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12/06/2020

Qué es la disciplina de partido y cuándo la han roto los diputados en España

El 11 de junio se votaba en el Congreso pedir al Gobierno la retirada de las medallas a torturadores de la época franquista, también después de fallecidos. La propuesta tuvo el apoyo de todos los grupos, la abstención del Partido Popular y el voto en contra de Vox, Foro Asturias, Navarra Suma… y Adolfo Suárez Illana, diputado del PP que decidió votar distinto que sus compañeros de grupo parlamentario.

¿Pueden los diputados en España hacer esto? La Constitución indica que sí, aunque los partidos pueden imponer sanciones a quien lo hace. Te lo explicamos.

La Constitución indica que los diputados tienen libertad de voto

La Constitución tiene un artículo en los que se insiste en que los diputados tienen libertad de voto y que los partidos no pueden imponerles una disciplina para sus apoyos, votos en contra o abstenciones. Se trata del 79.3, que dice que “el voto de Senadores y Diputados es personal e indelegable”.

Fuente: Constitución Española de 1978

El PSOE indica en su normativa que sus diputados están sujetos a la disciplina de voto

Sin embargo, aunque la Constitución diga que el voto es personal e intransferible, los partidos tienen mecanismos internos para garantizar (o al menos intentar) que todos sus diputados voten de acuerdo a lo impuesto por el partido. El PSOE cita en el artículo 6 de su Normativa Reguladora de los Cargos Públicos que “los miembros del Grupo Parlamentario Federal del PSOE están sujetos a la unidad de actuación y disciplina de voto” [pág. 2]. El documento no habla de cuál es la sanción para los diputados díscolos, pero en varias ocasiones se les ha multado con hasta 600 euros.

Este fue el caso de los quince diputados del PSOE que votaron en contra de la investidura de Mariano Rajoy en 2016, a pesar de que el partido había impuesto que debían apoyarla. Entre quienes rompieron la disciplina de partido se encontraban Meritxell Batet, hoy presidenta del Congreso de los Diputados, y Margarita Robles, actual ministra de Defensa.

Otro diputado socialista que se saltó la disciplina de voto fue Odón Elorza en 2014, que se abstuvo en la votación de la ley de abdicación que apoyó su partido durante la abdicación de Juan Carlos I.

Además, en 2013 los miembros del Grupo Parlamentario Socialista que provenían del PSC incumplieron esta norma en bloque: excepto Carmen Chacón, votaron a favor del derecho de decidir en Cataluña.

Celia Villalobos y otros diputados del PP tuvieron que pagar multas de hasta 600 euros por romper la disciplina de voto

El Partido Popular, por su parte, califica en sus estatutos como una “infracción muy grave” “la desobediencia a las instrucciones o directrices que emanen de los órganos de gobierno y representación del Partido, así como de los Grupos Institucionales del mismo” [pag. 31]. Esta desobediencia puede llevar hasta a la suspensión de la militancia, pero suele quedarse en una multa.

Una de las diputadas que ha votado en contra de lo impuesto por el PP ha sido Celia Villalobos. En 2005 votó a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo, cuando su partido lo hizo en contra.

Además, Villalobos también se mostró contraria a la reforma de la ley del aborto que quiso aplicar su partido en 2014, aunque finalmente votó a favor en 2015 cuando el Partido Popular consiguió retirar una enmienda que pedía la sustitución del sistema de plazos por uno de supuestos, como el que había en 1981, y se rebajó la reforma a que hiciera falta consentimiento de los tutores legales para personas de 16 y 17 años. Pero hubo cinco diputados del PP que siguieron votando que no a esta reforma: Antonio Gutiérrez, Lourdes Méndez, Javier Puente, Eva Durán y José Eugenio Azpiroz, 

En otras ocasiones, diputados populares que han votado de forma contraria a su partido han dicho que ha sido “por error”: es el caso de Jesús Posada y José Ignacio Llens, que en 2018 votaron en contra de la exhumación de los restos del dictador Francisco Franco (su partido se abstuvo) y dijeron que había sido una equivocación.

Multas en Vox y Podemos, y Ciudadanos contempla la expulsión del partido

Vox no tiene ningún documento público en el que hable de disciplina de voto. Sin embargo, según eldiario.es un documento interno llamado  'Reglamento interno de los concejales y grupos municipales 2019' hablaría de multas de hasta 3.000 euros a quienes se la salten.

Podemos sí que habla de la disciplina. En su reglamento general definen “el incumplimiento de las directrices aprobadas por la dirección del grupo o delegación en lo que respecta a la elaboración, registro y defensa de iniciativas, o bien a la defensa de las posiciones adoptadas por la dirección o, en su caso, por el Plenario del grupo o delegación” como una infracción muy grave que puede acarrear una multa de entre 500 y 1.000 euros, además de la posibilidad de expulsar a la persona del grupo parlamentario. [pág 26].

En 2015 el diputado de la confluencia de Podemos Catalunya Sí Que Es Pot quiso saltarse la disciplina de voto absteniéndose de la moción para crear un estado independiente impulsada por Junts pel Sí y CUP en el Parlament de Catalunya, pero finalmente el partido le presionó para que votara en contra.

Por último, Ciudadanos incluye en sus estatutos que “los grupos institucionales de Cs se regirán por los principios de unidad de acción y disciplina de voto [pág 5], y que “actuar en el ejercicio del cargo público de forma contraria a los principios y programas establecidos por el partido” es una falta muy grave que puede terminar en la expulsión del partido [pág 10]. Alguien que se la saltó fue Ana Coto, la exdiputada en el parlamento asturiano que renunció a su acta después de votar los presupuestos del PSOE en la región. No se la expulsó del partido porque se presentó como independiente, por lo que no formaba parte de él, como ya os explicamos en Maldita.es.

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