la EIA, en 2025 llegó hasta los 7,5 mil millones de barriles anuales. Con esto, si nada cambia, las reservas se agotarían en seis años aproximadamente.
Ahora bien, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, siglas en inglés) estimó en una publicación de 2025 que en el país habría 29,4 mil de millones de barriles de petróleo de recursos “técnicamente recuperables y no económicamente recuperables” en tierra, lo que aumentaría el plazo otros cuatros años al ritmo de consumo estimado por la EIA y si nada cambia. El Bureau of Ocean Energy Management (BOEM), la agencia federal encargada de administrar de forma responsable el desarrollo de recursos energéticos y minerales y geológicos en la Plataforma Continental Exterior (OCS), estimó una media de 68,8 mil millones de barriles de petróleo técnicamente recuperable sin descubrir en la zona costera de EEUU en su estudio más reciente, de 2021. Sumando los recursos técnicamente recuperables en territorio federal y territorio costero (98,2 mil millones de barriles), que pudieran extraerse en su totalidad y si el consumo se mantuviera igual al calculado por la EIA entre enero y noviembre de 2025, EEUU aumentaría el plazo unos 13 años.
Por otra parte, un informe de Rystad Energy de 2023, estimó que en Estados Unidos habría 192 mil millones de barriles de petróleo recuperable. En este caso, entendiendo que se pudieran extraerse en su totalidad, al ritmo de consumo actual y si nada cambia, EEUU aumentaría el plazo más de 25 años.