“¿¡Qué clase de magia oscura es esta!?”. Aunque de forma irónica, puede que esta sea la pregunta que te haya asaltado tras la cata de cualquier receta que incluyese alcachofa. El motivo, que los alimentos e incluso el agua que tomas después supiesen extrañamente dulzones. ¿Creías que solo te ocurría a ti? Para bien o para mal, no es así. “Como siempre, la neurociencia tiene una respuesta para ello”, adelanta José Ángel Morales, profesor del Departamento de Biología Celular e Histología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) e investigador de enfermedades neurodegenerativas.
Los alimentos no cambian de sabor, pero sí cómo lo interpreta tu cerebro
“Lo que ocurre tras comer alcachofas no es que los alimentos cambien de sabor, sino que nuestro cerebro interpreta de forma alterada la información que recibe desde la lengua”, continúa Morales.
La causa está en una de las sustancias presentes en las alcachofas: la cinarina. Cuando este principio activo entra en contacto con la lengua, inhibe parcialmente los receptores del gusto, especialmente los encargados de detectar el sabor dulce. El resultado es que, durante unos minutos, estos receptores dejan de enviar al sistema nervioso señales normales sobre el dulzor de los alimentos.
El papel de la saliva en este cambio sensorial
En todo este proceso, la saliva desempeña un papel clave. “Entre sus funciones está la de limpiar de manera continua los receptores gustativos, permitiendo que sigan detectando correctamente los sabores”, explica Morales.
“Cuando la saliva elimina la cinarina, el receptor del sabor dulce se desbloquea de forma repentina. Como consecuencia, cualquier alimento o bebida que se consume después lo activa con mayor intensidad. El cerebro ‘sobreinterpreta’ la señal, haciendo que el sabor dulce se perciba de forma mucho más intensa de lo que realmente es”, añade.
Es por esto por lo que otros alimentos, productos o incluso el agua pueden resultar sorprendentemente dulces tras comer alcachofas. “No es un efecto duradero ni perjudicial, sino una curiosa interacción entre una molécula vegetal y nuestro sistema sensorial. ¡Cosas del mundo vegetal!”, concluye el experto.
Este contenido fue publicado el 27 de enero de 2026 en la web de Consumer.