Es posible que en los últimos días te hayas encontrado con un contenido en redes en el que se dice que una famosa ha concedido su "primera entrevista desde que anunció su retiro de la farándula". Esa famosa, que en algunos casos es Malú y en otros Ana Torroja, habría hablado sobre "nuevos negocios, planes para el futuro y cómo se ve tan joven", pero esas entrevistas no son reales: sólo buscan venderte unas cremas rejuvenecedoras.

La web de la entrevista ficticia copia el diseño de la página de CNN para intentar dar credibilidad a su contenido e incluso usan el nombre de una periodista real de dicho medio, pero ni los contenidos han sido publicados por la CNN ni la periodista ha hecho esas entrevistas.

Como se puede comprobar en las capturas anteriores, tanto el titular como el contenido de las entrevistas falsas a Ana Torroja y Malú son exactamente iguales. Además, en ambos casos usan testimonios falsos de personas que supuestamente se habrían beneficiado de los efectos de la crema.

Lo hemos podido comprobar a través de una búsqueda inversa de imágenes, donde se ve que las fotos de las mujeres a las que identifican con distintos nombres españoles ya han sido difundidas en otros idiomas y con diferentes identidades.

Una muestra "gratuita" que se convierte en una suscripción de 100€ al mes

Cuando pinchas en cualquier enlace de las entrevistas falsas te llevan a otra página en la que te piden tus datos para poder beneficiarte de una de las cremas y que marques una casilla para recibir un "boletín informativo de vida saludable".

Además, comparte las supuestas propiedades de la crema y presiona al usuario al decir en el margen superior que han recibido un "aumento de la demanda" pero que aún les quedan productos "en stock".

Una vez rellenas los datos, te lleva a otra web de apariencia similar en la que piden los datos de tu tarjeta de crédito y que pagues los 6,90€ a cambio de enviar y proteger la muestra gratuita. Además, repiten que tienen "baja disponibilidad" y que existe un "riesgo alto de agotar existencias".

El truco está en la letra pequeña, donde dicen que pasado un periodo de 14 días pasarán a cobrarte 92,47€ al mes y una "tasa añadida" de 6,90€, y recibirás un "suministro mensual" de la crema Nulante.

En el margen inferior de la página también aclaran que el producto no está "aprobado por ninguna autoridad reguladora internacional" y que no se hacen "responsables por comentarios, informes, correos electrónicos, anuncios o blogs que pudieron haber llevado a esta página" ni de la "información inexacta, estadísticas o las afirmaciones realizadas por terceros" sobre la crema.

El teléfono de contacto de la empresa está vinculada a distintas quejas publicadas en internet

En la web ofrecen un número de atención al cliente para aquellos que busquen más información sobre el producto o quieran cancelar su suscripción. Buscando ese mismo número en internet, aparecen numerosas quejas de personas que se quejan de que una supuesta empresa llamada Lutrevia les hace cargos de 100€ todos los meses a cambio de cremas y de píldoras en otros casos.

Hemos buscado información acerca de Lutrevia, pero lo único que aparece es una web a medio hacer en cuya portada hablan de cómo sus productos pueden ayudar a luchar contra el envejecimiento. Sin embargo, cuando pinchas en cualquier otra pestaña de la página, incluida la de contacto, aparece un texto predeterminado en inglés.

Un modus operandi que cruza fronteras

No sólo en España se está utilizando a mujeres famosas para promocionar cremas de forma fraudulenta. En Maldita.es hemos detectado cómo en algunos países anglosajones se ha usado la imagen de la duquesa de Sussex, Meghan Markle, y la reina Isabel II para vender otra crema.

Esa web incluye los mismos testimonios falsos que la web en español, con exactamente el mismo texto pero en inglés. Lo único que cambian es el nombre y el lugar de donde proceden las mujeres.

Además, cuando pinchas en cualquier enlace te llevan a una página que también es idéntica a la que te pide los datos en la versión española: los colores, los textos, el diseño... todo es igual salvo la modelo y el nombre de la crema.

Por lo tanto, pese a que la empresa detrás de estas campañas avisa en la letra pequeña de que pasado el periodo de prueba se pasará a cobrar 100€ al mes, utiliza entrevistas inventadas, testimonios falsos, y se hace pasar por un medio de comunicación para conseguir clientes.