Históricamente, los territorios de Ceuta y Melilla pertenecen a España desde el siglo XV. En 1860, Marruecos y España firmaron el Tratado de Wad-Ras, con el que se puso fin a la Guerra de África. Este documento supuso la ampliación de las fronteras de estas dos ciudades en beneficio de España tras las “sucesivas derrotas sufridas por Marruecos” durante la contienda.
Tras la entrada de miles de personas marroquíes a Ceuta durante las últimas semanas del mes de julio, la soberanía española sobre estas dos ciudades autónomas ha sido cuestionada. Utilizando hashtags como #FreeCeuta y #FreeMelilla, diversos contenidos amplificados por cuentas israelíes o de apoyo a Israel refuerzan la narrativa de que son “colonias españolas”.