Nos habéis preguntado por ello y es una idea bastante común: que beber una copita de vino al día es bueno para la salud y que incluso reduce la mortalidad. Sin embargo, vistas en su conjunto las evidencias disponibles apuntan a que esto no es verdad: esta costumbre no ha demostrado ser buena para el corazón ni tener otros efectos positivos a nivel cardiovascular y, de influir en la mortalidad, sus beneficios no son superiores a eliminar su consumo o convertirlo en algo esporádico.

Es cierto que la tan habitual “recomendación” nace a partir de algunos estudios científicos relacionados con algunos de sus componentes. Entre las sustancias que componen el vino, se encuentran flavonoides y antioxidantes como los conocidos polifenoles y, entre ellos el ya famoso resveratrol, que se ha relacionado con un freno al envejecimiento. Según varias investigaciones, el resveratrol podría tener efectos beneficiosos en el rejuvenecimiento celular, además de frente a algunos tipos de cáncer (como el de mama), a algunos trastornos neurológicos (como el alzhéimer), a problemas cardiovasculares y a diabetes, entre otras.

Sin embargo, esos resultados corresponden a estudios hechos con cultivos celulares y con ratones, pero nada de esto ha sido todavía comprobado en humanos. De hecho, los investigadores de esta última investigación, en la que se basan algunos de los artículos por los que nos habéis preguntado, en ningún momento recomiendan el consumo diario de vino aunque contenga resveratrol.

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En el sentido contrario, existen estudios que aseguran que las concentraciones de resveratrol con las que se ha experimentado hasta ahora podrían ser demasiado altas y originar efectos adversos: podría tener consecuencias negativas en relación al mieloma, un tipo de cáncer, y la esquizofrenia. Los propios investigadores creen que hace falta seguir investigando sobre este compuesto antes de hacer ninguna recomendación.

Más allá del resveratrol u otros polifenoles, el vino es una bebida alcohólica, y el alcohol es un compuesto tóxico para el cuerpo humano. Como explican Deborah García Bello, química y divulgadora, en este artículo; y Julio Basulto, nutricionista, en este vídeo, las principales organizaciones de la salud no avalan los supuestos efectos beneficiosos de la toma de alcohol diaria. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Comisión Europea advierten de los peligros de esta costumbre en relación tanto al sistema cardiovascularcomo al riesgo de sufrir otras cardiopatías, enfermedades del hígado y cáncerincluso en casos de consumo moderado.

En 2016, la revista Journal of Studies on Alcohol and Drugs explicaba que, para garantizar algún tipo de beneficio de alguna forma relacionado con el consumo de alcohol, lo más eficaz es la abstinencia o, en todo caso, el consumo ocasional y no un consumo diario, aunque sea de forma moderada. De hecho, recordamos que existen diversas evidencias científicas de que el alcohol (aún sin abusar de él) está estrechamente relacionado con el riesgo de desarrollar diversos tipos de cáncer y que a día de hoy no hay ningún nivel de consumo de alcohol, por moderado que sea, que se considere saludable, tal y como ya explicamos en este artículo.