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MALDITA CIENCIA

¿Pierde eficacia la mascarilla en personas con barba o bigote? Si se crean huecos entre esta y la piel, sí

Publicado miércoles, 4 noviembre 2020
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Durante el comienzo de la pandemia se discutió si la barba o el bigote podrían ser contraproducentes al utilizar mascarillas. En aquel momento todavía no había evidencias que asegurasen que el SARS-CoV-2 se transmitiese a través de aerosoles, como sabemos hoy, sino solo por contacto o si las gotículas que emitía una persona infectada al toser o estornudar llegaban a nuestras vías respiratorias. 

Sin embargo, con las evidencias actuales en la mano, la recomendación de organismos sanitarios, estudios científicos y expertos es evitar el vello facial para asegurar la eficacia de esta medida. El porqué es que ahora sí disponemos de estudios que demuestran que la COVID-19 se puede contagiar a través del aire, es decir, de estas pequeñas partículas suspendidas, no solo por el contacto con las gotas de saliva que podemos detectar a simple vista.

La Agencia Ejecutiva para la Salud y Seguridad de Reino Unido (HSE) afirma que “el vello facial (como la barba) hace que sea imposible sellar bien la mascarilla en el rostro” y que afeitarse “ayudará a prevenir la fuga de aire contaminado alrededor de los bordes de la máscara y hacia los pulmones”. Por otro lado, un artículo publicado en Nature explica que “las pruebas de ajuste de las mascarillas FFP3 / FFP2 con vello facial no tuvieron éxito” y que eliminarlo ayudaría con el sellado de las máscaras. 

“La mascarilla es una tela en la que, al pasar por ella el flujo de aire, se ‘quedan’ los aerosoles que nos contagian, que tienen el virus”, explicaba José Luis Jiménez, catedrático de química y ciencias ambientales y profesor de la Universidad de Colorado en el programa de televisión Liarla Pardo. “Para que funcione, el aire tiene que pasar por esa tela. Si pasa por los huecos [que puedan formarse por encima de la nariz] o pasa por la barba, el aire no se filtra y el virus entra y sale, no nos protege. Entonces llevamos la mascarilla de decoración, para que no nos multe la policía, para que no nos echen la bronca... Pero no está filtrando”, añadía.

También Jesús Molina Cabrillana, secretario de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (Sempsph), explicaba en Redacción Médica que “la mascarilla debe ajustarse bien a la cara”, lo que no es posible en caso de tener barba o bigote demasiado poblados. “Por lo tanto, para que se ajuste lo máximo posible, se debe eliminar la presencia de la barba”, explicaba Molina. 

Por su parte, la farmacéutica Gemma del Caño no solo recomienda recortar las barbas muy pobladas si estas impiden el ajuste de la mascarilla, sino incluso prestar atención al pelo y sujetarlo antes de colocarla.

https://twitter.com/farmagemma/status/1251569392875339777

Por qué el uso de mascarilla en personas con barba o bigote no se consideró un problema en el inicio de la pandemia

Durante los primeros meses de la pandemia, se hizo viral una imagen de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) sobre “los estilos de vello facial y los respiradores con mascarilla de filtrado” que asociaba la barba y el bigote a esta pérdida de eficacia de las mascarillas. 

Los CDC aclararon en febrero que la imagen era de 2017 e iba destinada a los trabajadores que debían llevar mascarillas o respiradores ajustados ya que “el vello facial que se encuentra a lo largo del área de sellado de un respirador, como barbas, patillas o algunos bigotes, interferiría con los respiradores que dependiesen de un cierre hermético de la máscara para lograr la máxima protección”. El motivo por el que la mascarilla sí era necesaria en este colectivo es que sí que iba a estar en contacto con pacientes con diferentes enfermedades (todavía no existía la COVID-19). 

En ese momento, los CDC (y otros organismos sanitarios internacionales y autoridades nacionales, como la OMS o el Ministerio de Sanidad) no recomendaban al público general el uso de mascarillas contra la COVID-19. 

Fue el 3 de abril cuando los CDC publicaban un comunicado en el que cambiaban su postura y recomendaban su uso generalizado, especialmente en lugares donde fuese difícil guardar la distancia de seguridad tanto por la existencia de pacientes asintomáticos como por la posibilidad de que pudiese transmitirse a través de los famosos aerosoles

https://twitter.com/CDCgov/status/1246208612722192385

A día de hoy, no hemos encontrado ninguna actualización en las recomendaciones de los CDC en relación al afeitado para asegurar la correcta eficacia de las mascarillas.

Aun así, teniendo en cuenta las evidencias científicas actuales, evitar el vello facial y con ello los posibles huecos que podría crear entre la mascarilla y la piel, reduciría el riesgo de contagio de COVID-19, al filtrar correctamente el aire de aerosoles que podrían portar el SARS-CoV-2.

Primera fecha de publicación de este artículo: 4 de noviembre de 2020.

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