Según Farell en el inmueble no había menores; pero también explicó que en Ucrania sí hay movilización forzosa de militares y que, en ocasiones, se les retiene en contra de su voluntad. Además, Cyrille Amoursky, trabajador del medio francés BFMTV quien también publicó en X que estuvo presente durante los enfrentamientos, escribió que acudió al lugar para verificar las afirmaciones que circulaban sobre 40 hombres supuestamente secuestrados y torturados. Según sus publicaciones el menor, cuya imagen se viralizó, no estaba inicialmente “detenido con los movilizados” en el recinto.

En relación con el supuesto centro, en Maldita.es ya te contamos que la Policía de Ucrania ha calificado de “falsas” las afirmaciones que aseguran que en ese inmueble tenía lugar la detención ilegal de personas. Según explicó en un comunicado, este centro servía como alojamiento de militares de la Guardia Nacional antes de ser trasladados para recibir formación básica. Según el Primer Cuerpo de Azov, al que pertenece la Guardia Nacional, “el lugar también albergaba a los militares que regresaban tras abandonar sus unidades sin autorización.”
Según explica el periodista del Kyiv Independent, Francis Farrell, y como muestra el vídeo que comparte en X, el supuesto chico de 14 años que, según los contenidos, ha sido rescatado del centro de reclutamiento, aparece subido a un muro lanzando ladrillos contra el supuesto centro. Este chico, es el mismo al que se ve en las imágenes “en shock” tapado con una manta gris.

Según el medio independiente ucraniano Slidstvo.Info, “el niño había entrado trepando a un árbol por encima de la cerca después de que comenzaran los combates” y “no fue detenido junto con las personas movilizadas”.
El adolescente afirma que vive a 200 metros del centro y dice que no es cierto lo que afirma “la propaganda rusa”
La noche del 3 de noviembre aparecieron tres vídeos en TikTok publicados por el adolescente que aparece en las imágenes. En ellos, que hemos traducido con Gemini, el menor reconoce que acudió voluntariamente al lugar de los disturbios, situado a unos 200 metros de su hogar, después de que unos amigos le contaran lo que estaba sucediendo. El joven asegura que trepó la valla del recinto (como se observa en uno de los vídeos difundidos por Farrell) y que desde el interior había personas que utilizaban extintores y arrojaban piedras contra quienes estaban fuera.

Según cuenta en estos vídeos, en algún momento alguien le golpeó con un palo y cayó al interior de la propiedad. Una vez dentro, afirma que unas diez personas vestidas de negro y con pasamontañas comenzaron a golpearlo y patearlo, también con palas. El adolescente asegura que recibió varios golpes en la cabeza, fue interrogado y posteriormente trasladado al segundo piso del edificio, donde continuaron las agresiones. También relata que le cortaron la ropa con cuchillos mientras grababan lo sucedido.
El joven afirma que, posteriormente, el jefe de la oficina del presidente de Ucrania, Kirill Budánov, entró en el edificio, intervino en la situación y facilitó que fuera entregado a los servicios médicos. Después, afirma que llegó su hermana y ambos pudieron salir del recinto. El menor, asegura, fue trasladado en ambulancia al Hospital Regional de Kiev.
En el tercer vídeo, el adolescente explica que decidió contar lo sucedido porque, según él, la “propaganda rusa” estaba difundiendo que en la propiedad habían golpeado a menores. También cuestiona que se atribuyeran las agresiones a integrantes de los centros de reclutamiento militar (TCK) y afirma que las personas que lo golpearon “eran desconocidas”. Además, niega otra versión que, según asegura, circulaba en redes sociales y que sostenía que había sido introducido por la fuerza en una furgoneta y golpeado por los participantes en el operativo. “Fui por mi propia voluntad a la protesta, simplemente me bajaron de la cerca a palazos y empezaron a pegarme allí mismo”, explica. Puedes leer aquí la transcripción al completo.

Captura de la transcripción de los vídeos hecha por Gemini.