¡Feliz viernes, malditas y malditos! Bienvenidos una semana más a nuestro consultorio pre-fin de semana en el que damos respuesta a algunas de las preguntas que nos habéis hecho llegar en los últimos días. Esperamos aclarar vuestras dudas y que, si tenéis alguna más, nos las hagáis llegar a través de nuestro TwitterFacebook, correo electrónico ([email protected]) o WhatsApp (655 195 538).

¿Quema más el sol cuando sopla el viento?

Nos habéis preguntado varias veces si es cierto que cuando hace aire los rayos del sol queman más la piel que cuando no corre brisa ni viento. Aunque las quemaduras por el viento son algo de lo que se habla a menudo (en inglés existe el término windburn para denominarlas) parece haber consenso científico en que, de hecho, el viento no quema ni intensifica la radiación solar como tal, pero sí que hay una explicación a por qué podemos tener esta sensación.

El motivo es que si corre algo de viento, y más si este es fresco y húmedo, como el que corre junto al mar, la sensación de calor que la radiación solar causa sobre nuestra piel se atenúa y eso hace que tardemos más en notar que nos estamos quemando. Ocurre lo mismo cuando nos metemos en el agua.

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El resultado pueden ser quemaduras más graves antes de que nos demos cuenta de que es hora de volver aplicar el protector solar adecuado o de que directamente es hora de buscar una sombra para terminar de pasar el día.

¿Funcionan las pulseras repelentes de mosquitos?

También nos habéis preguntado si son útiles las pulseras que se venden en farmacias y otras tiendas con el objetivo de repeler a los mosquitos y evitar sus picaduras. La respuesta es que dependerá en gran medida del producto químico que contengan como agente repelente, pero en cualquier caso, este siempre será mucho más eficaz aplicándose en el cuerpo al completo y no solo en la muñeca. Centrando todo el repelente en una muñeca libraremos ese área de picaduras, pero el resto del cuerpo quedará expuesto.

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En cuanto a las sustancias que actúan como repelentes, algunas han demostrado ser más eficaces que otras y no todas sirven para lo mismo. Tal y como explica Marián García, farmacéutica y divulgadora científica en este post, el DEET (considerado el repelente más eficaz a día de hoy) sirve para todo tipo de insectos, mientras que otros como el IR3535 y el Icaridín (base del famoso Aután) repelen garrapatas, mosquitos y moscas.

Marta Díaz Menéndez, médico internista del hospital La Paz-Carlos III de Madrid especializada en medicina tropical explica a Maldita Ciencia que "los repelentes naturales y las pulseras tienen una eficacia muy inferior y de mucha menor duración".

La citronela es, dentro del grupo de los repelentes naturales el más famoso y común, pero su eficacia no ha sido demostrada a día de hoy y tiene un periodo de acción más breve, por lo que es menos recomendable que los ya mencionados.

¿Pierden nutrientes los alimentos si los congelamos?

En nuestras aceleradas vidas, cocinar para varios días y congelar por raciones es una opción muy común para comer casero pero no tener que cocinar a diario. Nos habéis preguntado si esta costumbre puede causar que terminemos comiendo alimentos con menos nutrientes tras pasar por el congelador.

La respuesta es que no: la congelación de los alimentos no supone su empeoramiento nutricional, siempre que se congele y se descongele correctamente, según explica a Maldita Ciencia Gemma del Caño, experta en calidad de la industria alimentaria.

"Hay que distinguir entre la ultracongelación, en la que se baja la temperatura de los alimentos de golpe a menos de 18 grados bajo cero, el agua se congela inmediatamente y todas las propiedades se conservan, y la congelación en estático, que es la que tenemos en nuestro congelador de casa, en la que los alimentos se van congelando progresivamente, de fuera hacia dentro", continúa Del Caño.

Para congelar alimentos en casa, lo más importante es usar los recipientes adecuados, como tuppers bien cerrados, tarros o bolsas que permitan hacer el vacío y que la comida adopte la forma más plana y uniforme posible. "Al congelar carne picada, por ejemplo, tendemos a hacer paquetitos en forma de bola, cuando lo mejor sería aplanarla lo más posible y situarlos en horizontal", explica. Aquí podéis leer más consejos de Del Caño para congelar y descongelar adecuadamente los alimentos.

En cuanto a qué alimentos se pueden congelar y cuáles no, la clave para decidir no es tanto la pérdida de nutrientes como que al descongelar la textura siga siendo la misma. Algunos productos como los huevos, las salsas o los quesos pueden salir del descongelado muy diferentes y poco apetecibles.

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Congelar alimentos es una forma perfecta de alcanzar dos objetivos. Por un lado, reducir el despedicio de alimentos ya que permite alargar la vida de la comida que nos sobra; por otro, aumenta la variedad de nuestra alimentación al permitir consumir comidas preparadas anteriormente, además de otras que sería más difícil consumir a menudo si hubiese que hacerlo siempre estando frescas, como verduras o pescados.

El congelado se puede llevar a cabo también antes de cocinar los alimentos, especialmente, como decimos, verduras, pescados o carnes, para hacer la compra más cómoda, prolongar su vida útil y tenerlos a mano cuando vayamos a consumirlos. Esto favorece el consumo de alimentos saludables y frescos y ayuda a reducir los procesados o los precocinados, una forma de mejorar nuestra alimentación.

Para terminar...

Una semana más, queremos agradeceros todos esos mensajes, tuits y correos. ¡Nos encanta saber que contáis con nosotros para resolver preguntas varias! Daremos respuesta a todo aquello que esté en nuestra mano, pero recuerda: no somos especialistas médicos. Para diagnósticos y dudas sobre casos particulares, mejor acude a un profesional.