Al realizar una búsqueda inversa de las imágenes, en Maldita.es detectamos que el vídeo circula desde agosto de 2026 en al menos seis idiomas (español, inglés, francés, hungaro, rumano y danés). En algunas de ellas, en las que se mantiene el audio original del vídeo, se puede escuchar una voz masculina con acento aparentemente argentino traduciendo una explicación en inglés. Mientras que algunas publicaciones afirman que fue grabado en Argentina, otras indican su ubicación real, una granja de Kansas.
A través de las fuentes que señalaba una de estas publicaciones, llegamos al perfil de Select Debernardi, una empresa argentina de inseminación y genética bovina que organiza “giras ganaderas” para profesionales del sector vacuno por ganaderías en los diferentes estados de Estados Unidos. El gerente de la empresa, Santiago Debernardi, compartió otro vídeo, también grabado desde un vehículo, en el que se podían observar elementos de la ganadería de Kansas que coinciden con el vídeo que circula y que podría indicar que fue grabado en el mismo lugar.
Debernardi ha contado a Maldita.es que el vídeo se grabó durante una de sus giras ganaderas por Estados Unidos, en Kansas Dairy Development, en el estado de Kansas. Además, asegura que la voz que se escucha traduciendo y explicando durante el video es la suya, mientras acompañaba al grupo durante la visita.

El uso de casetas para terneros está permitido tanto en Estados Unidos como en la Unión Europea. En España, su utilización se rige por la normativa europea de bienestar animal bajo el marco de la Política Agraria Común (PAC). Según las directrices del Ministerio de Agricultura, un ternero solo puede alojarse en una caseta individual hasta las ocho semanas de vida (dos meses), momento en el que debe trasladarse obligatoriamente a un alojamiento colectivo. La única excepción a esta regla se aplica cuando un veterinario prescribe el aislamiento por razones de salud o comportamiento, como en el caso de un animal enfermo que requiere tratamiento. Asimismo, las casetas deben cumplir de forma estricta con las exigencias reglamentarias de anchura, longitud y acondicionamiento térmico para velar por el bienestar del ternero.