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Los errores y afirmaciones falsas de esta viñeta sobre la vacuna contra la COVID-19

Publicado jueves, 18 marzo 2021
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Con la campaña de vacunación ya en marcha en España y en toda Europa, son muchas las personas que aprovechan para sembrar dudas sobre la eficacia y la seguridad de la vacuna contra la COVID-19. En esta ocasión, ha sido una viñeta de cómic viral la encargada de desinformar sobre la inyección de Pfizer/BioNTech. En ella se representa a una sanitaria aplicando la vacuna a un paciente mientras este le pregunta diversas cuestiones: “¿Ahora soy inmune?” “¿Tengo que seguir llevando mascarilla?” “¿Sabe lo que me está inyectando?”. Muchas de las respuestas que se atribuyen a la sanitaria en la viñeta de cómic son falsas o inexactas. Te lo explicamos. 

Esta verificación ha sido realizada en el marco del proyecto #VACÚNAte que Maldita.es y la agencia de noticias Servimedia desarrollan contra la desinformación sobre las vacunas de la COVID-19 con el apoyo de Google News Initiative.

Imagen de la viñeta que circula por redes sociales con afirmaciones falsas o inexactas.

La eficacia es del 94% frente a la COVID-19 sintomática pasados 7 días desde la segunda dosis, según un estudio desarrollado en Israel*

¿Se es inmediatamente inmune tras la aplicación de la vacuna? No. La viñeta viral a la que nos referimos señala que “aún puedes contagiarte”, sin embargo, no especifica hasta cuándo. Según informa la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) la vacuna de Pfizer, llamada Comirnaty, se administra en dos inyecciones con, al menos, 21 días de diferencia entre la primera y la segunda dosis.

¿Cuál es su eficacia? El pasado 24 de febrero se publicó un estudio realizado en Israel con más de un millón de personas que comparó a las personas vacunadas con las dos dosis de la vacuna de Pfizer/BioNTech con las que no. El trabajo, publicado en The New England Journal of Medicine, ha estimado que pasado 7 días tras la segunda dosis, la vacuna tiene una eficacia del 94% frente a la COVID-19 sintomática y del 92% frente a las infecciones documentadas y la COVID-19 severa. Son los primeros resultados disponibles en base a la vacunación masiva de la población.

Tal y como afirma el genetista y biólogo molecular Julio Rodríguez, miembro del grupo de investigación de Medicina Xenómica y de la Asociación Española de Genética Humana, no será hasta pasada aproximadamente una semana después de la segunda dosis cuando nuestro sistema inmune produzca anticuerpos contra la COVID-19. Rodríguez publicó en su cuenta de Twitter una imagen corrigiendo algunas de las afirmaciones falsas o inexactas que contenía la viñeta viral.

Como ya os contamos en Maldita.es, la vacuna desarrollada por los laboratorios Pfizer y BioNTech (y aprobada por la Agencia Europea del Medicamento el pasado 21 de diciembre) es de ARN mensajero (ARNm). Esto quiere decir que no introduce en el organismo ningún patógeno atenuado ni una parte de este, sino que introduce las instrucciones para que produzca el antígeno. Cuando nos vacunamos con esta inyección, nuestras células leen las instrucciones del ARNm y producen temporalmente la proteína S, presente en el virus SARS-CoV-2. Nuestro sistema inmune reconoce entonces esta proteína como extraña y produce anticuerpos para defenderse. Si más adelante entramos en contacto con el virus SARS-CoV-2 que provoca la COVID-19, nuestro organismo lo reconocerá y será capaz de defenderse frente a él. 

Tal y como ya afirmó a Maldita.es Lluís Montoliu, investigador científico del CSIC, estas moléculas de ARNm no permanecen en el cuerpo para siempre, sino que “son extraordinariamente frágiles y desaparecen muy rápidamente tras ser usadas para producir proteína S” después de la vacunación.

Una persona vacunada, aunque no enferme de forma grave, puede ser portadora del virus y propagarlo

Como ya os explicamos en Maldita Ciencia, las vacunas que se están desarrollando contra la COVID-19 son eficaces protegiendo contra la enfermedad en los casos más graves, pero aún se desconoce si protegen también contra la infección.

Tal y como explica Julio Rodríguez, se desconoce aún si la inyección elimina los reservorios del organismo. “La respuesta inmune puede que no elimine todos los virus y que estos se mantengan en un estado latente a largo plazo en el organismo, pero en un número tan reducido que no causa la enfermedad aunque sí podría llegar a pasar a otro individuo”, afirma a Maldita.es. De igual modo, la AEMPS señala que “el impacto de la vacunación en la propagación del virus a nivel comunitario se desconoce todavía”

Captura de la página web oficial de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.

Aunque de momento no sabemos si la vacuna sirve para frenar la transmisión del coronavirus, cada vez hay más indicios de que podría reducir al menos parcialmente los contagios, como ya os contamos en Maldita Ciencia.*

Rodríguez afirma que precisamente por el bajo número de reservorios en el organismo, las probabilidades de contagio deberían ser también muy bajas. Más aún, si utilizamos las medidas preventivas de distanciamiento social y el uso de mascarilla, tal y como se indica en la viñeta viral. Así lo señala también la información oficial sobre la estrategia de vacunación contra el nuevo coronavirus facilitada por el Gobierno. 

Captura de la página web oficial del Gobierno sobre la estrategia de vacunación contra la COVID-19.

Si bien, aunque por el momento es importante seguir cumpliendo con todas las medidas prevención, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) ya han publicado una guía para que las personas que ya han recibido las dos dosis de la vacuna en Estados Unidos puedan ir relajando algunas medidas. Por ejemplo, pueden reunirse con otras personas vacunadas en grupos pequeños en espacios cerrados sin mascarilla ni distanciamiento, o con personas con riesgo bajo de enfermar gravemente también en lugares cerrados sin mascarilla ni distanciamiento. También pueden evitar cuarentenas o realizarse test de coronavirus si no presentan síntomas.*

La lista de componentes de la vacuna de Pfizer es pública, no “confidencial y secreta”

“¿Pero al menos sabe lo que me está inyectando?”, pregunta el paciente a la sanitaria en la viñeta viral que se comparte en redes. “Está prohibido saberlo. La fórmula es confidencial y secreta”, responde esta. Sin embargo, es falso. La lista de componentes que se utilizan en Comirnaty se puede consultar en el prospecto publicado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios

Captura del prospecto de la vacuna de Pfizer/BioNTech publicada en la web oficial de la AEMPS.

El principio activo de la vacuna, como hemos explicado, es el ARN mensajero que se encuentra envuelto por nanopartículas lípidas. Según explica Julio Rodríguez a Maldita.es, estas nanopartículas tienen una doble función. Por un lado, es de utilidad para proteger a las moléculas ARNm, ya que, como hemos mencionado antes, estas son extremadamente frágiles y podrían degradarse tanto en la disolución en la que se conservan las vacunas como en el interior del cuerpo del vacunado. Por otra parte, estas nanopartículas también favorecen el proceso de entrada del ARNm en nuestras células para que estas generen la proteína S.

Asimismo, tal y como publica la AEMPS, la vacuna también posee sales como sodio o potasio que, según afirma Rodríguez, tienen como función estabilizar el pH de la vacuna para que sea similar al de nuestro cuerpo. “Para evitar el posible escozor que generaría que te inyectaran una sustancia que fuese ligeramente ácida, se utilizan las sales”, explica. 

La viñeta viral termina sembrando la duda sobre la utilidad de la inyección: “¿Por qué hacemos esto?”, pregunta el paciente. “Ni idea, yo sólo estoy siguiendo órdenes”, responde la sanitaria. En el caso de la vacuna contra la COVID-19, el principal objetivo, según indica el Ministerio de Sanidad, es prevenir la enfermedad reduciendo así la gravedad clínica y la mortalidad que provoca. Además, en Maldita.es ya os contamos cómo las vacunas han contribuido a mejorar considerablemente la salud a nivel global evitando 2,5 millones de muertes cada año y reduciendo la mortalidad infantil desde los años 90. 


*Este artículo se ha actualizado el 18/03/2021 para incluir nueva información.

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Primera fecha de publicación de este artículo: 29/12/2020

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