La web Mediterráneo Digital ha publicado un contenido en el que afirma que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, "prepara una reforma de la Constitución para blindarse" en el cargo. No es el caso: no hay ninguna prueba.

La web no vuelve a hablar en todo el texto de lo que se dice en el titular. Únicamente hacen referencia al barómetro de mayo del Centro de Estudios Sociológicos (CIS) y a que el 42,6% de los encuestados estaría a favor de una reforma constitucional "para prescindir del requisito de la mayoría absoluta para elegir el presidente del Gobierno".

Eso no quiere decir que Pedro Sánchez esté preparando esa o cualquier otra reforma de la Constitución que le permita "blindarse como presidente". De hecho, no hay ninguna prueba de ello.

La reforma constitucional en España: un proceso complejo que requiere amplias mayorías en Congreso y Senado

Un hipotético proyecto de reforma de la Constitución de Pedro Sánchez necesitaría ser aprobado por los mecanismos que prevé la propia Carta Magna. Esas reformas se pueden llevar a cabo mediante los artículos 167 y 168 dependiendo de la naturaleza de las mismas.

Tanto el profesor de derecho constitucional de la Universidad de Sevilla Joaquín Urias como José Luis López González, docente de dicha rama en la Universidad Autónoma de Madrid, nos explican que el artículo 167 requiere que un proyecto de reforma sea aprobado por tres quintos del Congreso de los Diputados y el Senado y sólo será necesario un referéndum "si lo pide la décima parte de los diputados".

Por otra parte, el artículo 168 se aplica para las reformas que proponen la revisión total de la Constitución o que pretenden modificar parte del título preliminar, así como los artículos que delimitan los derechos fundamentales y de las libertades públicas y los artículos sobre la Corona.

Urias describe el artículo 168 como un procedimiento más "complejo" que requiere el voto favorable de dos tercios de ambas cámaras, la disolución de las cortes y que dos tercios de los nuevos diputados y senadores voten a favor. Además, es obligatoria la celebración de un referéndum vinculante para ratificar la reforma.

Desinformar en los titulares: otra forma de manipulación

Incluir «información» en el titular que después es desmentida (o no mencionada) en el texto es otra forma de difundir desinformación y cada vez es más habitual, aprovechando que un alto porcentaje de personas sólo lee los titulares.

El clickbait, la técnica de usar titulares sensacionalistas para lograr que el lector haga clic, es usado por medios de comunicación de todo el mundo y su extensión en redes sociales llevó a Facebook a reducir el impacto de estos titulares trampa.

Pero hay algo más peligroso aún: cuando las técnicas utilizadas para el clickbait se unen con una intención claramente política, con el fin de generar titulares impactantes que luego no se corresponden con lo que cuenta el contenido.

Por todo ello, no quedarse sólo en el titular es una de las seis reglas que os damos en nuestro manual para que no te la cuelen.