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Por qué sube la luz y cómo regula el Gobierno los precios de mercado

Publicado lunes, 18 enero 2021
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La borrasca Filomena no sólo ha traído frío, heladas y nieve, también un sobrecoste en la factura de la luz. El precio de la electricidad se ha disparado con la llegada del temporal y en las redes sociales han circulado numerosos mensajes señalando al Gobierno como responsable. Este 8 de enero, el precio de la luz ha llegado a los 22,14 céntimos por kilovatio hora (kWh), casi el doble que la media de 2020, según datos de Facua-Consumidores en Acción. Pero, ¿por qué sube la luz y cómo regula el Gobierno los precios de mercado? Te lo explicamos: 

En el precio de la electricidad, hay una parte fija (los peajes o cargos), que regula el Gobierno a través de la Ley, y otra que varía en función del mercado mayorista (sin contar los impuestos). En ambas partes el Gobierno tiene capacidad de acción, aunque en la fija más que en la variable.

En la parte fija los costes que el Ejecutivo puede regular son “principalmente el mantenimiento de las redes (los famosos peajes de acceso), las primas a las renovables y el déficit de tarifa (la diferencia entre los peajes y el coste real de transportar y distribuir la energía). Aparte de eso, también puede modificar los dos impuestos que tiene la factura de la luz: el eléctrico, del 5,1127% y el IVA, del 21%” explica a Maldita.es Laura Cardenal, responsable de Comunicación del comparador de tarifas energéticas Selectra. También nos aclara que “hay un cambio que afecta tanto a la estructura tarifaria como al cálculo de peajes pendiente de implementación, que se ha retrasado por la pandemia, pero que iba dirigido exactamente a este objetivo.”

Con respecto a la parte variable de la factura, el Gobierno también tiene cierta capacidad de acción. “El Ejecutivo puede intervenir a la hora de transferir los precios del mercado mayorista al minorista. Este 8 de enero el mayorista se sitúa en casi 90 euros por megavatio hora (MWh) y el 25 de diciembre estaba en 20 euros por MWh”, tal y como explica a Maldita.es el experto en el sistema eléctrico español e ingeniero industrial Jorge Morales de Labra, director de Próxima Energía. Sobre esto hay que tener en cuenta que el precio del mWh y el del kWh no coinciden porque el primero es el precio al que las distintas empresas comercializadoras y los estados pagan a los generadores de electricidad, y el segundo el precio por el que las comercializadoras venden la luz a los consumidores.

Sin embargo, para Laura Cardenal cambiar la parte variable no es tan fácil. “Al tratarse de un tema de mercado, no es algo en lo que se pueda intervenir directamente sin cambiar todo el sistema”, ya que ““las subidas y bajadas del mercado no las hacen ni el Gobierno ni tampoco las compañías, sino que se rigen por la ley de la oferta y la demanda con un mercado eléctrico que funciona igual en otros 23 países europeos y numerosos países a nivel mundial”.

El frío influye en que suba la factura de la luz

Las bajas temperaturas tienen un impacto en nuestra factura. Morales de Labra señala que “el frío es una de las principales [razones por las que sube el precio de la luz]. Al haber mayor consumo de electricidad, estresamos el sistema y hay que ponerse a producir electricidad. Por lo tanto, aumenta el precio.” Además hay que sumarle que, con la COVID-19, se deben ventilar los interiores y mantener las ventanas abiertas así que “tenemos más frío y consumimos más electricidad”. 

También hay que tener en cuenta que esta borrasca tiene la peculiaridad de que “no viene cargada de viento ni de sol” por lo que, en este momento, España se queda con una producción baja de energía renovable. Por ejemplo, “a finales de diciembre teníamos mucho viento y el precio se hundió”, detalla Morales.

Ahora bien, la demanda de electricidad por las condiciones meteorológicas no es el único factor a la hora de establecer un precio en el mercado eléctrico. “El precio del gas está disparado, sobre todo en la zona de Asia”, comenta. Esto provoca cambios en el precio de la electricidad, ya que los estados y compañías también compran gas natural para producir electricidad mediante su quema, y que los países asiáticos paguen más por él hace que llegue menos a los demás países según la ley de la oferta y la demanda.

Y, por último, “hay que tener en cuenta los problemas normativos con el mercado mayorista en el que algunas tecnologías, como la hidráulica o la nuclear, que no tienen nada que ver con el gas natural ni con la demanda, y que están produciendo lo mismo y cobrando más”.

El hecho de que estas tecnologías “estén cobrando mucho más por los mismos costes” se refleja en el precio del mercado minorista. Sin embargo, como afirma Morales de Labra, “esto no quiere decir que los consumidores tengamos que pagar toda la energía eléctrica del país a ese precio”. Precisamente, el Gobierno lo que puede hacer es “reducir el impacto y regular que sólo se aplique a una parte de la energía, no a toda”. 
En 2013, España registró las mayores subidas en el precio de la electricidad y el Gobierno de Mariano Rajoy tuvo que intervenir el precio de mercado. “A raíz de ese momento, el precio del mercado mayorista se vinculó con el del minorista”. Y a pesar de que “ha habido varios cambios regulatorios en los últimos años de vida del mercado eléctrico, ninguno ha dado con la clave: que otras entidades que no tienen nada que ver con los combustibles fósiles modifiquen el precio de las que sí lo utilizan”, prosigue Morales.

Para el experto, “es un defecto de la ley española desde 1998, cuando se estableció que los precios variables de las centrales de gas se trasladen a los combustibles fósiles que no tienen nada que ver”. Y en este caso, “ningún Gobierno lo ha evitado”. 

Las subidas en el precio de la luz afectan a los usuarios con tarifa regulada

El aumento del precio de la electricidad se verá reflejado sobre todo en los usuarios que tengan tarifas reguladas denominadas PVPC (precio voluntario para el pequeño consumidor). En estos casos, el precio que se paga por cada kilovatio/hora (kWh) se regula cada hora según la metodología de cálculo establecida en el Real Decreto 216/2014 y está sujeta a la ley de la oferta y la demanda del mercado mayorista de la electricidad, como ya te contamos en Maldita.es. Así, en verano, al haber menos demanda, baja el precio y en invierno sube por la subida de la demanda energética de los consumidores.

La otra modalidad de contratación, dentro del mercado minorista de electricidad, son las de precio fijo. No obstante, según indica Morales de Labra, esto no quiere decir que vayamos a pagar menos, sino que conocemos el precio con antelación. De hecho, el experto recomienda que “es mejor la tarifa regulada o variable porque con la tarifa fija pagas como si hubiera borrasca Filomena todo el año”. 

Un argumento con el que está de acuerdo la ingeniera eléctrica y experta en legislación energética María Jesús del Río, que afirmó en Twitter que las tarifas reguladas, o PVPC, “aunque esta semana estén caras, son las únicas tarifas que se benefician de las bajadas del precio de la luz”. 
Laura Cardenal también coincide en este último punto, y afirma que “si la previsión del mercado para 2021 es al alza o esta subida se mantiene en el tiempo, las eléctricas que ofrecen precio estable todo el año quizá encarezcan su oferta de precios para este año.” También nos explica que “con el precio medio de lo que llevamos de mes, un hogar medio pagaría este enero unos 72,30€, un 20% más que el mismo mes de 2020. De mantenerse el precio todo el mes de enero (cosa que no es muy factible que pase), la factura se dispararía hasta los 83€.”


Primera fecha de publicación de este artículo: 12/01/2021

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